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Con Pepe se estaba mejor

Vaya por delante que ni nací ayer, ni me chupo el dedo ni me he caído de un guindo pero el mundo del fútbol y sus actores principales no dejan de sorprenderme cada día. Digue’m pimpollo pero así es. A veces soy un juglar del balompié, un romántico del esférico y creo en animales mitológicos, en la mortalidad de Jordi Hurtado y en el amor a primera vista. No tengo remedio.

En Elche hasta hace bien poco todo el mundo rezaba y abogaba por la inmediata salida del Consejo presidido por el inigualable José Sepulcre y en un necesario cambio de rumbo para buscar soluciones a los incipientes problemas y frentes abiertos del club. Era asumido por todos que el no-cambio nos llevaba irremediablemente al abismo.

Ahora, realizado el cambio al mando del club y tomadas las decisiones pertinentes para buscar cierta estabilidad inicial (se pagan nóminas, se inicia negociación con la AET, se tiene hilo directo con la LFP, se aparta a Toño,…), las prisas, la impaciencia y la falta de soluciones palpables y tangibles atormentan e invaden a aficionados, prensa, jugadores, cuerpo técnico y dirección deportiva. Antes igual todos ellos, y soy yo el equivocado, pensaban que éramos el Chelsea, que teníamos en el banquillo a la fisio portuguesa, que la secretaria de Abramovich ingresaba los sueldos a día 30 de mes y que todo era alegría, jolgorio y diversión. Pues no, chatos. Era todo una puta mierda, con perdón.

¿Qué esperaban? ¿El milagro de los panes y los peces? ¿Un truco de magia? ¿Que todo se iba a arreglar en una semana?

Uno se decepciona en mayor o menor medida en función de las expectativas que se genere. Y parece ser que algunos pensaban que esto era coser y cantar y que Anguix iba a poner en marcha en modo “High Level” la máquina de fabricar billetes. Curiosamente muchos de esos pensaban hace dos días que el club era un agujero negro, que se avecinaba la desaparición del club y que se nos venían encima las siete plagas. Y ahora esos mismos exigen, sin sonrojarse, soluciones y milagros en tiempo record.

Esa actitud y postureo se puede calificar, como poco, de caricaturesca, hipócrita y zafia, cualidades propias del que critica en un plazo ínfimo de tiempo una cosa y la contraria.

Ya se sabe que los trámites y gestiones con según que entes y estamentos llevan su tiempo y que “las cosas de Palacio van despacio”. Pagar la deuda con Hacienda no es llegar a una máquina, echar los 5 millones de Euros por una ranurita, darle al botoncito y esperar a que te conteste una voz diciendo: “Su ticket para Primera División, gracias”. Seamos serios.

Además, según han confirmado fuentes oficiales del club, el retraso en la definitiva resolución de este trámite no responde a problema alguno sino a la pertinente y necesaria negociación con Hacienda respecto a la forma de pago, y más concretamente respecto a la cantidad inicial a aportar. El club busca, como es obvio, reducir esa cantidad para poder contar con cierta liquidez y poder así hacer frente a todo lo que se va acumulando, primas, despidos, nóminas y sorpresas varias “made in Rocamora”.

Pero parece ser que la hoja de ruta marcada, la declaración de intenciones, la buena voluntad, las acertadas gestiones y la seriedad mostrada por el actual Consejo de Administración no es suficiente bagaje para la Dirección Deportiva y el Cuerpo Técnico de cara a confiar en el proyecto de la siguiente temporada. Otros que creían que todo se iba a solucionar en dos días, por lo que parece. O bien, según se rumorea y comenta en los mentideros y sanedrines ilicitanos, la decisión ya la tenían tomada de hace tiempo o son más inocentes que el Responsable de Campaña de UPyD. No hay más.

Lo que está claro que esta nueva singladura del Elche C.F., con la austeridad, la firmeza, la seriedad y la transparencia por bandera, no transmite a unos y a otros el suficiente aliciente para continuar apoyando la causa. “Me gusta pero pa tú” o “Lo hacéis muy bien pero me las piro” son dos de los leif motiv de algunos de ellos.

Qué mejor que el sabio y profundo refranero español para definir el antes y el después del club, “A río revuelto ganancia de pescadores” y “A perro flaco todo son pulgas”, respectivamente.

Aunque el club se estuviera muriendo, aunque se pagara con billetes del monopoly y aunque se generara deuda por doquier, es evidente que para algunos “Con Pepe se estaba mejor”. Era una realidad virtual, era un sueño, era Matrix, era vivir por encima de nuestra posibilidades, pero molaba mucho. Y había mejores primas, sueldos, complementos y cláusulas para todos. Dinero para fichajes o para pagar a empleados y a proveedores no había pero para tontaes…

 

Gracias, Pepe.

