El Olot, testigo perfecto de la decadencia del Elche

El año 2013 fue mágico para el franjiverdismo. No solo por el regreso del Elche a Primera casi un cuarto de siglo después, también por el ascenso del Elche Ilicitano a Segunda División B. El equipo dirigido por Vicente Mir acabó la Liga regular como primer clasificado del Grupo VI de Tercera División y venció en su eliminatoria de campeones de grupo para redondear un campeonato 2012/2013 memorable para la entidad. El conjunto al que derrotó fue el Olot (global: 3-2), próximo rival del Elche (domingo, 17:00 horas). El cuadro catalán es precisamente el testigo perfecto para evidenciar la triste decadencia del club franjiverde. Ha pasado de perder un ascenso a Segunda B contra el Ilicitano a medirse al Elche en la categoría de bronce en cuatro años y medio.

Tras lograr el éxito, Elche e Ilicitano estuvieron dos campañas en Primera y Segunda B respectivamente. El primer equipo bajó por los conocidos motivos extradeportivos, y el filial, tras realizar una mala campaña que finalizó como penúltimo de su grupo. El conjunto franjiverde, con Rubén Baraja en el banquillo, salvó la categoría de forma holgada después del traumático descenso a la división de plata, e incluso soñó con disputar el playoff. Pero el pasado curso, una malísima dinámica de resultados en la recta final, en la que estableció la peor racha de derrotas de su casi centenaria historia, le costó la caída a Segunda B 18 años después.

Ilicitano y Olot coincidieron en el Grupo III de Segunda B en las dos temporadas en las que el filial militó en el tercer escalón del fútbol nacional, ya que los catalanes subieron en su segundo intento en la promoción. Los hombres dirigidos por Vicente Mir sumaron dos victorias y un empate y sufrieron una derrota en los cuatro enfrentamientos contra de La Garrotxa. En la campaña 2013/2014, ganaron 3-2 y 0-4; en la siguiente, perdieron 1-0 e igualaron 0-0.

Foto: José Alberto Palma

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