JULIÁN BURGOS | El derbi de la minicadena

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Uno de los derbis que tengo en mi recuerdo fue el de la temporada 1992-93, en el Martínez Valero. De aquel partido, el penúltimo de la liga regular en Segunda B, hará la semana que viene (16 de mayo) justo 25 años. El caso es que por aquel entonces, el Elche reinaba en lo alto de la tabla y el Hércules racaneaba puntos, aquí y allá, para mantener un cuarto puesto que le daba acceso a la liguilla por el ascenso. En Elche, ya clasificados, se quería descabalgar al Hércules del posible ascenso.

El caso es que uno, en época de instituto, mendigó por asistir a aquel partido. Descartado mi padre, mi tío herculano era mi caballo. Pero la cosa se desvaneció pronto porque, bastante joven por entonces también, “él no pisaba el estadio del Elche”. Así que mi alternativa era ir con mis amigos de Alicante, en el ‘cercanías’. Maldita mi suerte, yo residía en El Campello, y dada la hora del partido, no tenía combinación posible para regresar a casa. Y eso que Tebas aún no existía.

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Así pues, me mentalicé para tener que escuchar el partido en la radio. Media hora antes del inicio, me enchufé la mini-cadena (¿Por qué se llamaría ‘mini’ a semejante armatoste?) a tope. Recuerdo que nada más empezar, Antonio Guijarro, cantó el primer gol del Hércules. Eduardo Rodríguez, el máximo goleador de la categoría (acabó con 36 dianas), había asaltado el Martínez Valero. Pero quedaba mucho. Armando vio una doble amarilla antes de la media hora y aún así, el central Rafa, hizo el 0-2. Recuerdo poco más. Jesús de Huerta, al que años después me pude enfrentar en un Campello-Torrevieja de Preferente, recortó distancias pero el Hércules acabó resistiendo el 1-2.

Lo malo llegó al día siguiente al llegar al instituto. Sin redes sociales, whatsapp ni gaitas, las noticias gordas llegaban a la mañana siguiente, en la puerta del ‘insti’. Mis amigos no sólo disfrutaron de la victoria del Hércules, sino que incluso saltaron al campo, cerca del córner, en uno de los goles. Tras esa hazaña, el resultado ya daba igual. ¡Y yo con mi mini-cadena! Hoy, buscando la crónica de aquel partido me doy cuenta que los dos entrenadores de los equipos a los que cubro el día a día, jugaron aquel derbi: Marcelino, en el Elche; y Paco López, en el Hércules.

Por cierto, después de eso, el Hércules subió en el Insular de Las Palmas y el Elche no lo hizo tras caer ante el Leganés.

Julián Burgos es periodista del diario AS 

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