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Ver para creer. Al Elche se le escapó un 2-0 y vio como acababa perdiendo el partido en una pésima segunda parte. A la efectividad mostrada en la primera parte, los franjiverdes ofrecieron su peor versión y vieron como los amarillos se crecieron para voltear el marcador, ante la incredulidad de la afición. Adiós a la buena racha y puntos de oro ante un rival directo en la zona de play-off.

La primera parte fue un canto a la efectividad y a las intervenciones del portero Edgar Badía que sostuvo al equipo de Pacheta cuando más lo necesitó. Las variantes en el once, con la ausencia de Nino e Iván Sánchez, desconcertaron a los ilicitanos que les costó entrar en juego. Lo cierto es que Las Palmas lo buscó, quiso abrir el marcador, pero se encontró con una gran pegada de los locales. Lo que viene siendo habitual en los últimos tiempos.

El colegiado decretó un riguroso penalti de Montovani a Dani Calvo en una acción en el área. El regalo no lo desaprovechó Fidel Chaves que en el minuto 22 abrió el marcador, desde los once metros. Remate certero para engañar al portero desde el punto de penalti. Al Elche le sentó bien ir por delante en el marcador. Cerró filas y espacios en la medular. Y, por esas, surgió una salida a la contra marca de la casa. En el minuto 34, Josán puso el 2-0 tras una gran galopada y vaselina final para llevar el delirio a la grada. Ramón Folch le puso el balón al espacio y el resto ya fue cosa del carrilero crevillentino.

Pero, no todo estaba cerrado. Hasta el descanso, le llegó el momento de Edgar Badía. El portero del Elche se lució en dos paradas consecutivas en el minuto 37, con un doble tiro de Pedri.

Remontada y caída en picado

El Elche se empanó en la segunda parte. La renta cómoda del marcador se fue visto y no visto. Y Las Palmas cogió el premio que se le resistió en la primera parte. En el minuto 62, Benito Ramírez puso el 2-1 tras una gran acción individual aprovechando la asistencia de Viera. Y, a renglón seguido, un autogol de Juan Cruz supuso la igualada en pleno desconcierto local.

Pacheta tuvo que mover ficha. Fidel y Manu Sánchez, con problemas musculares, dejaron su sitio para Andoni y Pere Milla. Los más de 10.600 espectadores en la grada pasaron de la alegría a la vivir con preocupación el final del partido.

Edgar Badía volvió a sostener al equipo con sus intervenciones, s0bre todo en un disparo de Benito en el minuto 70, pero en el minuto 73, se consumó la remontada amarilla con un remate de Narváez en el que tuvo que intervenir el VAR porque Badía paró el balón ya dentro de su área de gol.

El Elche salió de su estado de shock con un tiro de Pere Milla y que le dio suspense el portero con una parada con sus manos blandas, en el minuto 80. Pacheta se la jugó con la salida al campo del canterano Mourad que debutaba con el primer equipo. Fue un querer y no poder.

 

Foto: LFP