El técnico franjiverde, Martín Anselmi ha atendido este jueves a los medios de comunicación en la previa del encuentro que enfrentará al Elche CF con el Racing de Santander, correspondiente a la tercera jornada de LaLiga. El entrenador argentino ha tratado de restar trascendencia a la contundente derrota frente al Barcelona y ha pedido a sus futbolistas que mantengan la confianza en el camino iniciado.
Para Anselmi, el 0-5 de la pasada jornada no debe modificar la percepción que el equipo tiene de sí mismo. El técnico considera que el resultado no refleja por completo el trabajo realizado durante estas primeras semanas y ha reclamado equilibrio a la hora de analizar tanto las derrotas como las victorias. “Que el resultado del partido anterior no nos haga confundirnos y creer que fuimos totalmente un desastre. Y cuando ganemos, ojalá que algún día por 5-0, no nos creamos que somos una maravilla”, explicó el argentino.
El entrenador franjiverde, también asegura haber encontrado durante los primeros partidos diferentes momentos que se aproximan a la idea de juego que pretende implantar. Por ello, su intención pasa por que el equipo no abandone sus principios después de un resultado adverso.
“Que el resultado del partido anterior no nos haga confundirnos y creer que fuimos totalmente un desastre».
Uno de los conceptos sobre los que más ha incidido Anselmi durante su comparecencia ha sido la necesidad de permanecer juntos sobre el terreno de juego. El técnico entiende que el Elche ofrece su mejor versión cuando consigue mantener las líneas próximas, reaccionar rápidamente después de perder el balón y tomar buenas decisiones a la hora de ejercer la presión.
El argentino reconoce que ante el Barcelona hubo una fase en la que el equipo perdió esa estructura y apareció un escenario de “confusión y caos”. Precisamente, evitar que esa situación vuelva a repetirse será uno de los principales objetivos en Santander. “Debemos entender que somos un equipo al que le gusta tener la pelota, que nos gusta defendernos a través de la pelota y que los errores van a aparecer”, afirmó.
Anselmi no pretende que sus jugadores dejen de asumir riesgos. Al contrario, considera que las pérdidas forman parte de una propuesta que busca tener el balón y progresar desde atrás. La clave, según el técnico, está en saber qué hacer inmediatamente después de perderlo. “Cuando hacemos eso, me representan al máximo, al 100%”, señaló sobre aquellos momentos en los que el equipo consigue mantenerse unido y ejecutar correctamente el plan.
“Estoy convencido de que, siendo constantes, vamos a tener muchas más victorias que derrotas”
El Elche, se encontrará en El Sardinero con un Racing al que Anselmi considera un rival con una identidad bien definida. El entrenador ha puesto en valor el tiempo que lleva trabajando el conjunto cántabro bajo una misma idea y la continuidad respecto al proyecto que desarrolló durante su etapa en Segunda División. “Es un rival que tiene un entrenador que lleva tiempo trabajando, con un proceso bastante afianzado en lo que quieren ser como equipo”, destacó.
El escenario tampoco es el mejor para el Elche. El conjunto ilicitano todavía no ha conseguido ganar al Racing como visitante en Primera División y sus últimas visitas al estadio cántabro se han saldado con derrota. Sin embargo, Anselmi no considera que los antecedentes deban condicionar el encuentro. “Ahí están las rachas, para romperlas”, afirmó el técnico.
En el apartado de disponibilidad, el técnico ha confirmado que las bajas siguen siendo tanto Yago De Santiago como Adam Boayar. El resto de jugadores estarán en disposición de entrar en la convocatoria.
Y por último, en cuanto al cierre del mercado, Anselmi también ha sido preguntado por los posibles movimientos que todavía puede realizar el Elche. “No me puedo poner a pensar en lo que no tengo”, explicaba el argentino.
La portería es uno de los puestos que podría experimentar alguna modificación antes del cierre. Anselmi ha transmitido tranquilidad con los guardametas que tiene actualmente a su disposición aunque ha comentado que la llegada de otro portero permitiría completar un grupo de cuatro.












