La porterías más pequeñas de Europa

El Martínez Valero y el Ajmat Arena, del Terek Grozny ruso, son los únicos estadios de las mejores Ligas del viejo continente en que no se marca más de un gol y medio por partido.

Cumplen con los 7,32 metros de ancho y 2,44 de alto exigidos, pero las porterías del Martínez Valero parecen tornarse de juguete cuando el balón las ronda. En los 15 partidos que el estadio ilicitano ha albergado esta temporada en el retorno del Elche a Primera División, sus gradas sólo han cantado 22 goles, la segunda peor media (1,46) de las doce principales Ligas europeas. Sólo en el Ajmat Arena de Grozny, hogar del Terek ruso, se da menos trabajo a las redes con 16 dianas en 11 jornadas (media de 1,45). A 5.366 kilómetros de distancia, ambos recintos comparten una llamativa escasez de espectáculo: son las dos únicas plazas en que se mete menos de un tanto y medio por encuentro disputado.

El siguiente en la lista sería el campo de Santo Domingo, en Alcorcón, con la misma cantidad de celebraciones que en Elche, pero con 90 minutos menos de juego. Por la magnitud de su campeonato, el podio lo completa el Kleanthis Vikelidis, del Aris de Salónica griego, con un promedio de 1,60, y con números similares se encuentran el Municipal de Vaslui, en Rumanía, y Carrow Road, la residencia del Norwich City inglés.

Con el reloj en la mano, en territorio franjiverde ha de pasar una hora, exactamente 61 minutos, para que el marcador se mueva. Los locales suman 11 a favor y otros 11 en contra con resultados muy ajustados en la quincena de visitas que han recibido. Únicamente en tres ocasiones, ante Real Madrid (1-2), Espanyol (2-1) y Valencia (2-1), se ha cruzado la barrera de los dos goles, y sólo en dos más algún equipo hizo más de uno: la derrota por 0-2 frente al Atlético de Madrid y el triunfo por 2-0 contra el Rayo Vallecano. El resto, tres empates a nada; dos a uno; y cinco ventajas por la mínima.

Los de Escribá siguen rentabilizando su producción y con esos parcos guarismos anotadores han conseguido sumar tres cuartos, 20, del total de puntos que han llevado a su casillero. Son el cuarto conjunto menos goleado y el que menos punch tiene en suelo propio de la categoría. Curiosamente marcan más a domicilio (13), pero encaja casi el triple (29).

A precio de oro

El extremo opuesto de la comparación, el lugar más untado de la Europa potente con esa salsa del fútbol que son los goles, no es para ninguno de los gigantes. El estadio que más tantos ha visto en lo que va de curso es el Rhein Neckar Arena del Hoffenheim alemán con 64 y un promedio de 4,9 cada vez que abre sus puertas. De cerca, sólo le siguen el Camp Nou de Barcelona, con 63, y el holandés Abe Lenstra Stadion del Heerenveen, con 58.

Ante estos datos, el parangón alcanza cotas ridículas cuando se habla de dinero: la entrada más barata para acudir al feudo del Elche cuesta 35 euros; en Sinsheim, localidad de donde es distrito Hoffenheim, 10.

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