Hay derrotas y derrotas

Chimo Baeza | 16/12/2013 08:00 @chimoeneas

El penúltimo partido de liga, contra el Atleti, terminó con una derrota, pero una derrota de ésas de las que sales con la cabeza alta y el buen rollo que pintó Velázquez en La rendición de Breda. El de esta jornada, en casa del Levante, acabó, como sabemos, también con una derrota, pero de las que dejan un saborcillo de rabia por lo que pudo haber sido y no fue. No creo (y no creo que nadie crea) que los granotas sean superiores a nuestro Elche. De hecho, no habría sido raro que los franjiverdes hubieran sentenciado en la primera parte, pero queda claro que los fallos de concentración se pagan caro y que (será cosa del ADN o de eso que llaman oficio) hay equipos que saben volcar a su favor una situación que parecía totalmente en contra.

Habrá que tener cuidado con estos partidos contra equipos digamos mediocres, lejos del lujo y la atención de los grandes, pero que son los que deciden la clasificación final. Son encuentros que suelen decidirse por detalles tontos, pero que, en plan hormiga, te van restando puntos una y otra vez. Pero tampoco hay que ponerse tremendos. La buena noticia es que, de mitad de tabla para abajo, lo que reina es la irregularidad. El propio Levante, que empezó como un cohete, llevaba cinco partidos sin conocer la victoria y sigue a tiro de piedra en la clasificación. El Celta y Osasuna parecían desahuciados en los primeros partidos y ahora, mal que bien, están fuera de peligro. Así que, como siempre, toca ser pacientes, no volverse locos por perder dos partidos seguidos (ni siquiera cuatro) y seguir el camino que nos estaba llevando a ser un equipo fiable y duro de ganar.

El partido en el Ciutat de València también nos deja la sorpresa de Toño de titular también en liga. Manu Herrera demostró ser un portero sobrio y regular durante la pasada campaña, pero es cierto que ha dado muestras de inseguridad en temas como los despejes. El problema (que se lo pregunten al Madrid) es que el tema de la portería es una cuestión más sensible que la cena de Nochebuena en casa de Marco y Escribá tendrá que andar con mucho tacto para que el cambio (que, todo parece, tendrá continuidad) no repercuta en el equipo.

Total, que, tanto en lo deportivo como en lo institucional (el tema de la deuda y de cuadrar el presupuesto va a ser más emocionante que todas las temporadas de Juego de Tronos), vamos a tener una Navidad muy entretenida en Elche. Con Noche de Reyes en Barcelona para rematarlo por todo lo alto.

Optimización de recursos

La victoria de ayer fue épica. Épica e importantísima. Nos permitió acabar la jornada alejados del descenso justo antes de recibir al equipo más sólido del campeonato. A pesar de las numerosas bajas y el devenir de los hechos, se logró la hazaña. Tras un asedio tremendo por parte valencianista, se mantuvo el 0-0 y se cumplió eso de que el que perdona lo acaba pagando.

Salió el Elche en 4-1-4-1 con Rivera en lugar de Rubén Pérez y Stevanovic en derecha. Al parecer, no era conveniente que Coro jugase 90 minutos, y el Elche expuso muy poco fútbol. Falto de determinación, presencia y enlace en 3/4, los franjiverdes la jugaban en largo con frecuencia, la perdían rápido y se veían forzados a soportar las embestidas de un Valencia comandado por un buen Parejo, que filtraba por dentro para que Canales abriera puertas y activaba los costados para que Fede y Pabón inquietaran y los laterales llegaran al pico del área. Tras librarse de serias ocasiones en contra, un buen pase de Rivera puso en ventaja a Fidel, que chutó abajo a las manos de Diego Alves. Nada más hasta el pitido de Undiano.

En la segunda mitad, Escribá decidió retrasar algo las líneas para defender mejor la fluidez exhibida por parte visitante, pero a su vez adelantó a Javi Márquez para enlazar más con el ataque, dejando atrás a un doble pivote en el que Rivera volvió a demostrar que puede ser de gran utilidad. Pero fue Coro el que cambió las cosas en gran medida. Su entrada por Stevanovic propició más situaciones en campo rival: mezcló aperturas a banda con entradas al área, combinó con Damián y participó en la creación de ambos goles. El primero, un centro de Albacar que cabecea un Fidel que siempre da bastante más de lo que resta. Tras él, un discreto Boakye fue sustituido por Mantecón, que envió arriba a Coro. El equipo volvió a recular demasiado y el gol de los de Djukic acabó llegando: lo merecían. Pero Fran recompuso al grupo haciendo debutar a Cristian Herrera, que entró por Márquez para pasar al 4-4-2 final. Su gol acabó con las buenas intenciones del rival y redondeó un debut inmejorable. Ya tocaba lograr una victoria «inmerecida».

