Las bases del Elche de Primera

Santiago Martínez | 31/05/2013 02:45 @penflexiones

Una vez que, con la renovación por dos temporadas de Fran Escribà, la afición franjiverde ha recibido la noticia que tanto deseaba tras la consecución del ascenso, ahora empieza la tarea de configurar la plantilla.

Una tarea en la que, afortunadamente, y según parece, el entrenador valenciano tendrá mucho que decir. No podía ser de otra forma ya que es él quien sabe qué tipo de equipo quiere y por lo tanto qué tipo de jugadores requiere para llevar a cabo su idea de juego.

Y es que eso es lo más importante; saber a qué queremos jugar, qué equipo queremos ser, cuál será nuestro genoma. Para ello lo primero es analizar lo que hemos sido esta temporada, y si echamos la vista atrás descubriremos que nuestra mayor arma ha sido la solidez del equipo. Una auténtica roca que apenas ha concedido ocasiones y goles.

Los mejores resultados vinieron a principio de temporada, cuando los equipos no nos “conocían” y caían en la trampa de sentirse cómodos con el balón, sin darse cuenta que más a gusto nos sentíamos nosotros replegándonos, estando muy juntos y siendo demoledores a la contra.

Ésta es una gran noticia. Y lo es porque no tendremos que cambiar nuestro plan, ya que nos encontraremos un contexto propicio para utilizar la que ha sido nuestra mayor virtud. En primera no será una trampa, sino más bien una obligación para cualquier equipo llevar el peso del partido y la posesión contra un recién ascendido.

En este sentido, cabe recordar las dificultades que siempre han tenido los equipos ascendidos de la mano de Oltra en primera división. Sería el caso antagónico al nuestro. Los equipos del buen entrenador valenciano siempre han subido a través de la superioridad técnica de sus jugadores, cosa que les permitía llevar la iniciativa en los partidos.

Pero, una vez que subían, ese modelo de juego ya no resultaba válido porque ya no eran los más técnicos, con lo cual, o bien les tocaba seguir con el mismo modelo en un contexto muchísimo más desfavorable, o bien cambiar dicho modelo, con las dificultades que eso supone después de haber estado una temporada entera jugando a lo contrario.

Así, el espejo en el que podemos mirarnos para intuir lo que puede ser el Elche de la temporada 13/14 sería el Levante. Un equipo que ascendió y lleva ya varias temporadas manteniéndose a través de: la solidez defensiva a partir del repliegue para no dejar metros a la espalda de su defensa; unos pivotes incansables que abarcan muchísimos metros; una línea ofensiva versátil y desiquilibrante que sale como una flecha a la contra; y un gran poderío a balón parado.

Os suena de algo? Esas serán las bases del Elche de primera.

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