Tensa calma con fecha de caducidad

Pablo Salazar 06/03/13 00:20 @PaoloSalazar

La Junta General de Accionistas del 20 de mayo podría ser el escenario que dirima finalmente el conflicto por el poder.

Nuevamente, como ya ocurriese dos semanas atrás, las dos partes visibles del Consejo de Administración firmaron una paz ficticia para no comprometer la marcha del equipo. No obstante, esta calma podría volver a alterarse con motivo de la Junta General Extraordinaria de Accionistas que está prevista para el 20 de mayo, en donde el club tendrá la obligación de dar a conocer todos los movimientos económicos y sociales que se han llevado a cabo. Será en esta cita donde podría salir el ganador del particular combate que han protagonizado el presidente de la entidad ilicitana, José Sepulcre, y el segundo al mando,  el vicepresidente, Juan Anguix.

En la primera reunión entre los miembros del Consejo se pactó que la empresa PwC sería la encargada de realizar una auditoría que aportara luz a todas las cuentas, algo que fue visto con buenos ojos por todos los miembros hasta la semana pasada. Aquí es cuando pueden llegar las consecuencias. En base a lo que dictamine la empresa externa se podría volver a reabrir la brecha, ya que de haberse producido alguna irregularidad quedaría de manifiesto. Ante esta situación, y tras darse a conocer que el precio de las acciones se ha devaluado en un 80 por ciento, los socios podrían exigir la cabeza del máximo mandatario, pero es algo que se presume complicado.

El actual Consejo de Administración tan solo cuenta con el 6% de las acciones del capital social del Elche y con el resto de accionistas no tendrían la suficiente capacidad para deponer al presidente, ya que el grueso accionarial lo posee el Patronato de la Fundación Elche CF, con un 60% gracias al aval del IVF y los integrantes del Patronato son prácticamente los mismos que los del Consejo de Administración.

Ayuntamiento, clave

En tiempos convulsos, el Ayuntamiento de Elche tiene la llave en el club. Este estamento público no posee un elevado paquete accionarial pero sí la suficiente influencia para dictaminar un posible cambio, tal y como se produjo en la etapa de Diego Maciá, cuando el consistorio ejerció una labor de mediación entre el club y los empresarios ilicitanos dispuestos a entrar. Si finalmente PwC llegara a esclarecer irregularidades en los procesos económicos, la presión del aficionado, como en la etapa de Juan Carlos Ramírez, podría ser el detonante para la directiva.

Todo ello llega después de que el aspirante Anguix hincara la rodilla, de manera momentánea, para hacerse con el control del Elche. La opción de conquistar la mayoría del accionariado del club por parte del actual vicepresidente se ha diluido después de que cediese en la reunión del Consejo a retirar dicha oferta, de lo que se desprende que participará junto con el resto del consejo para hacer la anunciada propuesta conjunta al IVF.

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