2018: El año del retorno

Rc Sala de Juegos

Los aficionados del Elche siempre relacionarán 2018, en el aspecto deportivo, con un ascenso del equipo de sus amores. No fue a Primera como hace cinco años, pero también fue un éxito muy celebrado. Y sobre todo, más trascendental para el futuro a medio y largo plazo del club. Después de sufrir un descenso a Segunda B 18 años después, con el varapalo de producirse sólo dos más tarde del infausto descenso administrativo a Segunda, los franjiverdes regresaron al fútbol profesional al primer intento. Y ahora, dentro de sus limitaciones, va cumpliendo con el objetivo de la permanencia. Todo ello de la mano de Pacheta, la figura clave de este año en el Elche.

El conjunto ilicitano cerró 2017 dentro del playoff, pero en la última plaza por diferencia de goles y muy lejos del objetivo de ser campeón del Grupo III. Vicente Mir fue destituido a finales de noviembre y su reemplazo, Josico, nunca terminó de sacar el máximo rendimiento a la plantilla, que confiaba poco en su capacidad. Enero fue un mes ‘movidito’ con cinco altas y cuatro bajas en el plantel para aumentar el nivel.

Los primeros resultados de 2018 mantenían al Elche entre los cuatro primeros, pero el juego distanciaba la creencia firme en el ascenso. La derrota frente al Ontinyent (1-0) terminó por colmar la paciencia de Jorge Cordero y el Consejo con Josico. El entrenador manchego dejó a los franjiverdes en la tercera plaza.

Pacheta, clave para el ascenso

A finales de febrero, Pacheta llegó al banquillo como apuesta para revertir la situación. Tenía la experiencia de banquillos de renombre en Segunda B, como Real Oviedo, Cartagena y Hércules, además de debutar como técnico con el Numancia en Primera. Venía de varias experiencias en el extranjero, la última en Tailandia.

Asumía la responsabilidad de activar a un equipo ‘tocado’ tras dos destituciones y que estaba ofreciendo un rendimiento por debajo de lo esperado. Expuso un mensaje claro y ambicioso desde el principio, que caló en todos (vestuario, Consejo, dirección deportiva, empleados, afición y prensa) por el respaldo de los resultados y el fútbol desplegado.

El Elche logró la clasificación matemática para la promoción a falta de dos jornadas para el final. Se mantuvo invicto en los 11 últimos partidos de Liga regular, aunque con más empates de victorias. Acabó tercero, la misma posición en la que le dejó Josico, aunque tuvo la segunda plaza en su mano. Incluso soñó con el primer puesto, algo que parecía casi imposible, pero no le dio.

Tocaba el playoff por la vía larga, y consiguió el ascenso de forma brillante. Ganó los dos choques de las dos primeras eliminatorias, ante Real Murcia (0-1 y 3-2) y Sporting B (2-1 y 1-2) y la ida de la tercera y última frente al Villarreal B (2-0). Perdió en la vuelta (2-1), acabando con la imbatibilidad con Pacheta, pero poco importaba. El 23 de junio de 2018 ya forma parte de la historia del Elche. Ascenso a Segunda. Durante ese día, con celebración en el estadio y La Glorieta, y el siguiente, con la rúa y fiesta en la Plaça de Baix, se desbordó la alegría. Además, Nino agigantó su ‘leyenda’ franjiverde con cuatro goles decisivos en la promoción.

Vuelta a Segunda con ‘chip’ de sufrimiento

El cuadro ilicitano volvía a Segunda con la clara idea de evitar los errores pasados y consciente de que se avecinaba una temporada muy difícil. Conservó la base del ascenso y, debido al escaso límite salarial permitido por LaLiga, dispuso de poco poder para reforzarse. Realizó diez incorporaciones, la mayoría procedentes de Segunda B y sin experiencia en el fútbol profesional: Nando Quesada, Borja Martínez, Gonzalo Villar, Redru (renovación de cesión), Juan Cruz, Chuca, Claudio Medina, Xavi Torres, Alexander González y Francis.

Nando Quesada y Claudio Medina salieron cedidos a Atlético Sanluqueño y Mirandés. Y Francis llegó en la recta final del mercado por el inesperado regreso de Unai Simón al Athletic. De hecho, los ingresos por la recuperación del portero vasco fueron vitales para que el Elche pudiera inscribir a toda la plantilla. El organismo dirigido por Javier Tebas le impuso un margen salarial de 3’8 millones de euros, el segundo más bajo de la categoría.

Los franjiverdes arrancaron el campeonato con mejores sensaciones que resultados. La primera victoria se resistió hasta la octava jornada, contra el Lugo (2-1). En las siete primeras, sumó cinco empates y sufrió dos derrotas. Mereció un mejor bagaje inicial, pero la falta de pegada y decisiones arbitrales desfavorables ‘torpedeaban’ el camino. En esta fase, emergió la figura de Sory Kaba, autor de seis de los siete primeros tantos del Elche en Liga.

Tras las abultadas derrotas frente a Deportivo (4-0) y Córdoba (1-4), esta última en Copa del Rey, el equipo ilicitano se levantó de forma espectacular para lograr la única racha de dos triunfos consecutivos de la temporada: Málaga (2-0) y Real Zaragoza (2-0). Se dieron dos factores: el cambio de esquema, del clásico 4-1-4-1 con Pacheta al novedoso 5-1-3-1, y el relevo en la portería, con Francis supliendo a José Juan.

Las tres victorias seguidas en casa permitieron al Elche salir de la parte baja de la tabla, con varias semanas en descenso, para escalar hasta el 11º puesto, el mejor del presente campeonato hasta la fecha. Sin embargo, una nueva mala línea de resultados, con seis citas sin ganar (tres empates y tres derrotas), le hizo caer. Comenzó esta racha con otra goleada, en Cádiz (5-1). En este periodo, sólo marcó dos goles a favor. Incluso pasó una jornada en zona de descenso. Pacheta, ya cuestionado por parte del entorno, pero no dentro del club, recalcaba que el equipo iba en constante crecimiento en su periodo de adaptación y había que “insistir, insistir e insistir” para “recoger premio”. Como al inicio, los méritos futbolísticos no se traducían en mejores marcadores.

La falta de triunfos a domicilio era una losa pesada. Hasta que se la quitó al noveno intento, ante el Rayo Majadahonda (1-3). Una victoria muy liberadora y enriquecedora, más allá de cortar la mala dinámica y el primer partido con tres goles marcados. Los franjiverdes cerraron la competición en 2018 con un empate contra el Almería (2-2). Supo a poco, pero el resto de los resultados le permiten despedir el año con su mayor ventaja sobre el descenso, cuatro puntos. Ocupa el 15º lugar de la clasificación con 21 puntos.

Objetivo 2019: salvación para crecer

En el aspecto deportivo, el Elche encarará 2019 con un objetivo claro: conseguir la permanencia, a ser posible con holgura, para mirar al futuro con mejor perspectiva. Tanto el Consejo como la dirección deportiva quieren que Pacheta y Neyder, que acaban contrato, estén en ese futuro, y han movido ficha para retenerles. Además, se avecina un enero agitado por el mercado invernal. Ya suma dos refuerzos, Nacho Gil y Dani Calvo, espera más y quiere varias salidas.

El conjunto ilicitano volvió el domingo a los entrenamientos tras disfrutar de una semana de vacaciones. Ha empezado a preparar el primer encuentro del próximo año, frente al Tenerife a domicilio el viernes 4 de enero a las 21:00 horas.

Foto: Francisco Maciá

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