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La calma tras la tormenta

Chimo Baeza | 30/09/2013 00:17 @chimoeneas

No sé si el fútbol entiende mucho de justicia o de karma (más bien, como que no), pero sí sé que una liga de 38 jornadas es algo muy largo. Muchas veces darán ganas de mandarlo todo a tomar por saco y muchas veces parecerá que está todo perdido, pero un par de partidos más tarde todo puede cambiar radicalmente. Sería mucho más fácil si los equipos y los jugadores fueran coherentes y las trayectorias se prolongaran semana tras semana, pero la mayoría de las veces esto del fútbol tiene poca lógica. Hace unos días, por ejemplo, Djukic estaba sentenciado en el Valencia; una semana más tarde, el equipo sigue jugando casi igual de mal, pero el futuro se ve de manera diferente en Mestalla tras tres victorias consecutivas.

La temporada es muy larga y lo uno que queda, al final, es construir un estilo, una personalidad. Un poco, como en la vida real. El Elche pagó la novatada adolescente en el primer partido, más por culpa de una mala planificación de la plantilla que por otra cosa; pero poco a poco va madurando su patrón de juego, tanto por nombres como por sistema. Perder contra el Madrid fue muy doloroso. Reconozco que era de esos senisos que pensaban que nos iban a caer cuatro en la primera mitad, así que caer en el último minuto (o incluso más tarde del último minuto) de penalti injusto tras lograr un empate épico fue lo más triste que he visto en fútbol desde el partido contra el Granada. Pero lo más interesante es que se vio a un Elche con las ideas claras, sabiendo qué buscaba y (mejor aún) consiguiéndolo.

Contra el Celta se ha conseguido la primera victoria con un patrón parecido: líneas muy juntas, un centro del campo correoso (y eso que no estaba La Roca, por cuestiones que no vienen al caso) y veneno en los contraataques. No será una receta muy preciosista en estos tiempos en los que se discute la posesión como valor supremo, pero es una idea. Y es una idea que, bien aplicada, puede ser el cimiento de la salvación.

Y así, tras la tormenta del miércoles con el Madrid, llega ahora la calma del primer triunfo. La cosa, al final, es no desesperarse: ni con los jugadores ni con los árbitros (ayer domingo, hay que reconocerlo, nos dieron una pequeña ayuda). Y seguir construyendo, paso a paso.

Hoy y siempre: ¡Mucho Elche!

La resaca del Elche–Real Madrid aún nos dura a muchos, y no precisamente por ser una ‘dulce resaca’ sino por el cabreo que uno tiene por ver cómo le roban y le toman el pelo en su propia casa y ante sus propias narices. Deportivamente, el Real Madrid jugó uno más de sus muchos partidos rácanos antes rivales inferiores. Un Real Madrid que es capaz de lo mejor (1-6 al Galatasaray), y de lo peor (partidos ante Granada, Villarreal o Elche, aunque luego gane o empate). Un Real Madrid que no impone respeto y temor en los rivales que, en cambio, sí consigue el FC Barcelona; o un Real Madrid que desde hace años no es tan regular a la hora de su juego y de sumar victorias. Un Real Madrid que lo que no consigue en el campo se lo regalan desde los estamentos arbitrales… Y es que ni Bale ni Isco ni Illarra… Muñiz Fernández es, por el momento, el mejor fichaje de Florentino Pérez esta temporada. El trencilla tuvo las santas narices de realizar un arbitraje penoso, favoreciendo al grande y machacando al humilde. No solo tuvo la ‘valentía’ de pitarle al Real Madrid un penalti inexistente en el 94′, cuando había dado menos minutos para el alargue, y que a la postre significó la victoria blanca por 1-2. Es que todo empezó mucho antes, cuando Ramos debió ser expulsado por doble amarilla; cuando el 0-1 llegó con una falta más que dudosa (con fallo defensivo de la barrera del Elche incluido); cuando Damián recibió amarilla por ‘simular’ un penalti que podría haber sido perfectamente, así como pitar cualquier contacto que recibían jugadores del Real Madrid (Sergio Ramos se llevó la palma, se nota que es perro viejo en estas lides); en cambio, los contactos a los jugadores del Elche los zanjaba con un gesto de mano de: ‘levántese, levántese’. Si a todo ello le añadimos el carrusel de amarillas al final del partido, y las expulsiones al míster, Fran Escribá, y a la ‘Roca’, por mostrar su indignación ante tal atraco, podemos añadir sin temor a equivocarnos que el círculo está completo y cerrado. En definitiva, cuando uno vive algo así se desencanta con este formato de Liga Española donde los pequeños están vendidos y donde Barça y Madrid son intocables…  Y aun así, a menudo tienen las santas narices  de quejarse de los árbitros, o de tener rifirrafes de críos en las redes sociales, cuando ambos son los que más tienen que callar y quienes mayor ejemplo debieran dar.

