El triste sino de Nino

Nino regresó al Elche una diez años después con la ilusión de tratar de devolver al Elche a Primera División, categoría a la que ascendió con Osasuna dos meses antes y con el Tenerife en 2009. Su primera etapa estuvo llena de proyectos ambiciosos que acabaron fracasando para frustración del ‘Cañonero de Vera’, que tuvo que partir para tener la oportunidad de demostrar su valía en la máxima categoría. Y la segunda, que no podrá ser tan longeva, está desarrollándose de manera similar a experiencias anteriores, marcando goles (12 en Liga y 1 en Copa) y con el equipo sin opciones de ascenso y luchando por la permanencia. Es el triste sino de Nino en el Elche.

El cuadro illicitano era un recién ascendido a Segunda en la temporada 1999/2000 y un joven Nino, héroe en el playoff con su mítico gol al Melilla, todavía no tenía peso en la primera plantilla. Fue en la siguiente cuando, todavía con ficha del filial, empezó a convertirse en un referente. Marcó 12 goles en 40 partidos en una sufrida campaña que finalizó con una salvación agónica en la última jornada contra el Compostela en el Martínez Valero. Con solo 20 años y el dorsal 26 a la espalda, el ariete de Vera fue el franjiverde que más encuentros disputó en aquel campeonato.

La excepción entre decepción y decepción fue en el curso 2001/2002, en el que, no obstante, también se vivieron momentos delicados. El Elche ocupó el 18º puesto a dos puntos del descenso al término de la jornada 22, pero los hombres dirigidos por Julián Rubio realizaron una excelente segunda vuelta, con sonadas goleadas a Xerez (4-0), Real Oviedo (3-6) y sobre todo Atlético de Madrid (5-1), que le permitió tener opciones de ascenso hasta la penúltima jornada. Nino lideró la faceta goleadora con 17 dianas.

La temporada 2002/2003 tuvo un inicio esperanzador para los franjiverdes, llamados a ser favoritos a subir a Primera por los nombres de su plantel. Finalizaron el primer tramo de competición metidos de lleno en la pelea, pero el segundo fue completamente desastroso. Lograron la permanencia matemática en la penúltima jornada tras empatar ante el Numancia (1-1) con Casimiro Torres como entrenador, quien asumió el cargo a cinco partidos del final. El punta almeriense firmó su peor Liga con el Elche a nivel anotador con 10 goles. Aun así, fue el ‘pichichi’ del equipo.

En la siguiente campaña 2003/2004 se cimentó un nuevo proyecto a base de talonario en busca de la Primera División, pero se convirtió en otro fracaso más. El cuadro ilicitano, que tuvo tres entrenadores, Cantarero, Lico y Ruggeri, navegó por la zona intermedia de la tabla y certificó su presencia en la categoría de plata un año más en la antepenúltima jornada, con una victoria por contra el Recreativo (2-0). Por primera y única vez como franjiverde, Nino no comandó la lista de goleadores del equipo. Los 15 tantos de Moisés superaron los 12 marcados por el ‘Cañonero de Vera’.

En la temporada 2004/2005 se siguió en la línea de formar una plantilla costosa. El encargado de dirigirla fue Josu Uribe, que venía de hacer historia ascendiendo al Getafe a Primera. El Elche se estableció en la parte alta de la clasificación, pero acabó muy lejos de la lucha por el ascenso por un último tercio de Liga para olvidar (dos triunfos, tres empates y nueve derrotas). En el aspecto personal, Nino cosechó su mejor cifra goleadora con 20 chicharros.

El último intento del delantero andaluz de conseguir el éxito con el conjunto ilicitano llegó en la temporada 2005/2006, que obtuvo peores resultados que la anterior. Uribe dejó el banquillo al ser destituido tras el empate ante el Eibar (1-1), que dejaba al Elche a cuatro puntos del ascenso. Julián Rubio volvió para tratar de revertir la dinámica, pero el equipo siguió cayendo y salvó la categoría en la penúltima jornada con un empate ante el Sporting (0-0). Ese día, el ‘Cañonero’ de Vera disputó su último partido como franjiverde en su primera etapa. Cerró la campaña con 13 goles.

Levante, Tenerife y Osasuna fueron sus destinos durante estos diez años fuera de la ciudad de las palmeras. Jugó en Primera con todos ellos y, además, con chicharreros y rojillos logró ascensos a la máxima categoría, objetivos que Nino quiere hacer realidad con ‘su’ Elche y que serían “el colofón perfecto” a su carrera, como dijo en su presentación.

Pero la realidad es bien distinta a lo que pudiera haber imaginado. Como ya ocurrió en ocasiones anteriores, los franjiverdes están inmersos en la pugna eludir el descenso a Segunda B, y este viernes ante el Almería tienen una cita clave ante el equipo que marca la zona roja de la tabla, que tiene a tres puntos.

Con 36 años (37 en junio), Nino asume con resignación que este curso tampoco disfrutará de un ascenso a Primera en casa y le toca tirar del carro para que el Elche salve la categoría. Si se consigue esta meta, el ‘Cañonero de Vera’ tendrá la próxima temporada (renovó automáticamente en enero) una nueva oportunidad para cumplir el sueño por el que regresó. Puede que la última.

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