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ANÁLISIS | Latino para sumar

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No más viajes a tierras blanquiazules

Poco dura la alegría en casa del pobre. Se avecinaba un partido complicadísimo para un equipo como el Elche, y no tengo claro que eso fuera lo que se palpaba en el ambiente local durante la semana. De Cornellà-El Part han salido escaldados Atlético, Athletic, Valencia, Celta y Granada, además de tratarse del único equipo que ha ganado en el nuevo  San Mamés en esta liga. El domingo presenciamos un incontestable baño de un conjunto a otro. Cuando llegó el tempranero 1-0, la historia empezaba a sonar a la vivida en Anoeta. Los de Escribá jugaron un peor partido esta vez, si cabe. No pudimos valorar convenientemente el rendimiento de Coro en la derecha, de Carles en la mediapunta o de Sánchez en el doble pivote, ya que el mazazo hundió al equipo de una manera más drástica de la que nos gustaría.

 

Aguirre presentó su once de gala, dando entrada al llegador Pizzi ante la baja de Córdoba, al contrario de lo que apuntábamos en el artículo previo al partido. El técnico mexicano debió pensar que en casa y ante los franjiverdes no era necesario pensar tanto en la brega, y sumó peligro arriba dando ocasión a que el portugués se estrenara esta temporada. Tras el primer gol de David López, el segundo pudo caer mucho antes, ya que el Elche dejaba espacios a la espalda y los blanquiazules filtraban balones hacia Sergio García y Stuani, que fueron repelidos por un gran Manu Herrera. Para más inri, nuestro equipo no logró compensar esta situación generando ocasiones de peligro: la balanza estaba decantada. El gol de Colotto, de nuevo a balón parado, sólo hizo que confirmarlo y casi sellar un partido de esos que el Elche no sabe voltear.

 

Para acabar, fue toda una sorpresa la suplencia de Rubén Pérez. Está claro que lo más probable con su concurso hubiese sido perder de igual manera, sobre todo con esa mala defensa en jugadas de estrategia. No obstante, el chico es joven, juega un partido a la semana y no parecía una fecha recomendable para prescindir de sus servicios. En cualquier caso, hay que pasar página y confiar en que ante el Betis muestren la buena cara que están mostrando como local y ante equipos de la zona media-baja de la tabla.

‘Goalaverage’ perdido y punto ganado

El viernes vivimos otro de esos partidos que no nos agradan, que no terminan de dejarnos satisfechos a nivel estético ni de sensaciones, pero del que pueden extraerse lecturas positivas, incluso una ventaja en la tabla clasificatoria tras las derrotas de Valladolid y Rayo. Partido de calidad mejorable (los ha habido peores), en el que a los puntos quizá mereció algo más el rival de los franjiverdes, pero que a la postre nos sigue dejando en buena situación de cara a mantener la categoría y volviendo a mantener la portería a cero, que ya que nos cuesta tanto convertir es algo necesario para ahorrarnos más de un mal rato.

 

Saltó el Elche al campo con el once ensayado por Escribá a finales de semana: Sapunaru arrastraba sus enésimas molestias y permitió la vuelta de un Damián algo más disperso de lo deseable; Cisma mantuvo su puesto, Lombán recuperó la plaza tras la lesión de Pelegrín, Carlos Sánchez tiró de galones para ocupar la vacante dejada por Javi Márquez y Del Moral partió desde banda derecha, alternando ocasionalmente zonas con Coro y firmando uno de sus mejores partidos con nuestra camiseta. En la banda siniestra, Fidel dio síntomas de no estar para ser titular, a pesar de colar un buen centro que Coro cabeceó rozando el palo. En el arco, Toño completó su mejor actuación de la temporada hasta que cayó lesionado en el tramo final, dejando su sitio para un Manu Herrera que será titular en las próximas semanas. Por su parte, Osasuna presentó el once esperado y mostró la vertiente combinativa por la que apuesta su técnico, ganando la posesión (56%) y teniendo las ocasiones más claras a excepción de un penalti evitable provocado por Arribas a Del Moral que Coro desbarató ante la mirada de Albacar en el banquillo. El peligro se cocinó por los costados ante la falta de creatividad y desequilibrio por zonas centrales, algo habitual en los enfrentamientos entre equipos de la zona media-baja.

 

Y así continua esta carrera de fondo. Ahora toca un dificilísimo envite en el Bernabeu con las bajas por sanción de Damián y Carlos Sánchez y la vuelta de Márquez y Carles Gil. Veremos qué saldo se consigue en los tres partidos posteriores (Celta y Betis en casa y Espanyol fuera), en los que los hombres de Escribá hicieron pleno de victorias en la primera vuelta. Para acercanos a la salvación, convendría afinar un poco la puntería, mantener el buen tono defensivo y aprovechar mejor las acciones a balón parado, una asignatura pendiente de esta temporada. Por cierto, Boakye: ponte ese temita que reza ‘I believe I can fly / I believe I can touch the sky’, ¡a ver si cuando te dan minutos logras levantar los pies del suelo y ganar algún balón en el juego directo!

