Christian Bragarnik y Pedro Schinocca aprovecharon su participación en el Olé Summit 2026, organizado este miércoles por el diario argentino Olé, para explicar las claves del proyecto que desarrollan en el Elche CF. El propietario y el director general de la entidad ilicitana repasaron una trayectoria que abarca siete clubes en tres países y que tiene en el conjunto franjiverde uno de sus principales escaparates. Desde su llegada en 2019, la propiedad argentina ha construido un modelo que combina la planificación deportiva, el control económico y la inversión en infraestructuras, con una estrategia empresarial que ya ha dejado cifras significativas en el mercado de fichajes.
Durante su intervención, Bragarnik detalló los 12 pilares que sustentan su método de gestión y puso especial énfasis en cuatro aspectos que considera determinantes para el crecimiento del Elche: la identidad deportiva, la disciplina financiera, la captación de talento y la mejora de las instalaciones. El empresario argentino defendió la importancia de establecer una línea de trabajo reconocible, tanto en el terreno de juego como en los despachos, y evitar decisiones que comprometan la estabilidad de la entidad. En este sentido, también destacó la necesidad de profesionalizar todas las áreas del club. Uno de los hitos de su gestión ha sido la salida del concurso de acreedores con 12 años de antelación respecto a los plazos previstos, un avance que ha permitido afrontar una nueva etapa con mayor margen de maniobra.
Las cifras presentadas por Schinocca reflejan la dimensión económica que ha adquirido el proyecto durante estos siete años. La propiedad ha destinado 57 millones de euros a la incorporación de 21 futbolistas, mientras que los ingresos por traspasos alcanzan los 118 millones de euros, repartidos en 28 operaciones. Un balance en el que destacan las ventas de Álvaro Rodríguez al Bournemouth por 25 millones, Rodrigo Mendoza al Atlético de Madrid por 16 y David Affengruber al Fulham por 12. Los tres movimientos, realizados en 2026, se han convertido en las mayores operaciones de salida de la historia del Elche. En el apartado de incorporaciones, Raúl Guti, con cinco millones de euros, Eze Ponce, con cuatro, y Nico Fernández Mercau, con 3,5, encabezan la relación de fichajes más costosos.

Conexión con la afición
Más allá de los resultados económicos, la dirección del club también ha situado la conexión con la afición entre sus prioridades. Schinocca explicó que la política de venta de entradas está especialmente orientada al público joven, al que considera fundamental para atraer a nuevos seguidores y favorecer que el fútbol se convierta en una actividad familiar. Esta estrategia busca reforzar el vínculo entre el Elche y su entorno, al tiempo que amplía su base social. La intención es que el crecimiento de la entidad no se limite a los resultados deportivos o a las operaciones de mercado, sino que también tenga un reflejo en las gradas del Martínez Valero y en la relación cotidiana con la ciudad.
La infraestructura del estadio también ocupó una parte importante de la intervención. Bragarnik reconoció que el estado del Martínez Valero, que cumplió medio siglo el pasado 8 de septiembre, ha obligado a realizar inversiones que no estaban contempladas inicialmente. Desde la llegada de la propiedad se han renovado la iluminación, los asientos, los banquillos y los videomarcadores, además de acometer trabajos en el hormigón y en la pintura. Schinocca explicó que el club ha creado un equipo de mantenimiento propio para controlar las actuaciones y cuidar los detalles de cada reforma.
Asimismo, la entidad ha habilitado un apartamento dentro de las oficinas, equipado con dormitorio, cocina y aseo, para facilitar las largas jornadas de trabajo. Una iniciativa que refleja hasta qué punto la nueva propiedad ha ampliado su intervención en el día a día del Elche, tanto en el ámbito deportivo como en el empresarial.












