Desbandada

Supongo que forma parte del destino de los aficionados del Elche C.F.: sufrir por todo, la alegría efímera en la casa del pobre. No salimos de una y estamos en otra; ni tan siquiera hemos podido festejar la permanencia como es debido. Malditos despachos, maldito consejo saliente.

La celebración en el último partido en nuestro coliseo por la temporada realizada y la salvación conseguida quedó también empañada por las declaraciones de nuestro delantero Jonathas; serio aspirante para sacar la oposición a nuevo héroe del franjiverdismo, hasta que anunció que ya no volvería a vestir la camiseta de la franja verde. No fue una despedida a la francesa sino a la brasileña; serán sus costumbres y habrá que respetarlas. Esperemos que sea agradecido con el equipo que le ha dado la oportunidad de jugar en una liga de primer nivel, como lo ha sido la afición y el club con él. No está la barra para caipiriñas y ya está bien de intentar tomar el pelo a los siempre. Otro escándalo de la gestión de Sepulcre y sus secuaces, que al no realizar el pago de los plazos para retener a Jonathas, deja opciones a su representante para intentar que el jugador se marche sin beneficio alguno para el club.

 Entre la despedida a la brasileña, la no renovación del grupito de los 100.000 euros porque yo lo valgo, los jugadores cedidos que probablemente no estarán la próxima temporada, las incertidumbres respecto a la continuidad de Fran Escribá y los principales miembros de la comisión deportiva Víctor Orta y Emilio Vega, la futura situación de nuestro Elche C.F. se puede calificar de desbandada. No les culpo; a pesar del soplo de aire fresco que trae el nuevo consejo, el más difícil todavía que supone cualquier aspecto relacionado con el club deja fuera de combate a cualquiera. El desconocimiento de una posible sanción de la LFP por los impagos o si se podrá acudir al mercado de fichajes son motivos suficientes para que grandes profesionales que lograron el objetivo no se sientan capaces de salvar este escollo.

 Pues ojalá que volvamos a vernos. Muchas gracias por todo. Adiós por la puerta grande y que todas las partes salgan beneficiadas. Sale hoy la noticia, ayer para el lector, me encanta esta expresión y rara vez tengo ocasión de usarla, que el míster tiene una cláusula de rescisión de un millón de euros en caso que quiera romper su contrato. Qué último gran servicio por parte de Escribá sería hacer caja por su marcha.

 Porque la desbandada realmente preocupante sería la del compañero de butaca. El Elche somos nosotros, hay que decirlo más. Han pasado muchos profesionales del fútbol, pocos se quedaron, la mayoría marchó; la élite es recordada, el resto habita en el olvido.

Sin embargo, la afición permanece, para bien o para mal, la que recibe más disgustos y sinsabores y la que ve partir a los responsables de las pocas alegrías que vivimos. Y además, con conformidad y entendimiento hacia ellos.

 Mientras cada cual no participe en una desbandada, sea en Primera o en la B, será un orgullo ser aficionado franjiverde. No estás solo, nadie te abandona. Mira a tu alrededor y sonríe. Ni somos 20 ni 25.000. Será hasta cuando tú quieras.

 Porque la vida sigue y el fútbol más todavía. El Elche C.F. no se desbanda porque tú estás a mi lado. Franjiverdes, una sola familia.

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