Cara de tonto, el Kamikaze de Vallecas y un Gamonal

Óscar Gómez `Pedja´ | 16/01/2014 00:15 @pedjafranjiverd

Cara de tonto. Dícese del gesto de sorpresa, incredulidad y desazón que se te queda al ver el resultado inesperado de algo o de alguien. Pues bien, esa es la cara que teníamos todos después del empate del Sevilla en los últimos minutos. Bueno, todos no. Alguno ya la traía puesta de casa, todo hay que decirlo.

Y es que, aunque nos sigue costando una barbaridad crear juego y ocasiones, en líneas generales se hizo un buen partido, mucho mejor que en otras ocasiones. Se notó la presencia de Javi Márquez en la medular, dotando al equipo de más toque y calidad así como de mejor salida de balón. El equipo llegó de este modo más al área rival y generó más peligro. Eso sí, seguimos siendo bastante romos en los metros finales, en el carril del 10, en el último pase, y por supuesto, y esto ya viene de largo, por bandas, donde tenemos menos profundidad que las playas de Santa Pola, que ya es decir. Centramos poquísimo desde los costados y cuando lo hacemos, lo hacemos mal, no llegando ni siquiera, como decíamos en el colegio, a centrar “a la olla”. Es más fácil encontrar una noticia en el Washington Post sobre la visita de Rajoy a la Casa Blanca que ver un buen centro en el Elche. Y mira que lo primero es complicado.

No fue injusto el empate, visto lo visto sobre todo teniendo en cuenta las oportunidades que tuvieron los de Nervión. Y es que el colombiano Carlos Bacca fue el mejor jugador del Elche. Estamos tardando en solicitar al Ayuntamiento una Calle Carlos Bacca en San Antón. Se lo merece el muchacho. Ya ha hecho por el Elche más que algunos. Seguro que en Sevilla, con la guasa que se gastan, ya le conocen como “Bacca-lá”.

Y ahora viene lo bueno, lo importante, comienzan las visitas a Elche de los equipos mal llamados “de nuestra liga”, como si el resto perteneciera a una Galaxia paralela. Y el primero de los rivales directos por la permanencia en venir es el Kamikaze Vallecano, antiguamente conocido como Rayo Vallecano. Y es que este equipo tiene más peligro que François Hollande, presidente de la República francesa, en una despedida de solteras. Su entrenador, el ínclito Paco Jémez, que, visto los goles en contra de su equipo, vive confuso entre el balonmano y el fútbol, convierte todos los partidos en una ruleta rusa. Como entrenador, al menos para mí, es más malo que un demonio porque no se puede hacer jugar al Rayo como si fuese el Borussia Dortmund, pero hay que reconocer que tiene los huevos como el caballo de Espartero. Valiente gilipollas, como se suele decir. El peligro es evidente y creo que hay que evitar convertir el partido en un correcalles. Además, el hecho de que la victoria se considere como muy necesaria, e incluso como bastante probable, puede generar un ambiente de nerviosismo ante cualquier situación en contra que se dé a lo largo del encuentro. Ojo.

 

Conviviendo en paralelo con la situación competitiva del equipo, se sigue hablando y mucho de las posibles incorporaciones. Se habla de Nelson Valdez, de Thievy Bifouma, de Dorlán Pabón, de Víctor Casadesús, etc… Bienvenidos sean, vengan los que vengan, puesto que son jugadores de calidad, pero no nos olvidemos que necesitamos sobre todo jugadores que sean capaces de centrar bien o de dar un buen pase. La prueba está en que cada vez que hemos puesto en el área un centro decente, no ya bueno, hemos hecho gol. Boakye y Cristian son buenos finalizadores, pero no pueden marcar sino se les pasa el balón en condiciones o si les lanzan un melón. En esas mismas circunstancias el mismísimo Falcao sería un don nadie.

La estrategia del club de esperar a que se vaya acabando el plazo de fichajes para poder optar a buenas oportunidades se puede llegar a entender. Pero una cosa es eso y otra es agarrarse a esta estrategia como modus operandi eterno. Las necesidades del equipo, que no supieron ellos mismos cubrir en su momento, indican que hay que arriesgar un poco más y apostar por gente importante. Y es que estamos a un paso ir al Cash-Converters a pillarnos un delantero de segunda mano, con el que te regalen un Smart-phone Huawei de doble núcleo. Vamos y vamos. El problema, ya hablando en serio, es que el consejo no ha gestionado bien el presupuesto, invirtiendo en una reforma del estadio cuya necesidad es muy discutible y pagando un pastizal por un lateral rumano a una mujer pegado, de nulo rendimiento. A lo mejor teníamos que habernos plantado en su momento y haberle hecho un “Gamonal” a Sepulcre, como las movilizaciones en el barrio burgalés, protestando por lo que considerábamos una inversión no necesaria y haciéndole ver que la mejor manera de permanecer en Primera es invirtiendo en jugadores y no en un las zonas nobles del estadio para sacar pecho con los directivos visitantes. La permanencia se juega en el terreno de juego, no en el Antepalco, chatos.

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