De cine

Chimo Baeza | 25/11/2013 00:15 @chimoeneas

Hay algunos partidos que parecen tener detrás un guión de película. De película de esas americanas en las que el protagonista, tras mucho padecer y tras comenzar como un pringao, acaba siendo un pequeño gran héroe (sobre todo, si el protagonista en cuestión es un chaval al que su padre no va a ver jugar al béisbol hasta que llega la final y lo borda). Por poco casi el protagonista en cuestión llega a ser Bernat, el lateral/extremo del Valencia que en su primer toque, nada más salir al campo, consiguió el gol del empate para su equipo. Esto, aunque fuera una simple casualidad, habría sido una genialidad táctica por parte de Djukic, pero el técnico serbio parece empeñado en no comerse el turrón en nuestra Comunitat

Porque el verdadero protagonista de esta película fue Cristian Herrera. Al chaval (para bien o para mal no podemos hablar de canterano) lo habíamos visto hacer de todo con el sorprendente Ilicitano. Había ilusión por verlo jugar con el primer equipo, pero también existía el miedo de que el salto de 2ªB a Primera pudiera ser muy alto. Pero no, en menos de un cuarto de hora ha dispuesto de varias ocasiones, ha revolucionado el ataque franjiverde y ha demostrado una mordiente que ojalá veamos muchas veces más. Debut y gol, en casa y decisivo. No se puede pedir más.

Claro que la película de esta importante victoria tiene muchos más protagonistas. Empezando por Escribá, que comenzó con un trivote para romper el juego valencianista por el centro y que luego tuvo la valentía de meter a Cristian en un momento en el que el partido podía invitar a la prudencia. Sin mucho ruido, Coro, que salió en la segunda parte, tuvo también mucho que ver con la mejora del juego a nivel ofensivo. Albacar demostró que le da igual el balón parado o en jugada para meter centros decisivos, Rivera se sacó un pase que se estudiará en las facultades de ingeniería que Fidel no pudo rematar en gol, pero el extremo se redimió con un difícil cabezazo del primer tanto.

El partido en algunos momentos, sobre todo en la primera parte, recordó al del Villarreal, con nuestro equipo defendiendo lo mejor posible, pero con un rival que tenía las mejores ocasiones. Por suerte, esta vez, el final fue de película.

Nunca antes un atraco había sentado tan bien

Juanjo Licerán | 25/10/2013 00:05 @jjliceran

Quién no lo iba a decir aquel fatídico 25 de septiembre, hace hoy un mes justo de uno de los atracos más escandalosos que se ha visto en el mundo del fútbol, al menos reciente. Un ROBO en mayúsculas del señor Muñiz que por suerte o por desgracia ya no volveremos a ver por el Martínez Valero. Digo por suerte o por desgracia, porque servidor tenía la esperanza de que este señor nos devolviera en otro arbitraje lo que tan descaradamente nos quitó esa triste noche de septiembre. Uno noche que indignó al franjiverdismo que había visto como su Elche había superado en todo al Real Madrid salvo en el marcador. Y la indignación incluso fue nacional reconociendo el escandaloso arbitraje del señor que no quiero volver a nombrar.

Pero lejos de caer en una depresión, de dejarse llevar, de asumir que estamos ante una liga en la que los grandes deben estar arriba por puros intereses económicos y de audiencias, lejos de todo eso, el equipo se levantó y vaya que sí lo hizo.

Comenzó Escribá en rueda de prensa al pasar por encima la actuación del árbitro y destacar que se quedaba con la actitud de los jugadores. Y le siguieron unos jugadores que ante el Celta salieron enrabietados y dispuestos a sumar la primera victoria del campeonato.

Por eso, nunca antes un atraco había sentado tan bien, porque desde el partido ante el Madrid, el equipo ha sumado tres victorias consecutivas, al alcance de muy pocos y desde luego muy meritorias, sobre todo la última ante el Betis al aguantar en inferioridad numérica 45 minutos. El equipo supo digerir el golpe y ahora atraviesa su mejor momento del campeonato. Hay quién habla ya de equipo revelación. De momento suena a utopía mirar otra cosa que no sea el furgón de cola, pero oye sabemos que este, el Elche de los récord, es capaz de todo y máxime cuando nos dirige un gran entrenador, Fran Escribá, eres grande de España, se empieza a ver y reconocer tu trabajo a nivel nacional.

