El Elche se prepara para cerrar la Jornada 20 de liga este lunes en lo que Eder Sarabia ha definido como una semana muy complicada en cuanto a bajas. El Martínez Valero será el escenario de un partido donde el conjunto franjiverde deberá sobreponerse a una plaga de lesiones que afecta a prácticamente todas sus líneas. Pese a las dificultades, el técnico vasco ha mandado un mensaje de valentía y «rabia» contenida, animando a la plantilla a transformar la impotencia tras la polémica eliminación de copa en una energía positiva que permita doblegar a un Sevilla en crisis.
La enfermería se ha convertido en el principal obstáculo para el conjunto franjiverde. La baja por lesión de Pedro Bigas, sumada a la de Héctor Fort y la de Álvaro Núñez, deja la defensa bajo mínimos, obligando a reajustes con piezas como Léo Petrot, Pedrosa o Víctor Chust. En la parcela ofensiva, la situación no es mucho mejor: Rafa Mir tampoco estará disponible y André Silva se mantiene como la gran duda hasta el último minuto, dejando a Álvaro Rodríguez como única referencia clara en el ataque.
Para contrarrestar este escenario, el Elche apostará por la fortaleza de su centro del campo, el verdadero motor del equipo. La continuidad de figuras como Aleix Febas, Marc Aguado y Martim Neto será clave para arrebatarle el balón a un Sevilla que, bajo el mando de Matías Almeyda, ha demostrado ser un gran equipo al contragolpe. La estrategia de Sarabia es clara: mantener la identidad del equipo y evitar que el partido se convierta en un intercambio de golpes descontrolado.
El Sevilla llega a tierras ilicitanas en una profunda crisis de resultados tras tres derrotas consecutivas. Sin embargo, el Elche confía en que las dudas del bloque hispalense, que no gana lejos de su estadio desde hace meses, pesen más que las propias bajas franjiverdes. Finalmente, el factor campo será el recurso definitivo para compensar las carencias de las bajas. Con el apoyo de un Martínez Valero que volverá a presentar una gran entrada pese al horario de lunes, el Elche busca un triunfo balsámico que le permita arrancar la segunda vuelta con optimismo. Una victoria no solo supondría tres puntos vitales en la tabla, sino una demostración de que el bloque de Sarabia es capaz de competir y ganar ante cualquier adversidad, reafirmando que el compromiso del grupo está por encima de los nombres propios.

El historial de enfrentamientos favorece al Sevilla con 25 victorias frente a las 15 del Elche y 14 empates. Sin embargo, los ilicitanos llegan con la espina clavada del partido de ida, donde un gol sevillista en el minuto 85 les arrebató un triunfo que ya acariciaban. Ahora, con el Sevilla sin ganar fuera de casa desde hace meses, el bloque de Sarabia busca tres puntos que le hagan volver a recuperar la sonrisa tras la derrota ante el Villarreal, el empate ante el Valencia y la eliminación ante el Real Betis.












