Todos suman

Santiago Martínez ¦ 28/12/12 07:00 @penflexiones

El viernes pasado, sobre las 21.50 horas, el árbitro señala una falta al borde del área por manos del lateral izquierdo del Castilla, a favor del Elche. No tenía ninguna duda de que esa falta iba a acabar en gol. Es esa extraña sensación, que a todos nos habrá pasado, de estar seguro, sin saber porqué, que va a suceder lo que estamos pensando.

Porque automáticamente me vinieron a la mente otras faltas por mano; La del Valladolid en el playoff de ascenso de hace dos años, y la del Racing de Santander esta misma temporada. Porque, más allá de suertes, gafes y demás historias, el fútbol no suele perdonar que concedas una falta tonta al borde del área en el último minuto, y si es a una zurda prodigiosa como la de Albacar, menos. Y porque, qué narices, esta es nuestra temporada.

En cuanto el balón tocó la red, grité el gol con una risa tonta de “lo sabía”. Pero no fui el único, ya que mi voz quedó solapada por la suma de gritos, saltos y estruendo de los vecinos de mi edificio. Incluso se oyeron rugidos al otro lado de la calle. Una situación que me llamó la atención, dado que solamente la había sentido en los goles de la selección española en Eurocopas y Mundiales.

Acabó el partido, y la euforia del momento hace que acudas a foros de internet, a leer crónicas, a las redes sociales; a cualquier sitio donde contagiar y contagiarte de la alegría franjiverde. Evidentemente se destacaba a Edu Albacar, también a Manu Herrera y a Xabi Etxeita, pero por más que actualizaba twitter, no leía un nombre que sí leí mucho el día de la derrota ante el Murcia.

Héctor Verdés. Un jugador castigado por las lesiones, sin apenas ritmo de competición y lapidado por su error en Murcia. Un jugador que la semana anterior salió en los últimos minutos en frío para defender el arreón final del Almería, con Charles y Ulloa, y lo solventó. Y, un jugador que, después de meses sin disputar noventa minutos, lo hizo contra el equipo máximo goleador de la categoría, realizando un trabajo sensacional.

Destacar también a Javi Flaño. Un futbolista que sólo ha disputado esta temporada el partido de copa en Córdoba y unos minutos en Xerez tras la lesión de Beranger. Pues tuvo enfrente a Denis Cheryshev, uno de los extremos izquierdos más desequilibrantes de la competición; llamado por Capello a la selección rusa, y que ya ha debutado en el primer equipo a las órdenes de Mourinho. Ante esa papeleta, el navarro la solventó con la eficacia y la sobriedad que le caracterizan.

Esto sirve para valorar la profesionalidad de ambos, ya que demuestran que, pese a no contar con minutos, siguen entrenando fuerte para ayudar al equipo cuando se les necesite y para que los titulares no se duerman.

También es una muestra de la valía de Fran Escribá. Mantener motivados a los titulares es fácil, lo que es de gran entrenador, es tener enchufados a los suplentes para que estén a tope y no se tiren del barco.

Como decía, no se leyeron sus nombres pero es justo destacarlos, porque estas actuaciones son más importantes de lo que parecen. No olvidemos que, con un buen equipo titular ganas partidos, pero, sin unos buenos “suplentes” no puedes conseguir los grandes objetivos.

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