Prueba fallida

Fidel durante el partido

El Almería se llevó a tierras andaluzas el trofeo Festa d’Elx después de ganar sin demasiados aprietos al Elche, que decepcionó en el primer partido de la era de Fran Escribá.

Fidel durante el partido

El equipo franjiverde mostró carencias a falta de poco más de una semana para el estreno de la temporada. Los errores en defensa fueron un lastre demasiado grande para un Elche que ya iba por detrás cuando apenas habían pasado cinco minutos en el electrónico. Charles dejaba helados a los pocos aficionados ilicitanos que ocupaban las gradas, algunos de los cuales todavía no se habían sentado en sus butacas. El jarro de agua fría llegó con el segundo tanto almeriense, la nueva estrella rojiblanca, Casquero, anotaba el cero a dos a la media hora, dejando el encuentro visto para sentencia y mostrando las carencias de un bloque maltrecho y falto de ritmo tras una pretemporada contra rivales de inferior categoría.

El Elche intentó poner mejor cara tras la reanudación. Algo que no sucedió hasta que Escribá no introdujo cambios en el terreno de juego. La salida al campo de jugadores más frescos dieron otro aire al Elche, mucho más ambicioso ante la meta de Esteban. Mantecón fue el encargado de transformar desde los once metros el tanto que acortaba distancias.

La ocasión sirvió también para ver el debut del último fichaje ilicitano, Ferrán Corominas disputó sus primeros minutos en el Martínez Valero en los que pudo ofrecer destellos de su calidad, aunque estos no fueron suficientes para que la remontada local fructificara. De ello se encargó Charles, el ex del Córdoba se erigió como estrella del partido anotando su segundo tanto y rompiendo el choque a favor del cuadro andaluz, que se lleva la réplica de la Dama de Elche, un trofeo que ya perdió hace tres años en la última edición ganada por el Elche.

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