El 2026 no está siendo ni mucho menos un año sencillo para el Elche. Tras el empate del pasado viernes ante Osasuna, el conjunto dirigido por Eder Sarabia encadena ya siete jornadas de liga sin conocer la victoria, una dinámica preocupante que empieza a pasar factura en la clasificación. La situación se complica aún más si se tiene en cuenta que los equipos inmersos en la pelea por la permanencia continúan sumando y encareciendo cada vez más la salvación. Aunque las derrotas de Mallorca, Levante y Real Oviedo ofrecieron un leve respiro, el triunfo del Rayo Vallecano ha dejado al cuadro franjiverde a solo un punto de los puestos de descenso, frontera que marca el conjunto balear con 24 puntos.
Además, el panorama no invita al optimismo para los de Eder Sarabia, que afrontan un calendario especialmente exigente en las próximas semanas. Sin ir más lejos, este viernes visitarán San Mamés para medirse a un Athletic Club que llega reforzado tras imponerse 1-2 al Real Oviedo en el Carlos Tartiere. Ya en marzo, el Elche recibirá en el Martínez Valero al Espanyol y al Mallorca, pero también deberá afrontar dos salidas de máxima dificultad: ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu y frente al Villarreal en el Estadio de la Cerámica.

En cuanto a sus rivales directos, el Valencia y el Getafe firmaron el pasado fin de semana triunfos de enorme valor. El Rayo Vallecano, por su parte, logró en Butarque una victoria balsámica frente al Atlético de Madrid. La única noticia relativamente favorable para los franjiverdes fue la derrota del Mallorca en Son Moix ante el Real Betis por 1-2. Con este escenario, la realidad que rodea al conjunto de Sarabia es clara: necesita sumar victorias en las próximas jornadas si quiere evitar que la amenaza del descenso a Segunda División se convierta en una preocupación angustiosa en el tramo decisivo de la temporada.
La nota positiva en este contexto la puso el regreso de Rafa Mir. El delantero franjiverde volvió a disponer de minutos ante Osasuna después de varias semanas apartado y dejó sensaciones alentadoras sobre el césped. Más allá del resultado, su reaparición supone un refuerzo anímico y deportivo para el equipo, que necesita recuperar pegada en este tramo decisivo de la temporada. Ya plenamente restablecido a nivel físico, el atacante se presenta como una pieza clave para aumentar la competitividad en la parcela ofensiva y ofrecer alternativas a Eder Sarabia. En un momento en el que cada punto puede marcar la diferencia, recuperar a un futbolista de su perfil y experiencia puede convertirse en un impulso determinante para encarar con mayor optimismo las próximas jornadas.