 

El balance por tanto tras dos meses de competición es más que positivo, los franjiverdes ocupan una cómoda décima posición en la tabla con 12 puntos y con números muy regulares, 3 victorias, 3 empates y 3 derrotas. Situado en mitad de tabla está a cuatro puntos de competiciones europeas y a cinco de la zona del descenso. Y ante esta inmejorable situación nos visita el Granada, que pese a que en 90 minutos puede pasar de todo, lo cierto es que la dinámica del Elche invita a pensar en una nueva victoria que sirva de elixir a los aficionados ilicitanos ante el ingrato recuerdo de los play off. Yo creo que cualquier aficionado del Elche firmaría el 1-0, no somos un equipo que haga muchos goles y hasta ahora todos los partidos se han ganado por la mínima, pero ¿y si fuera el día?, a más de uno se nos dibuja una sonrisa de pensar en dos goles de Coro, uno de Boakye y otro de Edu Albacar por ejemplo. No lo llaméis revancha si no queréis, aunque yo asistí a Los Carmenes a ese partido con la afición del Elche y debo reconocer que jamás me han tratado tan mal en un campo de fútbol en mi vida. Fue pitar el final del partido y aquello fue un auténtico infierno, luego la actitud aquí de unos pocos tampoco fue correcta. Lo que sí espero es que se vea un espectáculo futbolístico y que se sienta esa rivalidad pero que no traspase más allá de lo deportivo, porque recuerden el fútbol es un deporte maravilloso. Ahora nos toca a nosotros demostrar que tenemos una afición que sí corresponde con un equipo de primera. Mucho Elche!!

El McGyver de L’Horta, Rubenagüer y una afición ejemplar

Óscar Gómez  `Pedja´ | 24/10/2013 00:35 @pedjafranjiverd

 

Barrio de Heliópolis, Estadio Benito Villamarín, Sevilla. Domingo 21:45 h. Nuestro Elche gana al Betis y deja claro ante los allí presentes que no es una Cenicienta, que no es un simple recién ascendido y que tiene un empaque que ya quisieran muchos. Es clarísimamente el Fran Escribá Style, señores. Y es que este entrenador, el McGyver de L’Horta, como el famoso personaje de la serie de televisión de finales de los 80 que te fabricaba una bomba con un chicle y dos mondadientes, te monta un equipazo con dos cañicas y un palo. Necesita poco. Pero es que además, si dispone de buenos mimbres, como es el caso, lo borda. Ojo, una cosa es decir que la plantilla está descompensada y que la planificación de fichajes fue manifiestamente mejorable, y otra muy diferente que se diga que los jugadores fichados son malos. De eso nada. Tenemos buenos jugadores. Y así lo lleva diciendo el que suscribe desde el primer día.

Escribá, mientras tanto, usa con maestría sus recursos, trabaja mucho, estudia a los rivales, prepara los partidos, deja muy poquito a la improvisación y gestiona con inteligencia las variables externas. Y además, más allá de sus bonanzas y virtudes técnicas, tácticas y deportivas, evidentes y por todos elogiadas, no deberíamos perder de vista sus cualidades a nivel de imagen y comportamiento. El técnico valenciano representa al Elche con elegancia y señorío, con declaraciones siempre mesuradas, educadas y con grandes dosis de sensatez. Vamos, que es un rara avis en el mundo actual de los banquillos, donde predomina el macarrismo y el lloriqueo gratuito. El premio “Ramón Cobo” que ha recibido esta misma semana de manos del Comité de Entrenadores de la RFEF, “por su actitud concreta y comportamiento general” así lo corrobora. Y es que es uno de esos entrenadores, como Del Bosque, que dignifican la profesión. Algunos ganan muchos puntos en el campo y luego tiran por el suelo la imagen del equipo que representan. Afortunadamente nosotros tenemos a uno que suma dentro y suma fuera. Gracias, Fran.

