El partido arrancó con un susto inmediato para la zaga franjiverde. Apenas corría el primer minuto de juego cuando el conjunto bermellón avisó con un disparo desde fuera del área que se marchó muy desviado. Fue toda una declaración de intenciones por parte del Mallorca B, que ejerció un dominio claro durante los primeros compases del encuentro. Esa superioridad inicial no tardó en reflejarse en el marcador: en el minuto 5, un centro medido al primer palo encontró a Guilber, que batió la portería visitante para poner el 1-0.
Tras el tempranero tanto, el Ilicitano intentó reaccionar, pero se vio claramente sometido durante la mitad de esta primera parte. En los momentos de mayor asedio local, emergió la figura indiscutible de Alejandro Ramos para sostener a su equipo. El guardameta cuajó unos primeros 45 minutos de altísimo nivel, levantando al público en el minuto 19 con un auténtico paradón para desbaratar un peligroso tiro desde fuera del área.
El choque mantenía una alta intensidad, lo que le costó la cartulina amarilla a Álex Pérez en el minuto 23.
Hubo que esperar hasta el minuto 31 para ver el primer disparo con verdadero peligro del Ilicitano. El número 14 probó fortuna desde fuera del área, pero el esférico se marchó por un lado de la portería. Esta acción pareció despertar definitivamente al filial del Elche, que rozó el empate poco después en una ocasión clarísima en la que Juan Piera, por muy poco, no logró conectar el remate en el segundo palo. La respuesta del Mallorca B a este aviso fue inmediata y letal: en la jugada siguiente, el número 27 estrelló el balón directamente contra el palo.
El encuentro se rompió por completo en los últimos cinco minutos. El Ilicitano volvió a volcarse al ataque y encontró una oportunidad de oro para marcharse al vestuario con las tablas en el marcador. Sin embargo, Juan Piera, teniendo todo el tiempo del mundo para definir desde el punto de penalti, mandó el balón a las nubes.
Nada más reanudarse el juego, en el minuto 46, un rechace dentro del área cayó en las botas de Miquel Jaume. El jugador bermellón no dudó y definió a la perfección, cruzando el balón sin dejar ninguna posibilidad de intervención al guardameta del Elche para colocar el 2-0.
Con la desventaja ampliada, el guion del partido cambió ligeramente. El Ilicitano asumió el protagonismo con el balón y gozó de mayor posesión, tratando de meterse de nuevo en el encuentro. Sin embargo, los ilicitanos tocaban en el centro del campo pero no lograban encontrar la fórmula para superar las líneas locales y generar ocasiones claras de peligro. Por su parte, el Mallorca B se sentía cómodo y en el minuto 63 volvió a avisar seriamente con una doble ocasión que puso en aprietos a la zaga visitante.
Otro mazazo para el filial franjiverde llegó poco después desde los once metros. Una infracción dentro del área acabó en un penalti a favor del conjunto local que Guilber se encargó de transformar, firmando su doblete particular y estableciendo el 3-0 en el marcador. En el 92, para acabar de castigar al Ilicitano, Montesinos puso el 4-0 con un auténtico golazo a la escuadra derecha tras un error defensivo.
Durante el resto del encuentro, el Mallorca B gestionó el partido con comodidad y recuperó el control de los tiempos. Es un resultado muy duro para un Ilicitano que se vio sometido prácticamente de principio a fin. Aunque en la segunda mitad el equipo franjiverde logró tener más la pelota y frenar en cierta medida el asedio continuo de los primeros 45 minutos, el dominio global y la contundencia del conjunto local terminaron otorgando los 3 puntos al Mallorca B.












