El Elche volvió a engancharse a la vida este sábado en el Martínez Valero con una victoria tan sufrida como necesaria ante el Mallorca (2-1). En un encuentro que pasó de la calma más espesa al vértigo en cuestión de minutos, el conjunto franjiverde supo resistir el golpe inicial, reaccionar con carácter y terminar firmando una remontada que puede marcar un antes y un después en su pelea por la permanencia. Tres puntos de oro que alivian la tensión acumulada en una semana especialmente complicada.
La primera mitad fue un ejercicio de contención mutua. El Elche trató de asumir la iniciativa con el balón, pero se encontró con un Mallorca bien ordenado, cómodo en ese escenario de ritmo bajo y escasas concesiones. Faltó profundidad y, sobre todo, precisión en los metros finales. Rafa Mir y Álvaro Rodríguez no lograron encontrar situaciones claras ni imponerse en los duelos, lo que redujo el peligro local a intentos aislados sin continuidad. El Mallorca, por su parte, tampoco arriesgó en exceso, priorizando el equilibrio. El 0-0 al descanso no solo era justo, sino casi inevitable.
El guion cambió por completo tras el paso por vestuarios. El partido se rompió y aparecieron los espacios, algo que hasta entonces había sido inexistente. En ese nuevo contexto, fue el conjunto balear el que golpeó primero. En el minuto 58, Pablo Torre encontró un resquicio en la frontal y no dudó: su disparo, preciso y bien colocado, sorprendió a la defensa franjiverde y puso el 0-1 en el marcador. Un tanto que amenazaba con hacer mucho daño a un Elche que necesitaba sumar como fuera.
Sin embargo, la reacción franjiverde fue inmediata y, sobre todo, decisiva. Apenas cuatro minutos después, Rafa Mir apareció en el lugar adecuado para aprovechar un rechace dentro del área y restablecer la igualdad. El gol cambió el ánimo del equipo y de la grada. El Elche se creció, ganó confianza y empezó a inclinar el campo a su favor. Con más presencia en campo contrario y mayor agresividad tras pérdida, los de Sarabia se hicieron con el control del encuentro, obligando al Mallorca a dar un paso atrás y a resistir cada vez más cerca de su portería.
El empuje tuvo premio en el minuto 71. Una acción bien elaborada por banda derecha terminó en un centro preciso de Germán Valera al segundo palo, donde apareció Tete Morente para culminar la remontada. Aún así, todo estuvo a punto de romperse cuando sobre la bocina y tras una revisión de VAR, el colegiado señaló un penalti para el Mallorca. No obstante, Muriqi lo tiró fuera. Con este triunfo, el Elche alcanza los 29 puntos, abandona los puestos de descenso y recupera el aire tras días de máxima exigencia.












