La solidez del líder

 Miguel Giménez ¦ 19/10/12 07:00 @gimenez_zamora

Mucho se está escribiendo y hablando estos días sobre el Elche de los “cuatro fantásticos” o de las “cuatro balas” (Xumetra, Carles Gil, Fidel y Coro), de esa tremenda línea de mediaspuntas que produce el desequilibrio y el pánico de cualquier defensa contraria, que la hace débil (hasta en la retaguardia de la que era hasta la fecha la menos goleada, el Numancia) e insegura.

Sin duda alguna, son los hombres ofensivos, los que por regla general en esto del fútbol, se llevan los focos y la mayor parte de los elogios, al ser los artífices del momento más esperado, el famoso gol (la verdad del fútbol, la magia, su “salsa”), o el “orgasmo más placentero de los futboleros”, de los hinchas más incondicionales a unos colores (los de verdad), también de los espectadores en general. Hasta cierto punto, es hasta lógico en un espectáculo deportivo, es lo que más entusiasma, lo más esperado, lo que más llena, lo que más audiencia puede llegar a generar. El momento álgido de un partido y la explosión de júbilo en la grada.

Más aún, en un equipo que lo lidera todo (Elche CF), sin duda alguna, ser el máximo anotador liguero, es algo de lo que presumir y una de las armas que está exhibiendo nuestro equipo, pero no es la única.

Y es que los que sabemos un poco de esto, también admiramos y sabemos valorar, el aspecto defensivo y la solidez de un grupo (ese otro fútbol), del equilibrio que pueda tener en un terreno de juego en todas sus líneas, factores claves para una meta como es la de un ascenso.

Dudo bastante, y más en esta categoría tan traicionera como es la Segunda División, que baste única y exclusivamente con atacar bien (también aspecto importante), para lograr los objetivos que pretende el Elche y su afición.

La solidez defensiva y el equilibrio del equipo, se me antoja vital, teniendo que ir a la  par, con la tremenda eficacia y brillantez que están teniendo los hombres de Escribá en el aspecto ofensivo. En la suma de estas dos variables, radica el actual éxito presente y futuro de este equipo con mayúsculas que nos tiene en un estado de satisfacción permanente.

Pues bien, en este aspecto, el Elche también parece haber dado un paso de gigante en esta temporada. En los últimos cursos, se ha funcionado más o menos bien en el ámbito ofensivo, si bien es cierto que no con tanta claridad como en esta temporada, pero es con la actual seguridad defensiva, donde se ha dado el verdadero salto cualitativo que nos lleva hasta nuestros días de éxito.

El Elche, y su portero Manu Herrera, se han convertido en la escuadra menos goleada con tan sólo 6 tantos encajados, manteniendo la puerta a cero en cuatro ocasiones (los dos últimos partidos en el Martínez Valero). Así, todo es más fácil.

Como claves para esta mejoría, hay que señalar, primero, como no, al nuevo jefe de la nave (Fran Escribá), que mueve a su antojo y bien, todas sus piezas en el verde, a que ha habido una gran continuidad en los hombres de la defensa dentro del once en este inicio de temporada (curiosamente, además, son los mismos que alineaba Bordalás, excepto el meta y Damián Suárez en el lateral diestro).

La gran sobriedad bajo palos, que ha aportado un experimentado y de los mejores porteros de la categoría (por no decir el mejor), Manu Herrera, que me parece bastante mejor portero y da mucha mayor seguridad que Juan Carlos (anterior guardavallas, ahora en las filas del Villarreal de Julio Velázquez).

El gran conocimiento que se tienen el uno del otro, y la efectividad defensiva de la pareja de centrales (Etxeita-Pelegrín), la inestimable colaboración de los laterales (Damián Suárez está hecho un toro) y de la dupla de mediocentros (Mantecón-Rivera, ahora), aportando un gran equilibrio, además de la buena presión que se sigue dando por parte de todo el equipo, buena práctica heredada por Escribá con acierto, respecto a la etapa de Bordalás.

Para mí, esta ha sido la verdadera clave y el cambio, el por qué ahora mismo este equipo ofrece las fragancias de equipo ganador (25 de 27 puntos posibles y a siete del “todopoderoso” Villarreal, que marcha 3º), dando la sensación de una tremenda seguridad y empaque que nos hace a todos albergar grandes esperanzas para esta temporada.

Si bien esta es la teoría, está claro que luego hace falta un gran trabajo detrás y una buena plantilla, condicionantes que también esta temporada, existe la convicción de tenerlos.

Lo que es menester, es seguir aferrándose a la solidez del líder, como el que se aferra a la propia vida, para poder redondear una temporada que puede ser de ensueño, que no todo son las “avispas” de Escribá, que por cierto, pican y son muy escurridizas, como ya comprobé en el coche de mi señor padre (llevaba décadas sin aparecer por el coliseúm), al querer acabar con una de ellas, al término de un partido de fiesta a lo grande (4-0), de franjiverdismo puro y precoz (con esa cantera de posibles aficionados del futuro).

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