La anchoa enlatada, un señor de bigote y el triángulo de las Bermudas

Óscar Gómez “Pedja” ¦ 25/10/12 07:00 @pedjafranjiverd

Qué mejor manera de olvidar la derrota en Murcia, qué mejor modo de anestesiar el dolor por la baja de Xumetra y qué mejor método para acabar con los cenizos que ya comenzaban a asomar la cabeza por su alcantarilla, que volver a la senda de la victoria.

Y así fue. Y fue a pesar del gobierno, como diría aquel, pero sobre todo fue a pesar de la táctica ultradefensiva del rival. Teníamos delante a la anchoa enlatada, al autobús del Cantábrico y a medio Parque de Cabárceno debajo de la portería, osos pardos incluidos. El Racing de Santander no hizo honor a su nombre y a su historia. A un recién descendido de primera división se le debe suponer algo más de ambición, de gallardía y de lustre. Más que el Racing de Santander parecía el Racing Lermeño, con todos mis respetos a los aficionados de Lerma, famosa villa ducal burgalesa. El catenaccio es una tontería al lado de lo demostrado por el equipo cántabro, que salió al Martínez Valero sin delantero, dejando en el banquillo a Assulin y a Kaludjerovic, “Kaleruco” para los santanderinos, dando muestras de una lobotomía futbolística bastante aguda.

Al Dátil Mecánico de Fran Escribá le costó mucho abrir la lata y tuvo que ser gracias a una falta directa ejecutada con maestría por Edu Albacar, alias el Guante de Tarraco o, como sencillamente le conocen los aficionados, “Guante”. Ya le gustaría a la plañidera de Cristiano tener la mitad del porcentaje de acierto que tiene Edu a balón parado. Unos tienen la fama y otros cardan la lana, pero los primeros siguen reventando balones contra la barrera.

El Elche lo intentó como suele, tocando, con paciencia y teniendo una superioridad en la posesión propia del mejor Barcelona. En algunos momentos del partido los porcentajes de posesión eran 75-25, lo que deja muy a las claras las intenciones de uno y otro equipo.

La otra gran noticia del partido era la vuelta al Martínez Valero de un señor de bigote, de una vergüenza para la profesión de entrenador, como dijo Bordalás el día del no-ascenso contra el Granada, del impresentable de Fabriciano González, Fabri.

El entrenador gallego, sin éxito, intentó, durante la semana previa al partido, borrar todas las barbaridades que soltó por su boca durante la final del play-off de hace 2 años, incendiando el ambiente, incitando a la violencia y pasándose el fair-play por el arco de triunfo.

Se demuestra una vez más que la naturaleza se revela caprichosa en el reparto de materia gris y que, para cuando le llegó el turno a Fabri, ya se habían quedado sin existencias.

El Estadio que le debía un ascenso, como él mismo dijo el día del Granada, le debía también una venganza y el Elche la cumplió. Era lo mínimo que se merecía un equipo que tiene a Bocachancla de entrenador y a Bocanegra de central. Pues eso. ¡¡Zas, en toda la boca!!

Hasta la pasada noche, en Santander el muñeco más vendido para Halloween había sido “The  Walking Fabri”, un zombie de pelo blanco y bigote que repite, cuando le presionas la nariz, la frase “el que quiera espectáculo que se vaya a los toros”.

No tuvimos ocasión de verle en la rueda de prensa y no nos quedó más remedio que conformarnos con escuchar a su segundo, Jimmy Álvarez, otro iluminado, que soltó perlas como “dominamos parte del encuentro”. Como diría un británico “Oh, my God” o como dirían Tip y Coll “Regardé la gilipolluá”. En fin, está claro que Fabri y sus secuaces viven en su universo Matrix particular y que para ellos el partido fue un escándalo de posesión y juego por parte cántabra. Dejémosles que sigan en su mundo de fantasía y de color, no les vayamos a dar un disgusto. Angelicos.

Por otra parte, es curioso el misterio que hay alrededor del número de espectadores en el Martínez Valero. O tenemos dentro del estadio un Triángulo de las Bermudas particular que se traga y hace desaparecer aficionados o desde dentro del club nos toman el pelo una y otra vez.

En un mundo cada vez más influenciado por la social media, los sistemas de medición de influencias, el índice Klout o la popularidad social, es curioso observar como un club asegura recibir menos espectadores (followers) que los que realmente acuden. Y mentir en ese asunto no es algo baladí, no es algo anecdótico y sin importancia. Cuanto más público acuda, cuantos más seguidores, mejor para la publicidad, mayor repercusión para los patrocinadores y más empuje para la marca Elche CF.

Pero, claro, a lo mejor para los que cortan el bacalao en este bendito club, que piensan que Klout es el lateral zurdo holandés del Heerenveen , este asunto es una minucia, un detalle, algo pequeño. Esto me recuerda a aquella gran frase de Groucho Marx: “Hijo mío, el mundo está hecho de pequeñas cosas, un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna”. Señores del club, nos están recortando un “pequeño” número de espectadores. ¿Por qué?

Como colofón, queda contar que sigue en antena, con mucha emoción, con grandes dosis de suspense y con muy buena acogida de público, la telenovela “Pasión de Mandamases”, producida por Matola Films y dirigida por Pepe Sepulcre.

En el último episodio hemos visto la salida de Alvarado que, aunque de director general se ha marchado, sus otros 2 cargos aún no ha dejado. Y sin haberlo planeado me ha salido un bonito pareado y, de este modo, considero que mi columna de opinión ha finalizado.

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