El Elche afrontará una de las citas más exigentes de lo que queda de temporada sin una de sus piezas clave. Aleix Febas no estará disponible para el encuentro del próximo sábado ante el FC Barcelona tras ver la quinta cartulina amarilla del campeonato en el derbi frente al Levante. La ausencia del centrocampista catalán supone un contratiempo mayúsculo para el conjunto franjiverde, no solo por su peso específico en el once, sino por la regularidad que ha mostrado durante toda la temporada. Febas ha sido el motor del equipo en la medular, participando de manera constante en la salida de balón y en la organización del juego, hasta el punto de convertirse en el futbolista más usado por Sarabia.
No todo son malas noticias en clave franjiverde. Eder Sarabia recupera a Víctor Chust tras cumplir sanción, un refuerzo importante para la zaga de cara a frenar el potencial ofensivo del líder. Además, el cuerpo técnico sigue muy de cerca la evolución de Pedro Bigas, que ya regresó a los entrenamientos. Su posible vuelta al once sería un alivio para una línea defensiva que ha sufrido en los últimos partidos. En la enfermería continúan Álvaro Núñez, afectado por una pubalgia, y Héctor Fort, que sigue con su proceso de recuperación del hombro. Mientras tanto, Rafa Mir y John se acercan al alta médica y podrían reaparecer este fin de semana.

La sanción de Aleix Febas obliga a Eder Sarabia a repensar el plan de partido. Sin su organizador habitual, el Elche pierde claridad en la circulación y presencia entre líneas, por lo que el debate se abre en torno a cómo equilibrar el equipo ante un rival que exigirá máxima precisión. Marc Aguado y Martim Neto parten con ventaja para sostener la sala de máquinas, pero el técnico estudia alternativas que pasan más por una variación estructural que por un simple relevo natural. Entre ellas cobra fuerza la opción de adelantar metros y ganar profundidad con un segundo delantero, una fórmula que permitiría aprovechar el regreso de André Da Silva. Si la apuesta se inclina por mantener el esquema habitual, Rodrigo Mendoza podría recuperar protagonismo tras varias semanas en un discreto segundo plano, mientras que la presencia de Fede Redondo aparece, a día de hoy, algo muy improbable.
El Elche llega a este duelo situado en la décima posición con 24 puntos, tres por encima de la zona de descenso, pero con sensaciones preocupantes en este arranque de 2026. El equipo todavía no conoce la victoria en el nuevo año y la derrota ante el Levante ha dejado huella tanto en la clasificación como en el ánimo del vestuario. La visita del FC Barcelona se presenta como un reto mayúsculo, pero también como una oportunidad para reivindicarse y recuperar la identidad que permitió al conjunto franjiverde firmar una notable primera vuelta. Sin Aleix Febas, el Elche deberá apelar al colectivo para competir ante el líder y evitar que las dudas sigan creciendo.












