Salir y juntar

Óscar Ato | @charloz_ 02/09/2013 13:00

El Elche salió al campo con el once que tan buenas sensaciones dio ante la Real y el partido estuvo más cerca de parecerse al del Rayo hasta la expulsión de Dubarbier. La primera parte, sin paños calientes, fue mala y sin apenas ocasiones, si exceptuamos una falta botada por Albacar que cabeceó Coro en boca de gol. El Almería fue fiel a su estilo y la tuvo más y mejor, elaborando jugadas mientras nosotros las desperdiciábamos en pocos segundos con una verticalidad excesiva y pocos hombres involucrados en ellas. Por otro lado, la defensa volvió a dar síntomas de debilidad. Hay que incidir en la facilidad que está dando el conjunto de Escribá en que los hombres abiertos puedan recibir y controlar el balón. El equipo planta dos líneas de cuatro ordenadas y la prioridad es cerrar pasillos centrales. Hasta ahí lógico y comprensible, si no fuera porque nuestros laterales, entre la complexión física, la falta de adaptación, la de forma y demás aspectos, están concediendo más de lo deseable. Soriano nos hizo uno de sus clásicos goles de cabeza, en una acción en la que ni Sapunaru ni Carlos Sánchez llegan a tapar. Botía quedaba fuera a causa de una anticipación previa y el rumano dejó la marca de Aleix para pugnar por el balón. Pero si nuestro lateral derecho viene sufriendo, también lo viene haciendo Edu en la izquierda, a pesar de que esté logrando compensarlo con su golpeo a balón parado. Suyo fue el gol de penalti que demostró que la zaga almeriense tampoco está para muchas fiestas.

Efectivamente, Suso nos metió en problemas y participó en la gestación de las jugadas que desembocaron en el gol y el penalti a favor de ellos. Por fuera y por dentro, se asociaba con Verza, Tébar y un Perico que funciona más asistiendo en ataque que cerrando su banda. Para fortuna nuestra, Dubarbier volvió a penalizar a su equipo y los cambios y el tremendo miedo a encajar de los locales en los últimos minutos hicieron el resto. Es de justicia alabar los minutos de Boakye, que se asoció, provocó córners y disparó sin pensárselo, pero también los de un Aarón que se mostró más fresco y productivo que en las jornadas anteriores. Y es innegable que tenemos ganas de ver a Javi Márquez.

¿Mi conclusión de cara al próximo partido? Que Damián Suárez nos aporta una salida de balón y un acompañamiento de jugada que para el equipo puede ser bastante importante ahora mismo, en especial para un socio de banda como Carles Gil y su tendencia interior. Atrás quizá no sea un dechado de virtudes, pero su actividad, rapidez y concentración nos vendrá bien en lugar de un Sapunaru que tampoco ha rendido como para seguir ocupando su plaza. Y que Boakye, a pesar de dársele bien eso de entrar durante la segunda parte y anotar (ya lo hizo en dos ocasiones en el Mundial Sub20), debería entra en el once en lugar de Manu Del Moral. Los puntas no están ayudando a que la jugada gane segundos, a que el equipo se junte en campo rival, y sin duda Coro es el que anda más enchufado de los dos. El ghanés goza de un buen juego de espaldas al arco y gusta de asociarse más con la segunda línea. Ya se vieron cosas en este aspecto con su entrada, si bien es cierto que el jugar en superioridad numérica favoreció que el equipo subiera líneas y se cargara más área. Nuestro entrenador tiene dos jugosas semanas para trabajar y decidir cómo mejorar en pos de conseguir la primera victoria.

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