 

Por otra parte, ante el buen momento del equipo todos los jugadores destacan y parecen internacionales. La inercia y la buena dinámica del grupo favorece el lucimiento de las individualidades. Y no al revés, como pueden pensar algunos. Desde el bloque y desde la solidaridad es como están renaciendo los Manu del Moral, Fidel y compañía. Pero si tuviera que destacar a algún jugador, dejando a un lado a Carles Gil, por el que siento una especial predilección, destacaría sin dudarlo a Rubén Pérez. El astigitano (de Écija) está siendo para mi gusto el faro, el líder del equipo y el jugador más regular. Llamadme friki, pero yo ya le he bautizado como Rubenagüer, por su eficacia y solvencia alemana, por su elegancia y saber estar, demostrando ser el amo del centro del campo y la extensión del entrenador en el terreno de juego. Todos sabemos que este chico lo tiene crudo en el Atleti de Simeone con los Mario, Gabi, Koke, Saul y Óliver. ¿A qué estamos esperando para ponerle un piso en la Glorieta y firmarle en propiedad? Individualidades al margen, estamos en una meritoria 9ª posición y hemos sumado 3 victorias consecutivas, hito que no se conseguía desde hacía 39 años. Y es que este equipo está demostrando que es, como lo era en Segunda, un rival difícil de batir. Y ya nos empiezan a valorar a nivel nacional, fantasmas, Lillos de la vida y amantes del tiki-taka aparte, que se siguen tocando con Suso, el Almería y la posesión de balón. Sin ir más lejos, el Domingo por la noche en Gol TV, el analista Àxel Torres, que representa para mí la objetividad más sólida en el gremio, decía literalmente: “Me gusta el Elche. Me gusta mucho. Pienso que no va ni a sufrir este año

 

Y entre el optimismo y la euforia, moderada en general, salvo aquellos que hace un mes decían que íbamos a bajar en Enero y que ahora enarbolan sin pudor la bandera de la Europa League, nos visita nuestro rival más odiado en los últimos tiempos, el Granada. Se prevé una gran entrada gracias a las medidas adoptadas por el club, ahora llamada Franjifiel y conocida de toda la vida como “packs el mismo día después de terminar la campaña de abonos”. Además, la animadversión que despierta el equipo nazarí en la afición franjiverde puede suponer un tirón en taquilla. Eso sí, creo que no es positivo que vertamos nuestro odio hacia nadie en general ni hacia el Granada en particular. Es un partido más, tenemos que apoyar a nuestro equipo y olvidarnos del rival. No nos interesa perdernos en otras batallas. Además, tenemos una ocasión pintiparada para dejar claro que somos una afición ejemplar. Y no debemos caer en la trampa. Como dijo Marco Aurelio “El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecerse a él”

 

 

Karpov-Kasparov, ‘El Fideo’ y ‘Los Manus’

Sigue la racha de victorias y la línea ascendente de juego. Como si no hubiera habido parón de selecciones, el Elche maniató a un Betis nervioso que mostraba una imagen cercana a la de su último partido ante el Getafe. Los franjiverdes (esta vez de azul y rojo) llevaron la iniciativa y jugaron más y mejor. Asistimos al segundo partido consecutivo en el que el equipo anotó dos goles, también de jugada, lo que supone una gran noticia para los que apreciábamos falta de pólvora. El primero, tras un centro medido de Cisma desde zona de ¾, que remata un Del Moral que vino a refrendar su racha ascendente de juego con un merecido premio. El segundo, tras un balón largo a la espalda de la zaga bética que deja en posición ventajosa a un Coro que no logra definir pero se rehace con sangre fría y la cede a Fidel para que cruce el balón al palo opuesto. A pocos minutos del final, Jorge Molina acortó distancias con un cabezazo tras un saque de falta, en un gol que el colegiado debió haber anulado. Desgranamos ahora lo que aconteció en la segunda parte, en lo que fue una auténtica partida de ajedrez.

Reanudación: Chuli entra al campo en sustitución de Chica, pasando Juanfran del extremo al lateral derecho. El punta ex-recreativista partía desde la derecha pero buscaba la diagonal a gol. Al primer minuto, Domingo Cisma recibe la segunda amarilla y es expulsado. Escribá sitúa a Fidel de lateral ante la falta de efectivos. El joven extremo sabe lo que es trabajar en equipo y redondeó una brillante actuación. Coro fue el mediapunta por la izquierda y Manu actuó como hombre más avanzado, con la intención de hacer gala de su mayor envergadura.

Minuto 57: Verdú sustituye a un Matilla amonestado y nervioso para mover el balón de un lado a otro y filtrar envíos interiores ante un Elche embotellado en su campo.

