Medio llena

Chimo Baeza | 04/111/2013 00:05 @chimoeneas

Lo de la botella medio llena o medio vacía está más visto que los puestos de castañas en el puente de Canalejas (y que sigan ahí, que hay que mantener las tradiciones otoñales), pero viene muy a cuento por lo que pasó en el partido del jueves contra el Athletic Club (como diga “el Bilbao” mis amigos bilbaínos me denuncian). He visto muchos encuentros de ésos de “una parte para cada equipo”, pero el Athletic-Elche más que un partido de dos caras fue un partido que al descanso se metió botox, cirugía maxilofacial, maquillaje y photoshop, con nada que ver entre un tiempo y otro.

Los primeros 45 minutos de nuestro Elche fueron una obra de arte de cómo funcionar como equipo, el capolavoro de Fran Escribá. Los pobres leones se veían impotentes para meter el diente en el entramado franjiverde, con la defensa muy adelantada y las líneas más apretadas que una barraca en la Roà. Y encima, cada recuperación era una contra veloz y peligrosa, con un Carles Gil en plan estrella. Si llega a marcar Fidel el golazo que intentó (habría que puntuar con por lo menos medio gol eso de darle a la escuadra), se cae el nuevo San Mamés (o, por lo menos, la parte que ya está construida). Luego llegó el descanso y cambió todo, pese al gol de Borieta (el chico le pone intención, que ya es algo). Supongo que a nuestro equipo se le acabó la gasolina o que Valverde acertó con los cambios o que ese estadio, cuando ruge, suma un punto de la nada, pero aquella maravilla de primera parte se esfumó y acabamos pidiendo la hora para salvar el empate.

Habrá a quien el punto le sepa a poco teniendo en cuenta la ventaja de dos goles. Y habrá quien vea positivo un empate en un estadio en el que pocos (nosotros y el Valencia) han puntuado. A mí me da rabia que me remonten un partido en el que estábamos bordándolo, pero no hay que olvidar nunca de dónde venimos, quiénes somos y quién era el rival que teníamos delante. Lo importante es que el equipo sigue creciendo y comienza a ser respetado. Y que el resto de rivales, como nosotros, es bastante irregular en sus resultados. Eso vale también para el próximo, el Villarreal, cuyo arranque de temporada puede asustar, pero que, como demostró el Getafe, puede caer derrotado por sus propios errores.

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