La Pretemporada. Mitos y Leyendas

Óscar Gómez | 21/08/2014 08:30 @pedjafranjiverd

Recuerdo equipos ganándolo todo en Pretemporadas y rellenando titulares. Me viene a la mete la gran pretemporada del Atlético de Madrid del año 99, con Ranieri en el banquillo y los Aguilera, Baraja, Hasselbaink, Kiko, López y compañía  que ganaron en verano hasta el Torneo del Pavo, bajando posteriormente esa temporada a Segunda.

También se pueden encontrar infinidad de casos contrarios, de equipos que no le pegan a un bote en verano, que no le ganan ni al Escalerillas y que luego hacen un temporadón. Tenemos el ejemplo, sin ir más lejos, de nuestro reciente ascenso a Primera. Ahora ya no nos acordamos o no nos queremos acordar, pero en pretemporada mucha gente tildaba a Escribá de entrenador de chichinabo y hablaba de a 2ªB.

No se puede encontrar ninguna lógica ni sacar ninguna conclusión trascendente o metafísica de una Pretemporada, en la que a diferencia de la competición pura y dura, no te juegas nada y son todo pruebas, experimentos y ensayos.

Y es que el tema de la Pretemporada es uno de esos debates eternos, como el de para qué sirve un cuñao, si es mejor azúcar blanquilla, azúcar moreno o sacarina o si es más recomendable el colegio público o el privado, debates que se pueden sacar a todas horas y que nunca llegan a cerrarse ni a cicatrizar, entre otras cosas porque los participantes tienen ya una opinión fija e invariable de inicio. Esperando estoy impaciente un libro de Punset sobre la Pretemporada y las sandeces que se oyen durante la misma. Eduard, chato, déjate de pamplinas, de optimismos y de emociones y céntrate en la Pretemporada, que ahí si que hay miga y misterios de la mente humana por resolver.

En lo que respecta a nuestro Elche, C.F., a ojos de la mayoría de aficionados, hemos hecho una buena y decente Pretemporada. Otros dicen que no tenemos gol. Y ya los elegidos y los iluminados, que no entienden como se empató en Albacete, por qué juega Cisma si no está bien y que si somos muy malos. Pero, claro, tanto par unos como para otros, se habla desde el prisma del aficionado, en función de los resultados y del juego. Pero una pretemporada no se prepara para conseguir resultados y juego, sino para probar cosas en situaciones lo más parecidas a la realidad y poder tomar decisiones.

Vamos, que no conozco yo a ningún entrenador cuyo sueño desde pequeñito fuera el ganar el Trofeo Colombino o el Teresa Herrera. “Mi sueño de siempre era ganar el Trofeo Naranja, ahora ya me puedo morir tranquilo” Vamos, hombre, seamos serios.

Si Escribá hubiera querido ganar el Trofeo Ciudad de Albacete, lo hubiera ganado y sin despeinarse, poniendo a su mejor 11 y haciendo los cambios justos y necesarios. Pero para mí como aficionado me hubiera parecido una irresponsabilidad y una falta de profesionalidad por su parte el hecho de anteponer un trofeo veraniego, un bolo, el Torneo de la Galleta, a realizar la preparación correspondiente y necesaria.

Lo que hace Escribá, es poner en práctica diversos sistemas, probar jugadores, dar oportunidades a chavales o repartir minutos. Vamos, lo que se ha hecho toda la vida en una Pretemporada, prepararse para la batalla y para lo importante, que es la Liga.

Porque lo bueno empieza ahora. Y porque para empezar a competir y dar el máximo se tiene que haber hecho una preparación previa trabajando lo táctico, lo psicológico, lo físico, lo humano y hasta lo divino y pasarse por el forro el Taronja, el Trofeo Jamonaco de Gijuelo o el Trofeo del Cochinillo de Segovia.

A ver si va a resultar que hay que ir grabándole a la Champions el nombre del Barça por haber ganado el Gamper goleando al temible Club Atlético León de Guanajuato.

Y habiendo visto y comprobado, en este caso con el León mexicano, que no es tan fiero el león como lo pintan, a ver qué hace el Barça con nosotros el domingo. Nos dan por goleados y masacrados. La lógica, los presupuestos y las apuestas así lo dicen, pero ya veremos. Por mucha diferencia que exista, si hay un deporte en el que se pueden vencer a la lógica ese es el fútbol. En otros deportes ciertas diferencias son insalvables. En el fútbol y contra el Barça, aunque ínfimas, tendremos nuestras opciones y posibilidades.

Me conformaré, eso sí, pensando fríamente, con que demos una buena imagen, no como el año pasado en ese mismo escenario. Y ya sabe perfectamente Escriba que, como dijo Einstein, “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo

Pero mi irresponsable y locuelo corazón blanquiverde me hace soñar con un gol de Fayçal de falta o como el quiera, que suponga, al menos, el empate. Sería la leche.

Eso sí, tampoco estaría nada mal si el gol lo mete Jonathas con la entrepata y se lo dedica, de paso, a la Corporación de Medios de Alicante.

Fdo. C.O.P.O.N. (Corporación de Opinadores “Pofesionales” Organizados Nacionales)

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