OPINIÓN | De trabajo y de épica

 

Chimo Baeza | 17/06/2013 09:40 @chimoeneas
OPINIÓN. Suena raro, pero la temporada en Segunda División aún no ha terminado. De hecho, todavía le queda una semana más, con la final del play-off a doble partido entre Girona y Almería, para que acabe totalmente. Sin embargo, a nosotros nos parece que terminó hace milenios, entre el tiempo que ha pasado desde el final de la fase regular y que los últimos partidos, con el ascenso y el liderato asegurados, fueron casi de vacaciones. Señal de que las cosas, por una vez después de tantísimo tiempo, han salido bien y eso hay que celebrarlo tanto o más que lo que lo hemos celebrado.

Uno se pone a ver los partidos de esos play-off de ascenso y se acuerda de lo que pasó hace dos temporadas. Fue emocionante. Casi tanto como este año. Nos acordamos de la decepción del gol de Ighalo, pero también de la alegría de llegar a la gran final tras partidos agónicos contra rivales, como el Valladolid, que parecían superiores. Este año, por el contrario, lo hicimos tan bien que, puestos a criticar por criticar, faltó épica. Esos nervios prepartido especial, esa tensión de saber que el juego es a todo o nada, ese caminar en círculos, insultando, casi llorando, esperando que el árbitro pite el final de una vez. Faltó épica, quizás, pero mejor así: ser un mal estudiante, dejar todo para el último día, puede ser muy emocionante, pero el trabajo bien hecho desde el primer día es aún mejor.

Y trabajo, desde luego, no va a faltar. Estamos en un momento muy ilusionante, en pleno mercado de fichajes para hacer un equipo competitivo en Primera y todos tenemos una lista de jugadores preferidos. Pero también estamos en una fase muy complicada, porque, para que unos lleguen, otros tienen que irse y varios de esos “otros” son héroes del ascenso; gente de la que hablaremos (para bien) dentro de muchos años y de la que es difícil (emocionalmente) desprenderse. Es un trabajo poco agradecido y que a mí me parece muy complicado (con las variables y el caos que rodean al fútbol, saber quién lo puede bordar y quién no vale para Primera, el tema es más complicado que desentrañar de qué va la Bolsa o la política iraní). Pero es un trabajo que es necesario: si no queremos fiarlo todo a la épica (y lo del sí se puede comienza a cansar ya), toca trabajar duro desde el principio.

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