 

En definitiva, de esta Liga abusiva con el precio de las entradas; de la millonaria deuda del fútbol español para con Hacienda y la correspondiente callada por respuesta; del mal reparto de las televisiones; de los horarios vergonzosos de viernes y lunes inclusive jugando a las 23:00 h.; del nivel lamentable de los árbitros españoles y un sinfín de retahílas más, uno ya se cansa y se desencanta…

 

¡El palo del Elche–Real Madrid ha sido muy duro! Porque uno puede ser seriamente perjudicado por un error arbitral que te puede llegar a costar un ascenso o incluso una permanencia; y saber, encima, que cada vez que te enfrentes a un grande ya se encargará el sistema de que pases por la piedra, aunque sea de la forma más cruel posible, desencanta, y eso no se puede consentir. Pero como ante toda desgracia hay que sacar una lectura positiva, esa lectura es la de este equipo y afición que tenemos. Uno siente orgullo cuando ve a casi 29.000 personas apoyando al equipo sin parar, reclamando justicia ante los árbitros, apretando a un rival todopoderoso, alentando a los suyos que en el campo lo dan todo con fuerza, intensidad, físico, corazón y cabeza. Es un orgullo saber que hay un capitán del barco como Fran Escribá, que está encontrando la tecla para hacer del Elche un equipo a tener en cuenta, que está ilusionando y enchufando a la afición, y que está transmitiendo a sus jugadores lo que los aficionados, el Club y la ciudad espera de ellos.

 

Hemos de sentir orgullo por haber tenido a todo un Real Madrid contra las cuerdas y rozar la heroica con otra aparición estelar de Boakye, aquél que dijo tener el don de Dios de marcar cuando nadie lo espera, y que seguro, nos seguirá dando alegrías. Quedarte con la sensación de que has jugado bien, neutralizando al todopoderoso, y que solo te han derrotado por ayudas externas, solo por eso, ya es motivo suficiente para sentirse más orgulloso que nunca, como sentir también eso de: «¡Hoy y siempre, Mucho Elche!».

 

Este artículo lo suscribe un madridista indignado que desde siempre y por encima de todo, es del Elche hasta la médula.

El resucitador de muertos, una peli de terror y el blanco fácil

Óscar Gómez  `Pedja´ | 25/09/2013 00:28 @pedjafranjiverd

Hay cosas que no cambian. Estamos en Primera, rodeados de la flor y nata del fútbol patrio, tenemos en nuestras filas a internacionales de allende los mares, a jugadores de todo color, raza y religión, nos codeamos con balones de oro y cracks mundiales,… pero mantenemos intactas nuestras costumbres, tradiciones y señas de identidad. Y como no, una de las más características, que siempre hemos tenido y parece ser que tendremos, es ser el Resucitador de Muertos. Es que no se nos resiste nadie, oye. Visitábamos a un equipo hecho un basilisco, un andrajo, un despojo, destrozado moral y anímicamente, que no jugaba un pimiento al fútbol y zas!!, nos ganan y reviven. ¿Tiene su equipo una mala racha? ¿No levanta cabeza? ¿Los síntomas van a peor? No lo consulte con su farmacéutico, déjese de historias y tómese directamente cada 8 horas una pastilla de “Elchedín Plus”, “Elchedín Junior” si su equipo es de la cantera, y en pocas horas notara una mejoría ostensible y evidente en forma de 3 puntos.

