DAVID ESTEVE | El día que Molina silenció a 8.000 herculanos

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Seguro que se han dado mil derbis más interesantes y emocionantes que el de aquel 7 de marzo de 2010. Sin embargo, ese clásico lo tengo grabado a fuego por todo lo que se dio en la grada y fuera de ella. Fue una matinal y el Martínez Valero presentó una espectacular entrada, pero la fiesta, en aquella temporada, era blanquiazul.

El Hércules llegó líder a Elche. Intratable, con la directa puesta hacia Primera. Se tocó la gloria en junio, pero hubo que sufrir hasta el final por una crisis galopante que curiosamente arrancó ante el Elche. Tras caer 2-0, el Hércules se hundió y sólo fue capaz de sumar un punto de 18 en los siguientes seis partidos. Por poco se le escapó su sueño.

Aquel derbi fue el de la invasión herculana. Seguro que se acuerdan cuando 8.000 herculanos tomaron casi todo el Anillo Superior del Martínez Valero. Fue el desplazamiento más importante que se ha realizado en los últimos tiempos. La caravana de autobuses de aficionados fue eterna. Uno, dos, tres… Y así hasta casi 80 autocares desembarcaron en el Martínez Valero.

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 Todo pintaba de color de rosa para el Hércules, pero Esteban Vigo no contaba con el estratega Bordalás. El técnico del Elche, especialista en inyectar un plus en esos partidos, ocultó la lesión de Jorge Molina hasta casi el calentamiento. El alcoyano, que aquel curso acabó Pichichi de Segunda con 26 goles, llegó tocado al derbi. Hasta Bordalás lo descartó en la previa. El técnico alicantino trató el tema con sigilo, no dio ninguna pista y alertó a su plantilla que no abriese la boca. Al final, Molina saltó a calentar y al Hércules le entró el pánico con su presencia en el once. El partido no había arrancado y Bordalás ya ganaba 1-0.

El conjunto del Boquerón entró con miedo al partido. Le pasó factura la responsabilidad de tener 8.000 almas en el cielo de Elche. El Hércules fue una caricatura y Usero marcó el primero. Antes del descanso, Molina, el héroe silencioso, anotó el segundo y mandó a la lona al Hércules y a todo el Anillo Superior. Bordalás había ganado el derbi gracias a su jugada maestra de ajedrez. Los 8.000 herculanos se volvieron para Alicante decepcionados y con una herida que costó cicatrizar.

David Esteve es periodista en el diario AS y en Onda Cero Alicante

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