La hora de la dimisión

Moisés Gonzálvez | 03/04/13 07:00 @michelangeloelx

OPINIÓN. Según anunció ayer martes el presidente de nuestro Elche CF para los próximos partidos en el Martínez Valero, estará a la venta un pack de entradas para los enfrentamientos contra el Lugo y el Xerez respectivamente, a precio de saldo, escandaloso, otra falta de respeto al abonado y el consejo presumiendo de una desvergüenza propia de estos tiempos cínicos que vivimos.

La hora de la afición, proclaman. Mejor la hora de la dimisión. Cuando salió la campaña de abonos para la segunda vuelta, desde el club apuntaron que no habría más packs ni descuentos durante lo que restaba de temporada. Tan poca palabra y credibilidad la que tienen estos jerifaltes de medio pelo, sin rubor alguno ante la mentira y la estafa.

Además tienen la desfachatez de maquillarlo como ventaja para los abonados, cuando estamos hartos de estar hartos de aguantar las tropelías de este consejo, la pésima gestión y el nulo aprecio por quién invirtió con mucho esfuerzo, pasión y fe, para hacer memoria el partido Elche-Almería del Festa d´Elx, en el precio del abono por acompañar a muerte al equipo de nuestros corazones.

En la primera vuelta ya se devaluó el producto líder de Segunda como mercancía del estraperlo, obsequiando a los veletas y caza espectáculos con precios de saldo para auténticos partidazos contra el Alcorcón y el Almería. Pero el tiro les salió por la culata. La gente no quería o no podía asistir al estadio. Tal vez estaban esperando los partidos finales para disfrutar del ascenso y la fiesta. Ese momento llegó.

Y en lugar de mantener los precios ante la segura posibilidad de que aumente la demanda y las ganas de fútbol para disfrutar del mejor equipo, del gran espectáculo que supone disfrutar de nuestro Elche C.F., fútbol de calidad en kilómetros a la redonda, vuelven a bajar precios, como vulgares acciones de cualquier caja intervenida, cuando los abonados aflojamos la mosca en pretemporada y además con la inclusión de tres partidos como jornada económica.

Racing, Numancia, Alcorcón, Almería, Lugo y Xerez. Así sin tirar de hemeroteca, porque no quiero estar de peor mala leche, recuerdo estos partidos en casa con precios tómbola de feria, barato lo vendo barato, cómprame una te llevas dos, a mitad de precio hoy, la próxima semana valdrá el doble. Y los clientes habituales también pagarán; que se jodan, que para eso son del Elche.

Por otra parte, los caminos raros que toma el destino, hacen que estemos disfrutando como nunca de este equipo, del ambiente, de la cantera, de prácticamente todo lo que adorna la franja verde. Sin embargo, no podemos decir lo mismo del impresentable consejo del club. Y no nos callarán ni haciendo malabares con los sentimientos, ese chantaje emocional de si criticas estás criticando al Elche. Al carajo. Eso te gustaría, pena.

Que no confundan a la gente porque ellos no son el Elche C.F. El Elche somos nosotros, sus aficionados. Los que viajaron a Santander, respeto y honor, y los que se quedaron en tierras ilicitanas. Todos. Y más allá. El Elche es la bandera en el balcón, el escudo tatuado, el colgante, las ganas de que llegue el fin de semana para el partido, las conversaciones, los amigos, los conocidos, las tertulias, los disgustos, los abrazos, los goles de Coro, los que ya no están y se fueron, los que volvieron para quedarse. Todos. Hay tanta vida, tanto bien, tanto amor alrededor de nuestro Elche C.F. que da vergüenza ajena que cuatro mamarrachos que han hipotecado su futuro, que han gestionado hasta la más absoluta ruina, que les han chorizado en el careto una inmensa cantidad de euros y continúan de rositas y así podríamos seguir hasta mañana, se crean con patente de corso para hacer y deshacer sin saber encajar críticas ni escuchar al valioso activo que es la masa social, usando como escudo humano el sentimiento franjiverde y el ilicitanismo cavernario.

Que podemos estar a muerte con el equipo y su impecable trayectoria y alzar la voz ante las decisiones de los dirigentes del club que no consideramos correctas ni oportunas. Que mientras estemos presentes, no vamos a pasar ni una. Esté el Elche primero, último, en Tercera o Champions. Que el balón no tapa la gestión realizada estos últimos años. Eso te gustaría, so pena.

La hora de la afición, del éxito y la gloria, de acompañar al equipo en el tramo final que conduce a San Mamés, ha llegado. La hora de la dimisión, del presidente y todo el consejo, también.

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