Reencuentro entre franjiverdes y verdiblancos

Rubén Pérez y Rivera visitan a su ex equipo en Sevilla, mientras que Jorge Molina recibe al suyo por primera vez desde su marcha.

El encuentro del próximo domingo en el Villamarín será un partido importante para tres jugadores, dos franjiverdes y uno verdiblanco. Rubén Pérez y Alberto Rivera vuelven a la que alguna vez fue su casa, y Jorge Molina recibe al equipo que lanzó al Betis, con el que se ha confirmado en Primera.

Alberto Rivera es un veterano que ha desfilado por varios equipos desde que abandonó el Real Madrid. En 2003 consiguió liderar el ascenso del Levante a Primera, aunque los granotas acabaron descendiendo, el manchego atrajo la atención de pretendientes y pudo elegir ir al Real Betis. En Sevilla se hizo con el mando del equipo y jugó cuatro años, hasta que acabó descendiendo también con el Betis, y emigró a Gijón, donde se repitió la historia y el final. Y así, en 2012 llegó al Elche y repitió el rol de líder del equipo aunque cambió el descenso por el ascenso. El domingo pisará otra vez el estadio bético, cuatro presidentes después.

Rubén Pérez es mediocampista, como Rivera, pero muy joven, al contrario que Rivera. Nació en Écija, Sevilla, y fue reclutado por el Atlético de Madrid a los 15 años. Cuando estaba a las puertas del primer equipo, Rubén comienza a encadenar cesiones para ganar experiencia en Primera. La primera salida es al Depor, donde juega hasta 37 partidos pero le toca sufrir el mal trago del descenso después de dos décadas en Primera División. La próxima parada es Getafe, donde puede contar los partidos con las dos manos y solo juega seis partidos completos, aunque le da tiempo para cumplir un ciclo de cinco amarillas. Mientras Rivera firma con el Elche para ascender, Rubén desembarca en el Betis y vuelve a tener protagonismo con un equipo que Pepe Mel sabe explotar al máximo. Al Atlético no le bastó, y volvió a cederle, esta vez al Elche. El domingo visitará a uno de sus cuatro ex, aunque no tiene más de 24 años.

Nacido en Alcoi, Jorge Molina ya goleaba para el histórico Alcoyano a los 20 años en Tercera. Tuvo una carrera larga que le hizo pasar por varios equipos, por Benidorm por ejemplo pasó dos veces; en la segunda etapa pasó algo bastante importante, se reencontró con Juli Cerdà. El también alcoyano desembarcó en el Benidorm y ambos comenzaron a cambiar de equipo como si fueran un pack; de la Marina Baixa pasaron a Ejido, y de allí a Elche. En la primera temporada se acercaron durante buena parte de la temporada a los puestos de ascenso, pero finalmente no lograron culminar. La relación se rompió en 2010 tras un lustro de amor y goles. Juli se marchó al Rayo y Molina firmó con el Betis, este último fue un traspaso bastante polémico ya que el jugador llegó a firmar el ascenso a Primera pese a que el equipo bético no había abonado el traspaso; de hecho, el pago aún colea tres años después.

Por su parte, Botía, Stevanovic y Manu del Moral regresan a la capital sevillana. Los tres jugadores jugaron en el Sevilla en la última temporada y ahora visitan el estadio del eterno rival, el Real Betis.

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