El mediocentro catalán jugó por primera vez como franjiverde en Torrevieja, donde demostró que ya ha alcanzado la plenitud física y que tiene la llave para solucionar los problemas del Elche para crear fútbol

La única buena noticia que se trajo el Elche desde Torrevieja el pasado sábado se llama Javi Márquez. Era la primera vez que el pelotero catalán de 27 años, cedido una temporada por el Mallorca, se enfundaba la camiseta franjiverde -sin contar el día de su presentación- para jugar junto a sus compañeros y en cada ocasión que la pelota recaló en sus dominios desprendió criterio y calidad desde su iluminada bota izquierda. Envíos siempre medidos y peligro constante a balón parado, una de sus especialidades. «Me he encontrado bien y siempre es bueno completar 90 minutos, pero no puedo decir que me quedé contento porque siempre quiero ganar», resume el batacazo de su bautizo en su nuevo equipo.

La demora al inscribir su ficha, su inicialmente cuestionable plenitud física y el buen nivel de Carlos Sánchez y Rubén Pérez como pareja en la medular han impedido el debut oficial de Márquez como jugador de un cuadro ilicitano con palpables problemas en la construcción ofensiva, un molde perfecto para él. «Estoy bien físicamente y a la disposición del entrenador. Los compañeros que están jugando lo están haciendo muy bien, somos un equipo con muchas condiciones y calidad. Yo estoy ahí para ayudar y para cuando el míster me necesite», advierte. Y es que, de los seis mediocentros con que cuenta Escribá en su plantilla, sólo Javi es puramente creativo, por lo que bien acompañado de un stopper, bien en la punta de un trivote triangular con dos guardaespaldas por detrás, cumple sin mácula el protótipo de faro que vienen echando de menos en el Martínez Valero.

Optimista

Márquez acumula en su mochila 78 apariciones en Primera División y sabe sobradamente de qué va esto. De importancia capital y trascendencia mundial en la sala de máquinas del Espanyol hasta que se fracturó gravemente el tobillo, recuperó sensaciones en Mallorca el curso pasado, donde, pese al descenso bermellón, se reencontró con el fútbol que incluso llegó a despertar el interés de José Mourinho en 2011. Por todo ello, es una voz autorizada al repasar el inicio franjiverde en la máxima categoría nacional: «Hemos empezado bien. El primer partido nos cogió por sorpresa, pero ahora estamos en una línea a seguir y hay que continuar en ella porque se están haciendo muchas cosas bien«, sentencia el centrocampista cargado de optimismo y ansioso de cumplir las palabras de su técnico, Fran Escribá, al término del amistoso en tierras salineras: «Javi Márquez nos dará mucho».

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