Tres básicos y un capricho

Pedro Ortuño | 17/07/2013 00:25 @pedroortuno

El Elche rastrea el mercado sudamericano por central y un lateral zurdo, podría haber cerrado un ‘9’ ‘tapado’ y suspira por Pizzi.

A la plantilla del Elche cada vez le quedan menos pinceladas para lucir como desea la entidad del Martínez Valero. Los ruidos de desunión no han conseguido tornarse en consecuencias negativas y la obra realizada de forma conjunta por la comisión deportiva y el cuerpo técnico cada vez se asemeja más a un proyecto sólido para la Primera División.

El bloque campeón de plata sigue firme con los Manu Herrera, Pelegrín, Damián Suárez, Edu Albacar, Rivera, Generelo, Mantecón, Fidel, Coro y Carles Gil -el primero de los fichajes del verano tras la prórroga de su cesión por otro año más- y los nuevos remiendos para sostener el peso que supone la máxima categoría son de material fiable. Apuestas seguras en todas las líneas con recorrido y rendimiento en la élite nacional.

El último en llegar ha sido el centrocampista defensivo Rubén Pérez, procedente a préstamo desde el Atlético de Madrid tras destacados cursos en el Betis y el Getafe. El astigitano de 24 años completa la sala de máquinas franjiverde compuesta por Rivera, Generelo y Mantecón, más Pelayo que podría tomar la dirección inversa a Rubén: salir cedido. De todas formas no está descartado rotundamente un quinto centrocampista.

La medular era una de las pocas zonas que restaban por cubrir y ahora los Jesús De Huerta, Toño García Hita y Antonio Prieto trabajan centrados en la contratación de un central -como mínimo-, un lateral izquierdo y un delantero. Para las incorporaciones en la retaguardia hay un perfil definido. En el eje, se busca subir el listón que ahora mismo imponen Lombán y Pelegrín con un futbolista joven y la plaza extracomunitaria que aún queda libre -las otras dos son para el uruguayo Damián y el bosnio Stevanovic- podría gastarse en este asunto desde el mercado sudamericano. Tres centrales puros más el adaptable lateral diestro Sapunaru y otra pieza similar en la parte izquierda de la zaga que reúna veteranía y, si puede ser, más polivalencia, son los planes.

Aún así seguiría huérfano el puesto que muchos elevan a elemento diferenciador en Primera División: el delantero centro. El dorsal numero nueve que liberó Miguel Linares el 30 de junio está sin dueño y, aunque no ha trascendido su identidad, fuentes cercanas a la dirección deportiva señalan que ya ha sido ofrecido a un goleador con el que el Elche podría haber alcanzado un acuerdo a falta de la firma.

Y la guinda al pastel

Un central, un lateral izquierdo, un delantero y una guinda. Una referencia. Un plus. Los mandatarios franjiverde quieren poner el broche al plantel y ya han contactado con Luis Alberto Afonso Fernandes para que sea el hombre fuerte. O Pizzi, como lo conoce el fútbol en honor al exjugador de Tenerife y Barcelona. Al igual que Rubén Pérez -casualmente también nació en 1989-, el atacante portugués es otro de los descartes de Simeone en el Atleti y el Elche sueña con su cesión, la única posibilidad viable. En el Vicente Calderón no lo quieren, pero la excelente campaña pasada que cuajó con el Deportivo de La Coruña desata suspiros en parte de Europa. Sus ocho goles partiendo desde la segunda línea de ataque en 36 actuaciones, casi siempre muy por encima del nivel medio blanquiazul, le hacen estar notablemente valorado en España y más allá de las fronteras. Novias no le faltan. Desde el club ilicitano muestran optimismo al hablar del estado de las negociaciones sin ocultar la dificultad de la operación.

Pizzi no es un ariete, pero sumado a Coro, Manu del Moral y Rochina (llegada inminente), que tampoco lo son, abriría a Fran Escribá un alargado abanico de opciones para producir goles. Por la misma razón, por la abundancia de trecuartistas, el Elche no está dispuesto a descuadrar las cuentas y el luso sólo sería franjiverde dentro de unas cantidades asumibles para la entidad.

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