‘Overbooking’ bajo palos

El Elche dispone de cuatro porteros profesionales y sólo dos permanecerán a las órdenes de Fran Escribá más un tercero del filial • Toño y Rivas, en el disparadero.

La comisión deportiva del Elche trabaja a destajo para tener más o menos perfilada la plantilla de cara al inicio de la pretemporada. Hasta el momento han sido cuatro las incorporaciones que ha realizado el equipo de trabajo de Víctor Orta para paliar las numerosas bajas que han sufrido los franjiverde este verano. Será en la portería donde la directiva tendrá que realizar un esfuerzo pero no para reforzarla, sino para aligerarla. Con Tyton, Fran Escribá dispone por el momento cuatro porteros, todos ellos citados el miércoles día 9 para iniciar la pretemporada.

El Elche lo tiene claro, solo quiere contar con dos de ellos y echar mano de un guardavallas del filial en caso de emergencia. Así lo confirmó el sábado el secretario técnico Emilio Vega durante la puesta en largo de un Tyton consciente de la cuantiosa competencia: “Sé que hay buenos porteros y que el año pasado se turnaron dos a un buen nivel pero he venido a luchar por un puesto y hacer un buen papel en Primera División”. Hasta la llegada del meta polaco el club no se había puesto en contacto con ninguno de los tres porteros restantes para comunicarles la decisión institucional respecto a su futuro, hecho que podría cambiar en breve.

Pese a que todos están citados para el miércoles el que tiene más papeletas para rivalizar con Tyton es Manu Herrera, fijo durante el 80% del campeonato liguero y que sólo se vio relegado al banquillo durante nueve encuentros en los que una lesión en el tabique también se puso por en medio. Toño y Diego Rivas son los que, a priori, están señalados para salir del equipo, aunque ambos, con contrato en vigor, han pasado sus vacaciones tranquilos sin ninguna noticia del club.

Al portero alicantino, los rumores sobre su salida parecen no inquietarle, ya que su propósito no es otro que reincorporarse al grupo y ganarse a base de trabajo un puesto en el equipo. Según afirmaron a este medio fuentes cercanas al meta de 35 años él quiere cumplir los dos años de contrato que le restan, aunque aseguran que “no le sorprendería nada” su salida porque el fútbol “carece de sentido común y lógica”. Por su parte, Diego Rivas, al que le queda un año de contrato, es consciente de que no ha tenido los minutos que buscó cuando decidió su salida el curso pasado pero no pierde la fe. “Mi idea es volver, hacer la pretemporada allí e intentar hacerme un hueco. Tengo contrato con el Elche y hasta que no se rompa o nadie me diga nada mi deber es estar con el resto de la plantilla y pelear”, afirmó Rivas a Diario Franjiverde.

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