Minuto 59: Mantecón reemplaza a Manu Del Moral, situándose en banda derecha y aportando trabajo en la medular. Carles Gil queda como hombre más avanzado, buscando proteger el balón arriba. Pasan los minutos y al no recibir envíos, Escribá decide mandarlo de nuevo a la derecha, pasando al recién ingresado a la izquierda para ayudar a Fidel, mientras que Coro queda arriba.

Minuto 66: Cedrick entra en lugar de Salva Sevilla, y busca a Fidel. Tras un par de acciones sin apenas éxito, acaba pasando a la izquierda, donde encuentra su mejor fútbol, desplazando a Juan Carlos a la banda siniestra.

Minuto 76: Carlos Sánchez ingresa en lugar de Javi Márquez, sumando trabajo y aire fresco a la zona central. Por último, Boakye sustituye a un Coro desfondado en el 85′.

En definitiva, Escribá demostró una vez más que es un técnico más que digno para la categoría, Fidel fue claro MVP, Del Moral y Herrera influyeron por vez primera en el marcador y el Betis atacó con más corazón que cabeza, sin poder arañar siquiera un punto. Bien es cierto que no sería demasiado justo personalizar en un partido donde todos dieron el do de pecho de cara a lograr la tercera victoria consecutiva.

El histórico Ilicitano se empeña en volverlo a hacer

Hubo un tiempo en que en los filiales había más canas que espinillas. Los equipos tenían sus nombres de equipo, sus escudos de equipo, sus uniformes de equipo y se reforzaban con ambición, sin sólo pensar en satisfacer a un progenitor a simple vista lejano en apariencia. Los Castilla, Mestalla, Fabril, Turista, Sanse, Vetusta, Imperial, Rayo Cantabria, Deportivo Aragón y Salmantino, entre otros, más todos los Atléticos (Barça, Madrileño, Malagueño, Sevilla, Las Palmas, Córdoba, Albacete…) fueron prácticamente independientes –por lo menos en forma- hasta recién estrenados los noventa.

Su ‘fin’ llegó motivado por el más importante de sus éxitos. Los filiales entraban en los sorteos de la Copa del Rey e incluso optaban a disputar competiciones europeas si se clasificaban. Pero el Castilla tocó pelo y le cortaron las manos a todos. El segundo equipo del Real Madrid alcanzó la final copera en la 79/80 –curiosamente la perdió contra su superior (6-1)- y un año después quedó encuadrado en la Recopa de Europa -eliminado en treintaidosavos-.

Este hecho llevó a la UEFA y a la mandada Real Federación Española (RFEF) a acordar la vulgarización de las denominaciones de los filiales por malentendidos con las actas y duplicidad de clubes y jugadores en los campeonatos continentales. En nuestro país se aprovechó la obligatoria conversión del club de fútbol a Sociedad Anónima Deportiva como herramienta para acabar con su encanto y colgar una bé bien grande en sus culos. Por supuesto, también, se les prohibió participar tanto en Copa del Rey como en competiciones europeas -que digo yo, con eso habría bastado- y progresivamente fueron rejuveneciendo hasta ser simples trampolines de canteras, netamente compuestos por imberbes futbolistas de futuro. Algo estimulado por otra regla impuesta por los mandamases: con más de 23 años -25 para porteros- y ficha del filial no se puede jugar en el primer equipo.

En los últimos años, previo permiso federativo, algunas entidades han recuperado el nombre clásico para sus segundos con la condición sine qua non de que aparezca en primer lugar el del club. Como el actual Elche Ilicitano. Sportman, desde su fundación en 1932; Deportivo Ilicitano tras la Guerra Civil y hasta el decretazo; y Elche B durante trece años más.

He precisado de cuatro párrafos hasta llegar a la franja verde, pero ya estamos aquí. Aquel filial no coleccionó tanto palmarés como el Castilla. Principalmente, porque el segundo equipo blanco comparte su máxima condecoración con el Elche Club de Fútbol –el ‘A’-: una final copera. Aún así, el Ilicitano puede presumir de haber llegado al techo dos años en Segunda División, las campañas 68/69 –fue segundo- y 69/70, lo más alto a lo que puede aspirar un filial en competición doméstica. Lico, Vavá, Marcial, Curro, Romero, Boria y muchos otros grandes jugadores mezclaron juventud y veteranía en distintos momentos de los más de ochenta años de historia de un Deportivo Ilicitano fuertemente vinculado en lo social a la ciudad de Elche. “El derrumbe del Elche C.F. en la temporada 1952/53 (…) dio al Deportivo un mayor protagonismo. Fueron sus jugadores los que pasaron a la plantilla blanquiverde cuando los profesionales, venidos de fuera, no quisieron jugar por falta de pago. (…) Lograron reavivar entre los aficionados la ilusión perdida por el fútbol. (…) El Ilicitano se ganó a pulso un lugar preferente en el corazón de los ilicitanos”, relata el ilustre periodista Santiago Gambín.