Un Osasuna de medio pelo nos acabo ganando con solo dos oportunidades y media. No es que tuvieran efectividad, es que les dimos unas facilidades en defensa impropias de la categoría. Si a todo ello le sumamos que estamos absolutamente negados de cara a gol, la mezcla es explosiva. Eso sí, estamos teniendo bastantes ocasiones claras, una media de 4-5 por partido, más que muchos equipos de la parte alta. Y no es normal que no nos entre al menos alguna de ellas. A eso me aferro yo, a que esta suerte tiene que cambiar para bien sí o sí. A peor no podemos ir. Bueno, sí, podemos marcarnos en propia portería pero eso ya sería propio de Benny Hill.

Dicho todo esto, y asumiendo un mal comienzo de campeonato, no entiendo ni comparto el ambiente de derrotismo, de pesimismo extremo y de autodestrucción de parte de la afición. Me niego a pasarme semana sí y semana también viviendo en la constante agonía, en la queja y en el lloro continuo. Pienso disfrutar a tope de cada minuto de esta temporada. Quiero sufrir, quiero pasarlas putas, quiero celebrar goles agónicos con la rodilla, quiero saltar para celebrar un triste empate. Como válvula de escape, en vez de lamentarme, prefiero analizar y buscar posibles soluciones, esperar mejores resultados y confiar en mi equipo. Sueño con un gol de falta de Edu Albacar, con un chicharrazo de Boakye, con un slalom de Carles, con un gol con el cartón de Lombán, con un marcaje de La Roca, con un zurdazo de Márquez o con un paradón de Manu. Me pone más, que queréis que os diga. Quiero, en definitiva, disfrutar de la Primera División. Y puestos a rizar el rizo, tiene que ser la leche celebrar un gol con la uña de Manu del Moral o uno de tortilla de Aarón. En Segunda no se estaba mejor, como dicen algunos, lo que se estaba es más cómodo. Lo normal era no perder, se ganaba con más facilidad y se sufría menos. Pero era Segunda, el segundo plato, la medalla de plata, las sobras. Yo quiero estar en Primera y saborearla pase lo que pase. Esta categoría, para un equipo modesto, es una peli de terror, una suma de escenas de espanto y acojone, durante la cual sufres, te tapas los ojos y gritas despavorido. Pero a los que nos gusta este género disfrutamos como cochinos de cada minuto de metraje. Algunos quizás prefieran ver una comedia americana de serie B del tipo “Colega dónde está mi coche” y reírse de cuatro chorradas. Yo prefiero ver, por el contrario, “El exorcista”, que es un film de superior categoría, aún a costa de pasar malos ratos. Y es que, estaremos mal, pero lo malo es enemigo de lo peor. Y algunos prefieren lo peor por el mero hecho de ser más cómodo.

Y por si no tuviéramos poco, ahora nos visita el Real Madrid, un miura, un mal compañero de viaje para cómo estamos. Pero, para bien o para mal, esto es fútbol y todo es posible. Nunca esperó el Madrid perder en Alcorcón en aquella famosa y recordada eliminatoria de Copa o perder en el Villamarín o en Málaga el año pasado. Es muy difícil, tremendamente complicado, como diría Bordalás, pero no despreciemos nuestras escasas pero existentes opciones. Si tenemos un 2% de probabilidades, por decir algo, aprovechémoslas, córcholis!! Si no, ¿qué hacemos? ¿damos el partido por perdido? ¿mandamos a Sepulcre con una bandera blanca al Huerto del Cura, le entregamos la Dama de Elche en miniatura a Chendo y nos rendimos? ¿Os imagináis la absurda escena? De eso nada. Todos, absolutamente todos, somos conscientes que lo más normal es que nos pasen por la piedra. Pero mientras algunos hacen quinielas sobre el número de goles que nos van a cascar y preparan las frases y sandeces que soltarán en el campo cuando eso ocurra, demostrando un masoquismo histriónico de difícil explicación psicológica, otros nos agarramos a esa pequeña posibilidad y nos ilusionamos. Nuestras opciones son pocas pero, como las meigas, haberlas háylas. ¿Quién será el blanco fácil? Nosotros. O no.

