Un mal día

Chimo Baeza | 23/09/2013 00:10 @chimoeneas
La mejor noticia del partido del viernes ante el Osasuna fue el resultado. Y eso que perdimos 2-1. No es que el equipo navarro nos pasara por encima, ni arrasara con su juego preciosista (a ver, es el Osasuna: tiene el ADN de su juego tan escrito a fuego, que incluso metiendo a Xavi, Di Stefáno y a toda la Hungría de los 50 seguiría jugando igual), pero tuvo el suficiente cuajo para rematar sus ocasiones y para conseguir que fuéramos totalmente inoperantes. Eso, claro, es echar sal en nuestras heridas, que pasan precisamente por nuestra falta de gol (demos gracias a que Albacar sigue siendo igual de bueno a balón parado en Primera que en Segunda) y a cierta desconexión entre el centro del campo y la delantera (lo que, más bien, es la causa principal de lo anterior). Total, que no es que el Osasuna jugara con nosotros, pero sí que preocupa que se mostrara tan cómodo cuando nos tocaba reaccionar.
Pero decíamos que lo mejor del partido fue el resultado. Pese a que nuestro juego fuera tan desesperante como resignado a partes iguales, sólo perdimos por un gol y, con lo raro que es esto del fútbol, no habría que haber encendido muchas velas a San Judas Tadeo para el milagro de un empate. En partidos con equipos tan igualados (desgraciadamente, la igualdad de la liga se está consiguiendo a la baja y no por la parte alta), los detalles son importantes. Por ahí, quizás, se nos están escapando los puntos: creía que era un mito, pero la inexperiencia en Primera se nota. Por suerte, es algo que se cura con el tiempo.
Una buena noticia es que el disgusto del viernes se pasará pronto, ya que el miércoles volvemos a tener partido. La mala noticia es que nos visita el Real Madrid, una apisonadora que en un día malo le metió seis goles al campeón de Turquía. En el peor de los casos, llegar al próximo domingo sin nuevos puntos, puede ser una losa bastante dura, sobre todo a nivel psicológico. La otra buena noticia es que la liga es muy larga. Un mal día lo tiene cualquiera, hasta Barça y Madrid. Cinco días malos los tiene cualquiera, hasta Atlético, Sevilla y Valencia (bueno, de estos últimos casi mejor ni hablar). Los equipos que luchan por la permanencia tienen 15 o 20 días malos e incluso así se salvan. Poniéndonos en el apocalipsis total, no seríamos el primer equipo que consigue la permanencia estando desahuciado en Navidad. Así que paciencia, que no estamos tan mal, hombre, como dijo Laporta. Aunque sólo sea porque equipos que nos golearon en el primer partido y equipos que iban a luchar por los títulos estén prácticamente como nosotros.

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