El mercado de fichajes invernal volvió a dejar claro que en el Elche CF no existen los cierres plácidos. Enero avanzó entre sensaciones cambiantes, con días de aparente tranquilidad y otros marcados por la incertidumbre, hasta desembocar en un final frenético que mantuvo a la afición pendiente de cada movimiento. Una vez más, las últimas horas concentraron decisiones importantes y confirmaron que el club franjiverde vive el mercado con intensidad máxima.
Desde el inicio, la dirección deportiva y Eder Sarabia tenían subrayada una prioridad clara: reforzar el costado derecho. Era una de las demarcaciones que más urgía apuntalar de cara a la segunda mitad del curso. Sin embargo, el mercado dejó una operación de enorme impacto económico y deportivo. Antes de cerrarse el mercado se hizo oficial la salida de Rodrigo Mendoza rumbo al Atlético de Madrid, una noticia potente aunque esperada. El centrocampista murciano, formado en la cantera ilicitana desde 2021 y ya asentado en el primer equipo, da un salto importante en su carrera. La operación se cerró por 16 millones de euros fijos más otros 3 en variables, convirtiéndose en la venta más cara de la historia del club.

No fue la única salida significativa del día. Poco después se confirmó el traspaso de Álvaro Núñez al Celta de Vigo por 1,5 millones de euros. El lateral pone así fin a su etapa en el Martínez Valero en una marcha que no dejó indiferente a la afición, especialmente por las formas en las que se produjo. Dos ventas que aligeran plantilla, aportan ingresos y obligaban al club a reaccionar con rapidez en el capítulo de llegadas.
Y el Elche respondió. Lo hizo, además, con un nombre muy familiar para la afición franjiverde. Tete Morente regresa a casa tras rescindir su contrato con el US Lecce. El extremo andaluz, que defendió la camiseta del Elche durante cuatro temporadas y superó el centenar de encuentros oficiales, firma hasta 2028. Su vuelta supone experiencia, conocimiento del entorno y una pieza contrastada para un tramo decisivo del campeonato.
Junto a ese regreso, el club cerró una incorporación de futuro para el lateral derecho. Buba Sangaré, de 19 años, nacido en Elche y formado en el fútbol de la ciudad, aterriza cedido hasta final de temporada con opción de compra. Tras su paso por el Levante UD y su posterior fichaje por la AS Roma, donde competía con el filial, el joven defensor vuelve a su tierra para cubrir una de las posiciones más necesitadas y seguir creciendo con minutos de calidad.

El balance global del mercado deja varias pinceladas interesantes. En el apartado de altas figuran Lucas Cepeda, Gonzalo Villar, Tete Morente y Buba Sangaré, además de Abiel Osorio, cuyo fichaje ya está cerrado pero se incorporará en verano tras continuar cedido en Defensa y Justicia. En cuanto a las salidas, destacan las cesiones de Bambo Diaby al Granada CF y de Ali Houary al CD Mirandés, junto a las ya mencionadas ventas de Alvaro Núñez y Mendoza.
Con todo, el Elche CF cierra el mercado de invierno con decisiones de peso, una venta clave que marca el rumbo económico y una serie de refuerzos pensados para competir mejor en el tramo final. Un mercado intenso, con tensión hasta el último minuto y fiel al estilo de un club que rara vez baja el pulso cuando enero se acerca a su fin.