 

Exigencia

Moisés Gonzalvez | 25/09/2013 00:25 @michelangeloelx

Define el Diccionario de la lengua de la RealAcademiaEspañola, un libro obligado en estos tiempos de patear lo pulcramente escrito, el término exigencia como acción y efecto de exigir. Y por tanto, exigir: pedir imperiosamente algo a lo que se tiene derecho.

El comienzo de liga de nuestro Elche C.F. está plagado de errores, malas decisiones y pésima trayectoria a todos los niveles, sobre todo la planificación deportiva e institucional. Un arranque liguero que ni la peor pesadilla podría haber vaticinado y la gestión fatal de este consejo tanto en la dirección social y económica como en la comisión deportiva, han generado un clima de descontento en el entorno franjiverde.

Sin embargo, lejos de alzar una mínima voz o una tímida protesta, la afición hace mutis por el foro, en un estado zombie de ni sentir ni padecer; tantos años de mediocridad y mierda lograron una conformidad ante cualquier hecho que dañe al Elche.

Algunos todavía están celebrando el ascenso en la fuente de La Glorieta. Nos bombardean con el eslogan “vamos a disfrutar y que pase lo que tenga que pasar”. Me niego en rotundo, no trago. Ha costado más de 20 años llegar a Primera División, una vida esperando este momento para que cuatro fulanos le den más importancia a los canapés y a su imagen de espejismo; para que cuatro millonarios prematuros no rindan al máximo en el campo. Para que parte de la afición esté sumisa y conformista y no quiera aprovechar la oportunidad histórica que supone esta temporada. Ha tardado tanto en pasar en tren, ¿de verdad queremos apearnos tan pronto?

Por lo tanto exijo, pido imperiosamente algo a lo que tengo derecho, como aficionado, abonado y accionista. Gracias Pepe. Como miembro de la gran familia franjiverde, exijo a todos los niveles, un cambio, un gesto, una mejora.

Exijo al cuerpo técnico y míster un mejor resultado deportivo. Renovaron si había proyecto, su firma avala a esta plantilla. Jugadores, el club ha realizado un enorme esfuerzo económico para lograr que vistáis la gloriosa camiseta blanca y verde. Poneos las pilas y aportar lo que se espera de vosotros, sobre todo las novedades a precio de oro que deberían tirar del carro.

Consejo y dirección deportiva, por favor, presentar la dimisión en bloque. Vergüenza ajena da como se ha gestionado el club en los últimos tiempos. Desde la pésima confección de la plantilla, a salto de mata, jugadores sin pretemporada, firmados tarde y mal. Con seis mediocentros y sin central, sin delantero, sin extremo, hasta la política social marcada por los precios para el encuentro contra el Real Madrid, la migración de abonados que supone un agravio comparativo para los que pagaron religiosamente y con mucho esfuerzo el carnet de anillo y demás lamentables decisiones y tropelías de las que tanto se ha hablado en los últimos tiempos. Exijo una mejor gestión ya que sois los principales responsables de este proyecto; para bien o para mal ya no hay nadie de fuera para echar a los leones.

Pero sobre todo exijo a la afición un cambio de actitud. ¿Qué nos está pasando? No hablo de montar una gran protesta; a nivel deportivo no sería justo con cinco jornadas disputadas. Pero cualquiera recordará que había un mayor nivel de exigencia en los años de Segunda B que ahora que estamos en la máxima categoría.