Inconstantes

Partido incompleto y algo menos competido de lo habitual por parte del Elche el viernes. Tras una primera parte en la que se contuvo al Levante y en la que fueron algo superiores, el gol del recién ingresado Barral fue un punto de inflexión del que los franjiverdes no supieron levantarse. Algo superiores, sin alardes. Escribá volvió a apostar por el doble pivote Rubén Pérez-Carlos Sánchez, y a pesar de llevar la voz cantante en líneas generales, faltó fútbol como para decantar la balanza de manera decisiva. Replegados los ‘granotas’ con Diop y Simao en la base y el trabajador Sergio Pinto por delante, tuvieron dificultades para llegar a zonas de peligro hasta que su única ocasión entró en la red de Toño. Corría el minuto 41, y poco antes Fidel perdonó el 0-2.

A partir de aquí, asistimos al que me parece uno de los tramos más espesos de Escribá en lo que llevamos de temporada. Sus jugadores empezaron la segunda parte aletargados y desbordados por los hombres de Caparrós, y fue la dinámica hasta el pitido final. Rubén García había entrado por Sergio Pinto para sumar presencia ofensiva y determinación, y el juego se volcó en la mitad de campo visitante. Ante el dominio levantino, Fran pudo tocar teclas en la zona central (Javi Márquez, Rivera, centrar a Carles Gil), pero dio entrada a Aarón por Fidel y el panorama no cambió lo más mínimo. Tras el obligado cambio de Mantecón por el goleador Sapunaru, Cristian Herrera sustituyó a un Boakye amonestado que había marrado una ocasión clamorosa para volver a adelantar a su equipo cuando más lo necesitaba.

Hoy toca cambio de chip en casa ante el Villarreal, y bajo la premisa de presentar un once competitivo sería una oportunidad para probar algunas cosas. Por ejemplo, dar continuidad a Sapunaru, devolverle la titularidad a Aarón, otorgarle la mediapunta a Carles o medir a Cristian Herrera desde el primer minuto de partido. Intuir por dónde irán los tiros es tarea complicadísima en este tipo de citas, así que cualquiera de los esquemas utilizados hasta la fecha, así como variadas combinaciones, pueden tener cabida. Con no perder, casi que nos vale.

Cosecha dulce con regusto amargo

Se presentó el Elche al Madrigal dispuesto a competir de veras la eliminatoria. Con las bajas de Sapunaru, Márquez, Aarón y la habitual de Manu, Cisma daba descanso a Albacar, Pelegrín entraba para que Lombán volviera a la jornada liguera en plena forma, y Rivera tenía el premio de ser de la partida tras su buena actuación ante el Valencia. En portería, Toño empezó a opositar a la titularidad; y en otro sentido hay que resaltar lo significativa que fue la no convocatoria del bosnio Stevanovic, en lugar de jugadores como Generelo… o Javi Flores. Los veinte primeros minutos fueron de dominio alterno y buen nivel futbolístico, alejando la sensación de que se trataba de un partido entre recién ascendidos: ambos equipos combinaban con velocidad y precisión, ejerciendo una persión intensa sin la pelota, aunque el Villarreal lograba pisar área y el Elche se quedaba en zona de 3/4. El panorama cambió con el gol de Giovani, que espoleó a los locales y golpeó a los visitantes, dejando en escasa la ventaja amarilla al descanso.

La segunda parte empezó con un guión similar, pero en el 55′ la lesión de Cani fue un punto y aparte. Tras la salida del aragonés y la no ampliación de la renta ‘grogueta’ merecida con su juego -en parte gracias a un atinado Toño-, el Elche se recompuso y, sin alardes, aprovechó dos graves errores de marcaje mediante la zurda de un Cisma (que logró sumar más de lo que concedió) y la cabeza de Pelegrín primero y Boakye después. El equipo de Escribá igualó fuerzas y fue sólido desde su 4-4-2 primero, y después reforzando el mediocampo con hombres como Mantecón y Rubén Pérez. Para desgracia nuestra, la historia ante los castellonenses se repitió y volvieron a marcar sobre la bocina. Albacar, que había entrado a ejercer de central tras las molestias de Botía, perdió un duelo aéreo y el balón le cayó a un insistente Aquino que obtuvo su premio con su gol desde la frontal. El resultado pasó de ser excelente a bueno para los franjiverdes.

A pesar de que el equipo lleva jornadas sin mostrar la frescura ofensiva de partidos como el del Espanyol, el Betis o el Athletic, lo cierto es que los rivales están siendo de mucha talla. Paralelamente, cosas del fútbol, parece que el equipo ya no necesita merecer puntuar para hacerlo. La piel competitiva va haciéndose dura y si no comienza a escamarse todos estaremos tranquilos a final de temporada.