Tras la derrota por 2-1 del Elche en San Mamés ante el Athletic Club, André Da Silva compareció ante los medios oficiales del conjunto franjiverde con un discurso autocrítico, aunque reivindicando la capacidad competitiva del equipo ilicitano. El delantero reconoció que el encuentro fue “complicado” y admitió que el equipo no estuvo “muy afinado”, especialmente en la presión. “Sabemos lo que somos capaces de hacer y hoy no ha sido el día”, explicó, visiblemente frustrado por el resultado. Aun así, destacó la actitud del grupo pese a la derrota: “Hemos luchado hasta el final”.
El portugués también valoró la dificultad de jugar en San Mamés, subrayando que el Athletic, “en su casa y con su gente”, generó ocasiones y supo aprovechar sus momentos. Sin embargo, puso en valor la valentía del Elche para reaccionar tras el 1-0 inicial. Uno de los momentos clave del partido fue el penalti que permitió al conjunto franjiverde poner el empate. El atacante fue claro al respecto: “El penalti es claro, le da una patada a Germán”. Sobre su lanzamiento, explicó que el primer intento acabó en gol tras dos toques y, conforme a la normativa vigente, tuvo que repetirse. En la segunda ejecución no falló y asumió la responsabilidad: “Es mi trabajo dar mi mejor versión”.
En relación con el penalti de Pedro Bigas sobre Laporte, Silva consideró que se trataba de juego peligroso, al entender que bajar la cabeza en esa zona puede generar riesgo, aunque matizó que eso no implica necesariamente que deba señalarse penalti. Finalmente, el delantero apeló a la reflexión y a la necesidad de dar un paso adelante de cara al próximo compromiso liguero. “Tenemos que aprender de la frustración, de lo que hacemos bien y de lo que hacemos mal. Es momento de reflexionar y volver a ser lo que sabemos que podemos ser”, concluyó.