No llego a entender que después de tantas faltas de respeto, de maltrato al aficionado, no haya ni una voz crítica, ni un tímido silbido contra el palco.

Necesitamos un ambiente fuerte, de apoyo máximo al equipo, a muerte con nuestro Elche, por supuesto. Pero también acabar con este conformismo que nos ha tenido hundidos en la miseria durante años, que ningún bien hace a nuestro amado Elche C.F.

Observo que hay otra definición en el Diccionario para exigencia: pretensión caprichosa o desmedida. Tal vez sea mi caso. O no. Desmedida dice. Capricho. Con estas cicatrices.

 

 

 

 

La sinrazón de los precios para ver el fútbol en España

Ivan Obrador | 13/09/2014 00:01

Parece mentira que con la situación económica tan complicada que vive España, el fútbol patrio viva en un mundo aparte, en donde las mareantes cifras que se manejan nada tienen que ver con la situación real que vive el 90 % de los españoles. Mientras el sueldo base en nuestro país apenas llega a 700 €, y desayunamos todos los días con noticias de millones de parados por un lado, por el otro, lo hacemos con fichajes de decenas de millones de euros en los equipos de fútbol de nuestra Liga. Sonroja comprobar cómo en España, con la que está cayendo, ver un partido de fútbol desestabiliza la economía de cualquier español de a pie. Sin ir más lejos, ver un Elche-Valladolid un lunes a las 20:00 h. cuesta entre 35 y 80 €, mientras que en otros países hay partidos como el Benfica-Oporto desde 17,50  a 60 €; o un Borussia Dortmund-Bayern Munich por entre 15 a 40 €; un Manchester City-Arsenal entre 28 y 50 €; o un Lazio-Roma desde 20 €. En fin, hasta en el pozo de la Tercera División Valenciana podemos encontrar partidos de liga regular por 15 €. ¿Son lógicos, pues, los precios que se tienen en España para ver partidos de fútbol? Fruto de esa cultura del ‘sablazo’, la directiva del Elche hizo un intento de ‘atraco’, tanto a abonados como a no abonados para ver al Real Madrid un miércoles a las 22:00 h. La presión popular les hizo recular y disminuyeron los precios (aun con la bajada son prohibitivas para mucha gente en España), e incluso así habrá casi lleno porque la gente se quita antes otros gastos que el del fútbol. A las directivas de los clubes españoles poco les importa conseguir 4 o 5 llenos en toda la temporada entre todos los equipos, mientras en Alemania se consiguen alrededor de 90 en menos jornadas y todo. Lo importante es jugar con la pasión y sentimiento de unos aficionados para quienes ver a su equipo no tiene precio.

En España se está entrando en una dinámica en la que da igual el partido que veas, amistoso u oficial, de equipos o de la Selección, de Tercera o de Primera. Las entradas por norma general van a ser caras comparadas con las otras grandes ligas europeas. Ir al fútbol es como ir a la ópera: o va la gente elitista, o gente corriente que desembolsa lo que haga falta, y ya lo pasará mal en casa quitándose otras cosas. La millonada que ganan la mayoría de los clubes es gracias a derechos televisivos, a patrocinadores y venta de ‘merchandising’. Lo recaudado en entradas es importante, pero no fundamental. Prefieren dinero contante y sonante de unos cuantos menos, a estadios llenos y con un ambiente de gala gracias a los precios populares. Y lo triste, es que en muy pocas ocasiones el aficionado o las peñas alzan la voz.

