El refuerzo podría estar en casa

«No necesitamos refuerzos porque tenemos la mejor plantilla de Segunda». Estas palabras del presidente Juan  Serrano han arqueado más de una ceja en el entorno del Elche CF, que empieza a dudar de la posibilidad de poder incorporar nuevos jugadores en enero. Con una plantilla algo descompensada, son muchos los que dirigen la mirada hacia el CD Ilicitano, recientemente campeón de la fase territorial de la Copa Federación y ocupante del tercer puesto de la Tercera División Española.

El que más boletos tiene de hacerse con un hueco parece ser Liberto Beltrán, extremo zurdo castellonense que anotó el gol de la última victoria liguera del filial franjiverde. El castellonense está rindiendo a buen nivel en el equipo de Vicente Parras y ha participado con Rubén Baraja en dos partidos de liga -ante Llagostera y Mirandés- entrando desde el banquillo. Además, repitió ese rol en Copa con el añadido de que anotó el empate a tres que dio paso a la prórroga frente al Almería.

El joven jugador, que cumplirá 19 años a finales de diciembre, podría valerse de la escasa presencia de jugadores puros de banda que posee el ataque del primer equipo. Sólo Álex Moreno y Samu, que no cuenta con minutos, son naturales de la posición. Mario Barrera, ex director deportivo del Elche, cree que puede ser útil para Baraja: «Es vertical, determinante en su categoría y podría ayudar a los mayores durante la temporada». Opina de manera similar Miguel Molina, periodista de Diario Información: «Tiene futuro. Es hábil, encara, se marcha con cierta facilidad de su par y no es egoísta». Liberto, además, ha sido probado en otras demarcaciones, como la de lateral izquierdo o extremo por la derecha.

Otro que ha llamado la atención de los seguidores del filial es Nuha Marong. El hispano-gambiano ha convertido siete dianas en liga y domina en Tercera valiéndose de sus condiciones físicas. El primer equipo cuenta con tres puntas más Álvaro, que viene actuando en un costado, pero podría tener su espacio en caso de lesiones. «A pesar de ser alto y corpulento, es rápido», comenta Molina. Sin embargo, matiza: «No es de los más técnicos de su equipo. Sus goles suelen ser tras jugada colectiva cocinada por sus compañeros. Por el momento, puede ser precipitado poner altas las expectativas«.

Por último, está destacando Paul Quaye, que aterrizó de la mano de Ramón Planes, quien ya lo contrató en su día para el Espanyol. A su llegada, se hablaba de él como un fichaje con la mirada puesta a sumar a medio plazo en «el A». Por desgracia para sus intereses, la zona del doble pivote está sobrepoblada con la presencia de Lolo, Mandi, Ilie, Pelayo, Anaba y la más que probable incorporación de Álex Felip, por no sumar a la lista otros futbolistas adaptables. Mario Barrera cree que tiene opciones de acabar ascendiendo, pero será clave que «aprenda a perder menos balones, ya que así haría más efectivo su gran trabajo». Miguel Molina reconoce que no tiene rival en tareas defensivas, pero echa en falta que tenga más peso en la contrucción del juego.

Si no salen las cuentas, Baraja y su equipo técnico tendrán que seguir utilizando el material hoy disponible. Y en esas, alguno de estos chicos podría complementar sus esquemas. A falta de flexibilidad económica, bueno es que las cosas marchen bien en las categorías inferiores. Los refuerzos podrían estar en casa.

 

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