Como todo bien descuidado, la época dorada del Tano se fue oxidando y después de muchos años oscurecido vuelve a brillar. Tercera y Regional Preferente ha sido su hábitat durante numerosos lustros, pero este verano el grupo dirigido por Vicente Mir supo imitar a sus mayores para subir a Segunda B y prolongar una excelsa carrera de dos ascensos consecutivos desde el infrafútbol.

El Ilicitano nunca había militado en Segunda B. Cuando en los setenta bajó de Segunda, la categoría no existía y después no supo dar el salto. El estreno, a todo esto, ha sido rompedor. Correspondiente a la ilusión creada por una plantilla ampliamente reforzada y que hasta se ha permitido el lujo de nutrir a un ‘plata’ como el Murcia con el delantero Sergio León, cedido por una temporada. Remontémonos al primer párrafo. El filial franjiverde, amén de nombre único, tiene equipación propia y no es franji, sólo verde. También escudo propio y en este curso incluso fichajes de nivel. Alma propia, en definitiva. Esta chavalada ilusiona más que ninguna otra que hayan visto mis ojos y no me nace duda alguna al escribir que hay Ilicitano para rato. Para alimentar al primer equipo como mandan los cánones ahora, o para competir donde se propongan. No sé si ellos lo saben, pero ya han hecho historia y tiene pinta de que no se conforman.

Encajando la maquinaria

Chimo Baeza | 07/10/2013 00:02 @chimoeneas

Sólo espero que Ferran Corominas no sea tan rencoroso con sus ex como con sus exequipos. Al delantero catalán no le he oído estos días ninguna mala palabra sobre su antiguo club, el Espanyol, un equipo en el que ejerció de héroe salvador más de una vez (sobre todo con aquel gol en 2006 que significó la permanencia), pero del salió por la puerta de atrás y hacia un destino peor. Supongo que los colores que uno viste desde pequeño y el saber que el fútbol profesional tiene esos tragos amargos son más fuertes que cualquier otra cosa, pero, como sea, Coro se encargó con dos goles la tarde del sábado de dar a nuestro Elche su segunda victoria consecutiva y de merendarse al Espanyol, metiéndolo en una pequeña crisis de resultados.

El Elche hizo una buena primera parte. Quizás no tan brillante como aquel primer tiempo contra la Real, pero hizo más méritos que unos blanquiazules bastante tímidos y mereció ir con ventaja. Sin embargo, los periquitos debieron de comer un alpiste especial al descanso y a base de picotazos estuvieron a punto de remontar el partido. Justo cuando más se estaba ahogando el Elche, bajo el ímpetu de Thievy y los cambios de Aguirre, apareció una segunda vez Coro para cerrar el resultado. Oportuno, certero: nos temíamos en verano lo duro que iba a ser tener tan pocos delanteros en plantilla, pero teníamos a uno grande en casa.

El buen olfato goleador de Corominas no es la única buena noticia del partido. Poco a poco, las piezas van encajando y, las que ya estaban, comienzan a rendir tan bien como el año pasado: Carles Gil y Fidel –especialmente el primero- empiezan a comportarse como si llevaran toda la vida en Primera. Las nuevas, por su parte, van ocupando su lugar, sobre todo ese doble pivote entre Márquez y Rubén Pérez, e incluso llegan nuevos recambios como Charlie. La defensa había sido uno de los quebraderos de cabeza a principios de temporada, posiblemente menos por cuestión de nombres (aunque algunos llegaron fuera de forma) que por fallas en la totalidad del conjunto (vamos, que no sólo defienden los centrales, sino todo el equipo). Ayer, sin embargo, Charlie pasó desapercibido, lo cual (como pasa también con los árbitros) es mejor cumplido que llamarlo guapo.

Total, que no hay que lanzar las campanas al vuelo por dos victorias consecutivas, como tampoco hay que tirarse desde la torre de Santa María por dos derrotas consecutivas, si se diera el caso. Lo importante es que se llega al parón con un buen saco de puntos a la espalda y con la sensación de que el equipo y sus individualidades van a más. Conociendo a Escribá, este pequeño descanso, más que para relajarse, servirá para seguir encajando aún mejor a este grupo.

