El primer partido

Chimo Baeza @chimoeneas | 02/09/2014 00:10

Para ser un partido que terminó a la 1 de la madrugada y en un mes diferente al que empezó, la verdad es que la cosa estuvo divertida y hasta se hizo corto. Tampoco hay que animar a Tebas, que lo mismo se sube y nos pone un partido a las 4 de la madrugada, pero hay que reconocer que tanto Elche como Granada ofrecieron un partido más que interesante, dejando lo más emocionante y épico para el final. Tan al final que muchos se perdieron el gol de Lombán.

            Si lo de la semana pasada más que un partido era una visita al dentista (y al dentista chungo, que el mío es hasta agradable, aunque sólo sea porque son todo dentistas femeninas), contra nuestro querido Granada empezaba realmente nuestra liga. Después de ver en el Camp Nou a un equipo agazapado en torno a su área con la única misión de cortar el juego del Barça, en casa se partió de la idea de tener la pelota y proponer a partir de ella. Luego, es cierto que la posesión no fue apabullante y que cualquier conjunto de Caparrós te va a regalar el balón con cheque regalo incluido, pero, aunque fuera tímidamente, empezamos a ver la idea de este nuevo Elche 2014/2015.

            Todavía es pronto para evaluar, eso sí, si la plantilla es blandita y corta o si estamos cocinando algo grande. Está claro que hemos perdido industria pesada en el centro del campo tras la marcha de Rubén Pérez, La Roca y Márquez; pero tanto Mosquera como Adrián estuvieron correctos en un rol que no es exactamente el suyo. Enzo Roco estuvo a poco de tener un debut soñado. El balón de su remate todavía lo tienen que estar buscando por Valverde Bajo, pero como defensa central se demostró seguro, más allá de alguna desconexión con Lombán. Coro no tuvo mejor su día y Garry ofreció lo de siempre: no será un 10 en nada, pero siempre quiero tener en mi equipo a alguien con sus ganas. El caboverdiano falló una de las ocasiones más claras, solo ante el portero, pero antes se había ido de tres rivales y había recorrido medio campo en solitario. Como dijo mi amigo Ilde, falló en el disparo sólo para recordarle a Mascherano que lo mismo no hacía falta hacerle una entrada la semana pasada. De Jonathas no se puede decir demasiado, porque apenas le llegaron balones; pero de uno de los nuevos, Víctor Rodríguez se podría decir que entró como una coca-cola agitada y recién abierta: la pidió siempre, dio hasta pases de tacón y luego se fue diluyendo un poco. Cuando se conecte con el resto de compañeros puede ser un fichaje más que interesante.

            Tampoco podemos sacar muchas conclusiones de este “primer” partido. Lo mejor, la actitud del equipo, que, cuando todo parecía perdido, todavía sacó fuerzas para sacar un empate. Eso y la tranquilidad de trabajar un par de semanas sin el casillero a 0 puntos, que también ayuda.

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