En el Elche hay que reconocer que se han establecido unos precios muy económicos para Primera División, siempre que la comparación la hagamos dentro de nuestra Liga -mejor no mirar fuera de nuestras fronteras-, con bonificaciones para abonados del año pasado, para familiares, para parados, etcétera. Pero parece ser que tenían un as bajo la manga para lo días ‘del Club’, ya que ver al Real Madrid, Barcelona, Atleti o Valencia, entre otros, no iba a ser «peccata minuta». Pero con esta primera intentona, la afición se movilizó y recularon. Además se han incluido medidas de migración que han provocado que miles de abonados cedan una mejor localidad en anillo inferior por otra peor en la parte superior, ya que con  esa ‘cesión’, ver al Real Madrid les sale gratis, y el Club hará caja con sus asientos entre los no abonados que quieran pagar lo que sea por ver al equipo de los Cristiano, Bale, Sergio Ramos, Casillas y compañía. En fin, hay gente que por ahorrarse unos euros en los tiempos que corren, traga lo que haga falta, y la directiva lo sabe.

En definitiva, el fútbol español se basa en la ley de la oferta y la demanda. Mientras mueva esas cantidades ingentes de dinero, mientras estén muchos de los mejores jugadores del mundo aquí, mientras dos equipos nuestros sigan siendo los mejores del planeta, el aficionado de a pie seguirá pagando por ver este espectáculo como si de un artículo de lujo se tratase.

Jornada de reflexión

Chimo Baeza | 09/09/2013 00:13 @chimoeneas

A mí, que me gusta el fútbol de clubes hasta para ver un Leganés-Gimnástica Torrelavega, el pequeño parón en Primera en septiembre de todos los años por el partido de selecciones siempre me ha dado fastidio. Ya sé que La Roja es muy importante (y más desde que ganamos cosas y tal), pero esa fecha FIFA siempre ha sido un tanto anticlímax: como cuando llevas meses esperando que se estrene una peli, comienza por fin y a los cinco minutos te meten anuncios. Una bajona total, vamos. Este año que por fin estamos en Primera, sin embargo, aunque siempre voy a echar de menos el carrusel de encuentros (carrusel que en los últimos años lleva desde viernes a lunes), creo que el parón nos puede venir bien para reflexionar sobre lo que ha ocurrido en lo poco que llevamos de liga.

La primera conclusión es que es difícil sacar alguna conclusión clara. Podemos tener fe en el equipo (yo la tengo) o podemos pensar que son un grupo de paquetes que no aguantarán mucho en la máxima categoría, pero ninguno de esos corolarios tiene mucho de racional. Básicamente, porque el Elche ha tenido tres caras muy diferentes en los tres partidos… incluso varias caras diferentes durante cada partido (sobre todo, contra la Real, en cada parte, pero también se vio algo potable en los primeros minutos ante el Rayo, antes de que el equipo vallecano nos pegara un meneo de opositar a Champions).

Sí podemos decir que el equipo poco a poco va recuperando algunas ideas y automatismos que lo hicieron campeón en Segunda. Hemos visto a un Carles Gil volviendo a ser ese chaval desequilibrante de hace justo un año, Albacar sigue siendo un arma ganadora a balón parado y Coro no ha notado el salto de categoría, que por algo venía de allí. La Roca y Rubén Pérez han demostrado que pueden ser un mediocampo mordedor (por decirlo suavemente) y Boakye ya se ha ganado a la afición con un único gol. Luego, quedan muchas dudas: la forma física de la plantilla es (volviendo a los eufemismos) mejorable (en esto el parón también habrá ayudado), la defensa (la clave el año pasado) se ha mostrado vulnerable, algunos fichajes como Sapunaru no han empezado con buen pie y resulta sospechoso que otros ni siquiera han empezado con pie alguno, como Stevanovic.

Vamos, que hay argumentos para contentar a optimistas y senisos (bueno, esos nunca estarán contentos del todo). Personalmente, creo que el equipo va a seguir progresando, que va a sufrir bastante para conservar la categoría, pero que al final conseguirá su objetivo. Al menos, nos va a hacer disfrutar este año.

PD: Antes decía que me encantaba el fútbol de clubes. Y me encanta ir al estadio. Y entiendo lo complicado que es cuadrar presupuestos y que hay que mimar a los abonados, pero que la entrada para público general más barata contra el Madrid cueste 110 € me asusta. No estaré en Elche ese día, pero tampoco podría ir al partido con ese precio. Pero bueno, esto es demasiado reflexionar para una semana sin liga.

