El día que se confirmó la tragedia

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Este martes 5 de junio se cumplen tres años del día de la mayor tragedia reciente del Elche Club de Fútbol. El Juez Único de Disciplina Social de la Liga de Fútbol Profesional confirmó el descenso administrativo del club ilicitano a Segunda División. El único descenso desde la máxima categoría por motivos extradeportivos que se ha producido en el balompié nacional. Una mancha imborrable que todavía duele en los corazones del franjiverdismo, que tardó casi un cuarto de siglo en volver a ver a su equipo competir con los mejores. Una aventura que se truncó de la forma más cruel.

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La patronal del fútbol bajó al Elche por «el mantenimiento de deudas con la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT)». Su reincidencia tras la apertura del primer expediente y la falta de respuesta a los requerimientos de Hacienda fueron la sentencia a una temporada llena de problemas económicos e institucionales. La decisión ya se barruntaba en las últimas semanas, y el anuncio fue la crónica de una muerte anunciada. «A día de hoy, el Elche continúa manteniendo deuda líquida, vencida y exigible con la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT), que no está ni abonada, ni aplazada, ni garantizada, tal y como ha puesto de manifiesto igualmente la propia Administración Tributaria», exponía tajante la LFP.

El descenso administrativo suponía que se quedaba sin premio el esfuerzo heroico de la plantilla dirigida por Fran Escribá, quien a pesar de sus limitaciones y los impagos de sus salarios, acabó la Liga en un meritorio 13º puesto. Jugadores, cuerpo técnico, empleados y afición sufrieron las consecuencias de las nefastas gestiones de José Sepulcre, junto con su Consejo, y su sucesor, Juan Anguix. Lejos de poner solución, el valenciano no puso remedio al severo castigo. El Eibar se benefició para continuar en Primera.

El verano de 2015 fue tortuoso sobre todo para la afición, ansiosa de buenas noticias que le dieran esperanzas de que seguiría viendo a su equipo del alma en Primera. Los recursos en los juzgados y la multitudinaria manifestación por las calles de la ciudad resultaron insuficientes para lograr la rectificación del organismo dirigido por Javier Tebas, quien se mostró implacable con el Elche. Y menos mal que la entidad franjiverde evitó otro descenso administrativo, esta vez a Segunda B, por los impagos a sus futbolistas.

Tres años después, la situación deportiva e institucional del Elche no ha hecho más que empeorar. Fuera del fútbol profesional, al que aspira volver en el playoff de ascenso a Segunda, acuciantes problemas económicos para hacer frente a sus compromisos, batallas con el IVF por la mayoría accionarial, con dos posibles ventas del club frenadas, y una fractura Consejo-afición.

Para muchos, el horizonte resulta poco esperanzador, sobre todo si no se logra subir esta temporada. Pero si algo saben los más veteranos es que la entidad franjiverde ha solventado varios momentos delicados en su casi centenaria historia. Siempre con el apoyo de su hinchada, que jamás le dejará solo ni le abandonará.

Foto: Diario Franjiverde

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