Desatinos directivos

Iván Obrador | 01/10/2013 00:08

En la previa del Celta-Elche nos enteramos de un desatino más de la directiva esta temporada. Y es que el Club presentó tarde el recurso para anular una de las dos amarillas que supuso la expulsión de ‘La Roca’ Sánchez ante el Real Madrid el pasado miércoles, y que le impedía jugar ante los vigueses. Como se vio claramente que no hubo penalti del jugador colombiano al madridista Pepe, la alegación parecía sencilla y que resultaría positiva, pero claro, el recurso llegó tarde a la Federación, y Escribá se quedó sin poder contar con uno de sus mejores jugadores, motivo que le hizo ‘estallar’, y con razón, en sala de prensa. “Fallo imperdonable” de los máximos dirigentes, o como se ha querido aclarar, del gabinete jurídico del Club, del cual ya se ha prescindido de sus servicios.

Por fortuna, el Elche ganó 0-1 en Vigo, lo que ha supuesto la primera victoria de la temporada y el salir de los puestos de descenso. Es por ello que la ausencia obligada de Carlos Sánchez no ha tenido especial repercusión, pero claro, fallos como el del recurso fuera de tiempo hacen que uno se acuerde de anteriores desatinos que merman, y mucho, la imagen de Club serio y a la altura de Primera División.

Si echamos la vista atrás recordaremos como con el equipo ascendido oficialmente a mediados de mayo (virtualmente semanas antes), la planificación deportiva de cara a la nueva temporada en Primera División se quedó en ‘stand by’ bastante tiempo, y que los nuevos refuerzos tardaron mucho en llegar, ya que sin contar con la renovada cesión de Carles Gil, los primeros fichajes del Elche CF para la 2013/2014 llegaron dos meses después de que se supiera que el conjunto franjiverde era nuevo equipo de la Liga BBVA. Stevanovic y Manu del Moral fueron los primeros, y a finales de agosto, con la Liga ya empezada, llegó el último, el ghanés Boakye. Mientras tanto, en ese periodo de tiempo, tanto cuerpo técnico como afición, se desesperaban por la lentitud de formar una plantilla de garantías en el nuevo proyecto en la élite. El míster ya alzó la voz en ese momento, aunque con el freno de mano echado, y aseguró que la planificación deportiva iba más lenta de lo que él hubiera deseado.

A esa tardía planificación deportiva se le sumó el hecho de que para el inicio de Liga en Vallecas, las fichas de Javi Márquez y ‘La Roca’ no llegaron a tiempo, cuando habían fichado con una antelación prudencial, y fueron bajas nada más empezar. Por si fuera poco, desde el Club se hizo saber a los medios digitales que habían cubierto la actualidad del Elche en Segunda, que en Primera no iban a disponer de acreditaciones. Solo conozco el caso de este medio, ‘Diario Franjiverde’, el cual presentó numerosa documentación e hizo infinidad de llamadas, reuniones y gestiones, para demostrar que no por ser digital son un medio menor o poco serio. Y aunque fueron acreditados finalmente, se les está dando un trato diferente al resto (un acreditado menos que el resto de medios para los partidos, y la prohibición de hacer entrevistas a directivos, técnicos y jugadores del Primer Equipo), es decir: ‘os acreditamos pero a nuestra manera’. Y es que estas medidas dan mucho que pensar… Es triste hacer tal distinción entre Prensa, Radio y TV por un lado, y webs, por otro… Eso, o que haya alguna consigna dada desde arriba.

¿Y qué decir del precio de las entradas contra el Real Madrid? Una primera intentona con unos precios para los abonados abusivos, que tuvieron su ola de protestas a través de los aficionados y las peñas, y que provocó una rectificación, aunque los no abonados sí tuvieron que desembolsar unas cantidades desorbitadas para poder ver el partido, lo que provocó que el aforo en ese gran partido no llegara ni a 29.000 espectadores, ya que precisamente los precios no eran ‘anticrisis’.

En definitiva, el entrenador, Fran Escribá, ha tenido el valor de decir alto y claro un sentir que comparte gran parte de la afición. Un descontento con ciertas formas de actuar que están perjudicando deportivamente al equipo, y que por el momento, no han llegado a mayores, pero queda la incertidumbre de pensar cuál será el próximo desatino. Confiemos que no sea el hacerle la cruz al entrenador, el cual tiene muy ilusionada a la afición, y que poco a poco está sacando el máximo de esta plantilla. Aunque en estas lides, ya se sabe, que quien haga crítica, aunque sea constructiva a los que mandan, tarde o temprano terminan por pagar un precio, y de eso, ‘Diario Franjiverde’, sabe un rato.