Están todos los que son

Demostrada la escasa capacidad de planificación de la dirección deportiva, sólo nos queda confiar en este grupo de 23 futbolistas comandados por el gran Fran Escribá.

Cerrado el mercado de fichajes si me parece oportuno comentar que la plantilla actual del Elche CF me parece algo escasa para afrontar con garantías la temporada en Primera División. La dirección deportiva no ha sabido completar una plantilla equilibrada en todas las líneas y mira que han tenido tiempo para hacerlo. Uno se pega cabezazos contra la pared de ver que no se aprovechó ese mes y medio de ventaja con el que partía el Elche, en el que ya se sabía que jugaría en la máxima categoría el próximo año. Equipos como el Celta, con el fichaje de Charles o el Osasuna con el de Oriol Riera demostraron pese a estar jugándose el descenso que existía una planificación previa, que en Elche parece que o no había o ha sido muy justita.

Afrontar el campeonato liguero con sólo tres centrales, parece poca cosa, además Lombán no está rindiendo a buen nivel y es de las líneas que a mi juicio más flojea del conjunto franjiverde. Sapunaru podría actuar de cuarto central, pero si es lento y muy flojo en la banda derecha, no quiero ni imaginarlo jugando como central. La falta de un extremo derecho, también va a provocar que nos acordemos en exceso de Xumetra. Y sobre todo, el tener un único delantero, con la llegada a escasos días de cerrar el mercado de fichajes de Boakye, hace que la plantilla quede un poco coja, a pesar de que Coro o Del Moral puedan actuar de falsos nueve.

No obstante, es mejor ver el vaso medio lleno. Así que nos queda encomendarnos a Escribá. Hay que confiar en él, porque quien sabe si Fran Escribá no puede llegar a ser el nuevo Benito Floro del fútbol, que tras subir con el Albacete consiguió una brillante séptima posición en la tabla, actitudes ha demostrado desde luego para lograrlo. Y quién sabe si no disfrutaremos este año de un Boakye que pueda ser como Etoo en su etapa en el Mallorca, jugador en el que Ganés dijo que se identificaba y que nos deje un promedio de 15 goles. O porque no pensar que Carles Gil, pueda ser como Silva cuando en sus inicios fue cedido al Eibar, disfrutando el equipo vasco de la calidad de este magnífico jugador. Por Valencia hay quien lo compara con el caso Silva y desde luego que Carles Gil está siendo uno de los jugadores importantes del Elche esta temporada.

Así pues, yo prefiero confiar en el Elche y sino siempre nos quedará diciembre para tratar de completar el equipo en todas las líneas. O porqué no, confiar en jugadores del filial que están demostrando rendir a gran nivel, siendo en estos momentos líderes de la segunda división b.

Este es el equipo de luchadores que debe pelear por lograr la permanencia en la categoría. Hay equipos muy justitos este año, como son Osasuna, Valladolid, Almería, Getafe o Levante y el Elche debe luchar por ser Primus Inter Pares (el primero entre iguales) y quedar al final de liga por encima de al menos tres de estos equipos. El gol de Boakye ante el Almería ha sido trascendental. Ya que ha permitido sumar un nuevo punto y sobre todo que un rival directo no sumara de tres en tres. Además, con tanto tiempo de por medio por el paron en la liga, se habrían generado algunas dudas y cierto nerviosismo. Por tanto el gol de Boakye ha permitido pasar unas semanas mucho más tranquilas y fuera de los puestos de descenso, hasta la siguiente cita en el Martínez Valero que será el lunes 16 de septiembre a las 20 horas y ha servido además para ver que la plantilla puede tener un nueve de garantías, un hombre con un don, el don del gol que tanta falta hacía al Elche CF, confiemos que así sea. yoconfio