La gran evasión franjiverde

En apenas unas semanas, la plantilla del Elche sufrirá una catarsis total y sin parangón en la historia reciente de la entidad. Pocos rostros, y ninguno de ellos del equipo titular, quedarán en el grupo del conjunto que logró de forma brillante ante el Málaga la permanencia en Primera División.

Los jugadores del Elche y sus agentes hacen cola ante la puerta del presidente para forzar su salida de la entidad tras la confirmación del descenso administrativo. Incluso Aarón Ñíguez, símbolo y emblema de la entidad durante todo el verano, tiene ofertas de Grecia para la próxima temporada.

Pedro Mosquera ya ha presentado al club una oferta del Deportivo de La Coruña por la que se le iguala su salario, por lo que el Elche, tal como está recogido en su contrato, está obligado a dejarse salir.

Los próximos serán Víctor Rodríguez, David Lombán o Fayçal Fajr, los jugadores más cotizados de los que aún quedan en el Elche. Tampoco parece garantizada la continuidad de Garry Rodrigues, poco atraído por la opción de jugar en Segunda.

La situación es incómoda para todas las partes, pero especialmente para Rubén Baraja, el entrenador, que no puede trabajar al ritmo ni con la intensidad que le gustaría porque tiene a sus órdenes a jugadores con la mente puesta en otros clubes.

El pasado miércoles en Torrevieja, Víctor, Mosquera y Adrián González no participaron en el amistoso para evitar, precisamente, una posible lesión que les pueda pasar factura en su futuro destino.

Todos tienen la puerta de salida abierta a cambio de perdonar la deuda o aplazarla, pero de momento no se ha concretado ninguna operación. «No podemos hacer nada por retenerlos, tienen esa opción en sus contratos de marcharse cedidos y sin que recibamos nada a cambio«, se lamenta día tras día Juan Anguix, presidente del club.

Sólo Cristian Herrera y Álvaro Giménez, de momento, parecen tener continuidad en los planes futuros a la espera de que Edu Albacar defina su situación contractual. El club insiste en que el contrato del capitán es privado y no federativo, por lo que entiende que no es válido.

Mientras tanto, el jugador catalán, que sigue entrenando con el grupo aunque no ha participado en los amistosos por unas molestias en la espalda, se da por renovado. Sin embargo, con su actual ficha es completamente imposible, se apunta desde el Elche, que pueda continuar.

JONATHAS, DIFÍCIL SALIDA

Curiosamente, el jugador que puede tener más problemas para abandonar el Elche es el brasileño Jonathas de Jesús, el primero que manifestó su deseo de salir de la entidad. La resolución de su contrato está a la espera de una resolución judicial, que se espera para mediados de octubre, por lo que el brasileño es jugador del Elche sí o sí hasta esa fecha, por lo menos.

Si el atacante quiere comenzar la temporada con otro club está obligado a llegar a un acuerdo en las próximas semanas con el Elche, que es el que tiene la sartén por el mango. «Si quiere empezar la temporada con un nuevo equipo debe llegar a un acuerdo con nosotros», explican fuentes de la entidad.

El club rechazó en dos ocasiones 1’5 millones del entorno del delantero por romper su contrato, aunque por el doble podría comenzar a plantearse concederle la carta de libertad.

Así las cosas, el Elche 2015-16 no tendrá nada que ver con lo conocido en los últimos años. Ni se parecerá en los objetivos, mucho más austeros, ni en las caras, ya que el club tendrá que acudir al mercado, aunque siempre sin superar el límite salarial, para repoblar el vestuario y recomponer su maltrecha figura.

Compartir esta entrada: