Rivales de baja altura

La Segunda División es una categoría muy igualada en la que cualquier equipo puede derrotar a cualquiera. Es uno de sus atractivos. No obstante, es obvio que a priori, en cuanto a dificultad, no es lo mismo verte las caras contra un adversario que ocupa puestos de ascenso directo o de playoff que frente a uno que está más cerca del descenso que de los seis primeros.

Siguiendo esta idea, el Elche tiene ante sí una gran oportunidad para encaramarse a la parte alta de la tabla. Se medirá a cuatro conjuntos que están situados en la mitad inferior de la tabla en sus cinco próximos compromisos. Disputará tres de ellos en el Martínez Valero, donde no pierde desde hace dos meses.

El Elche iniciará el segundo tramo de la competición en casa ante la Ponferradina, que ocupa la 15ª posición con 26 puntos. El conjunto berciano visitará tierras ilicitanas en su peor momento de la temporada. Ha logrado un punto de los quince últimos en juego y perdió 4-0 ante el Girona en la jornada anterior. Además, es el quinto peor equipo como foráneo junto al Albacete. Su balance lejos de El Toralín es de un partido ganado, tres empatados y siete perdidos.

El próximo encuentro de los franjiverdes actuando como visitante tendrá lugar en un magnífico escenario: San Mamés. Allí se medirá a un recién ascendido, el Bilbao Athletic, colista con 15 puntos. Los ‘cachorros’ se encuentran en una dinámica peor que la Ponferradina: encadenan tres derrotas consecutivas y no ganan desde el pasado 9 de noviembre contra el Llagostera, penúltimo clasificado. Cabe añadir es que el equipo menos realizador de Segunda con 10 goles anotados, se ha quedado sin marcar en 14 partidos y es el segundo peor local junto a Numancia, Almería y Girona. Tres victorias, cuatro empates y tres derrotas son sus números en la ‘catedral’.

Después del paso por tierras vascas, el Elche recibirá al citado Numancia en el Martínez Valero. El cuadro soriano, que arrancó la Liga como líder, navega por las aguas de la media tabla. Es 14º con 27 puntos. La pasada jornada truncó una racha de ocho encuentros sin ganar al vencer al Albacete por 0-2. No está siendo fiable en su estadio, otrora un fortín, pero es el sexto mejor visitante de la categoría con el Córdoba, merced a sus tres triunfos, cinco empates y tres derrotas fuera de Los Pajaritos.

El mayor desafío de los hombres dirigidos por Rubén Baraja en este ciclo de cinco partidos será contra el Nàstic de Tarragona en el Nou Estadi. Los catalanes, recién ascendidos, son una de las sorpresas de Segunda. Finalizaron la primera vuelta con una victoria en el campo del líder, el Alavés, que les permitió colocarse en la séptima plaza con 33 puntos, a uno de Leganés y Alcorcón, quinto y sexto respectivamente. En su feudo acumulan seis triunfos, dos empates y dos derrotas. Son el sexto mejor local junto a Ponferradina y Zaragoza.

Y en su regreso al Martínez Valero, el equipo ilicitano tendrá como rival al Huesca. El conjunto oscense, cuyo entrenador es el exfranjiverde Juan Antonio Anquela, se encuentra al borde del descenso, concretamente en el 18º lugar con 22 puntos, a dos de la ‘zona roja’. Desde que el preparador jienense cogió las riendas tras las destitución de Tevenet, los azulgranas acumulan 6 puntos de 18 posibles (una victoria, tres empates y dos derrotas). Donde se están mostrando más fuertes es lejos de El Alcoraz: con tres partidos ganados, seis empatados y dos perdidos, son el tercer mejor visitante, igualados con Oviedo y Mirandés en esta estadística.

Diez puntos en la primera vuelta

A pesar de sufrir un verano muy convulso por motivos extradeportivos, contar con el segundo presupuesto más bajo de Segunda y haber firmado a la mayor parte de su plantilla en agosto, lo cierto es que el comienzo de Liga del Elche fue sobresaliente. Sumó diez puntos en sus cinco primeros compromisos del curso, casi un tercio de los que tiene en su casillero (31). Su inicio le permitió colocarse tercero al término de la quinta jornada y segundo tras empatar a uno ante el Oviedo en la sexta.

El equipo blanquiverde arrancó la temporada con una derrota contra la Ponferradina (2-0). Fue superior a su rival, jugó mejor y generó más ocasiones, pero su falta de acierto y sendos zarpazos de Yuri y Berrocal propiciaron que regresara de tierras bercianas sin botín alguno.

La primera victoria del Elche llegó en casa. La víctima, el Bilbao Athletic (2-1). La escuadra vizcaína se puso por delante en el marcador con un tanto de Unai López, pero Armando y Sergio León protagonizaron la remontada ilicitana en jugadas de estrategia, un arma fundamental de los muchachos del ‘Pipo’ en las primeras fechas de la campaña.

Una semana más tarde, los franjiverdes sumaron un punto fuera de casa ante el Numancia (0-0), líder de Segunda en aquel momento. El equipo rojillo llegaba al encuentro después de anotar la friolera de nueve goles en los dos jornadas iniciales, pero el Elche supo neutralizar su caudal ofensivo. En su debut como jugador del equipo ilicitano, Espinosa protagonizó la ocasión más clara de los suyos con un disparo que se estrelló el palo.

El Elche firmó un dos de dos en el Martínez Valero frente al Nàstic de Tarragona (1-0). Sergio León le dio los tres puntos a los blanquiverdes rematando de cabeza un centro de Álex Moreno desde la banda izquierda.

Y el primer triunfo como foráneo se produjo en Huesca (1-3). Sergio León en dos ocasiones y Héctor, a pase del bigoleador del choque, anotaron para el equipo ilicitano. Tyronne impidió que el Elche firmara tres jornadas consecutivas sin recibir un gol superando a Javi Jiménez en la recta final.

Baraja quiere frenar la euforia

La buena línea que ha cogido el Elche en las últimas jornadas (seis partidos consecutivos sin perder) y la situación de sus próximos contrincantes invita a pensar que el equipo ilicitano puede dar un puñetazo encima de la mesa que le permita engancharse a las primeras posiciones de la clasificación. Sin embargo, Rubén Baraja quiso rebajar los ánimos ayer en rueda de prensa porque percibe demasiado optimismo en el entorno.

El técnico vallisoletano declaró que no le gusta «el partido, ni la hora, ni el rival» de la siguiente jornada, en la que el Elche se enfrentará a la Ponferradina (domingo, 19:15 horas). “Está esa sensación de que todo parece fácil, pero si algo se ha demostrado en estos 21 partidos es que cualquier rival es complicado«, señaló Baraja, quien pidió a sus pupilos que mantengan «las orejas tiesas» y muestren la actitud de la primera vuelta y también avisó que “a todos nos gusta subirnos en la ola, pero a veces la ola te moja te puede ahogar«.

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