Un ascenso de categoría

Moisés Gonzálvez ¦ 06/03/13 00:10 @michelangeloelx

OPINIÓN.  La última función de la comedia agridulce que es la actualidad de nuestro Elche C.F. se vivió este último lunes, con la reunión del Consejo. Diálogo que se alargó hasta las tantas, que no sabemos ya que pensar: si estaban decidiendo el futuro del club o viendo la segunda temporada de la serie “Homeland”, que con las sospechas, las fuentes informativas y las filtraciones de las que hacen uso cada familia, bien podrían rodar un remake ilicitano.

Las aguas vuelven a su cauce, como las del río Vinalopó después de la tormenta, y un mínimo de sentido común prevalece. Considerando el escándalo que supone que todavía no haya dimitido la mitad del Consejo por el  tema del fraude de las entradas, por lo menos que estén centrados en trabajar por el bien de todos. Por cierto, asunto espinoso este de las entradas del cual los aficionados, abonados y accionistas tenemos todo el derecho del mundo a saber. Incluso sobre cualquier otro tema relacionado con las finanzas.

No hay que olvidar que un porcentaje importante de acciones corresponde al Ayuntamiento de Elche, dinero público de todos los ilicitanos invertido en el club. Por tanto, ya solo por este hecho, además del grueso paquete de accionistas que no están representados ni en Consejo ni enla Fundación, la transparencia y la información de los resultados de la supuesta auditoría externa que se realizará debe llegar a toda la masa social franjiverde.

Es curioso como, dependiendo de los factores, utilizan el discurso ventajista dela SociedadAnónimaDeportiva. Cuando se trata de pelar al aficionado, mendigar con los sentimientos, chupar ayudas públicas y subvenciones, el Elche somos todos.

Sin embargo, cuando alguien osa meter las narices más allá de la puerta y se preocupa de la gestión, detecta irregularidades y hace las preguntas adecuadas y por tanto impertinentes, saltan las alarmas; que el Elche es una empresa y solo es de incumbencia de los propietarios y dirigentes lo que en ésta suceda.

Pues vaya forma de gestionar una empresa. Año tras año creando déficit, con operaciones y traspasos nefastos, una pésima gestión con el dinero abonado por el IVF y un peor control de la caja y la recaudación cuando, según fuentes policiales, te están robando dinero algunos empleados, presuntamente, desde el año 2008. Con el agravante que algunos aficionados y medios te advertían de que algo no iba bien, que no cuadraba la asistencia con el público en las gradas.

Que el balón no tape la cruda realidad de este club. Que no nos ciegue la euforia y las ganas de celebración, que si, que disfrutemos del equipo, a muerte con el míster y los jugadores, por supuesto, once días de fiesta local para festejar el ascenso. Pero no olvidemos que en la poltrona hay unos personajes que tienen que brincar más pronto que tarde del poder. Que a pesar de su gestión calamitosa, el aficionado franjiverde jamás abandonó el barco, por mucho que hicieran para conseguirlo en estas últimas temporadas. Que el triunfo de ahora, no borre todo el pasado.

Un ascenso de categoría tiene que ser a todos los niveles en nuestro Elche C.F. Es necesario también en el palco. Aunque cueste entenderlo, hay cosas más importantes que la división en que militas. Por muchos lustros que arrastres sin pisarla PrimeraDivisión.Pregunta a los vecinos. De que les sirvió subir, y si disfrutaron de su efímera experiencia en la liga de las estrellas.

Ha llegado la hora de levantar las alfombras, ventilar los despachos, tirar a la basura los trastos viejos. Pero cuando no te permiten siquiera pasar del rellano de la puerta, será porque hay mucha porquería acumulada dentro de la casa.

El síndrome de Diógenes, dicen.

 

 

 

 

 

 

 

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