Carencia central

La sanción de Botía y la lesión de Pelegrín abren un amplio abanico de parches para completar el centro de la defensa junto a Lombán frente al Espanyol.

La quinta tarjeta amarilla que vio Alberto Botía supone un delicado déficit para el futuro inmediato del Elche. No sólo por el notable estado de forma del central murciano, sobre todo porque actualmente no hay un recambio natural entre sus compañeros de la plantilla franjiverde para acompañar el sábado a David Lombán en el centro de la zaga frente al Espanyol.

El tercero y último de la lista, Sergio Pelegrín, continúa poniéndose a punto tras operación en el pubis y aunque desde hace semanas trabaja con el grupo, todavía no lo hace al mismo ritmo y no llegará a tiempo. Ya se encontraba lastimado en pleno mercado de fichajes y la dirección deportiva ilicitana decidió no reforzar una demarcación tan expuesta a sanciones como ahora se demuestra.

Por lo tanto, las opciones que maneja Fran Escribá pasan por reposicionar futbolistas o tirar de la cantera. En el primer equipo, la incursión de Cristian Sapunaru se presume como el movimiento más sencillo. La pega es que también anda renqueante por unas molestias en el tendón de Aquiles y la falta de ritmo tras haberse perdido cuatro partidos consecutivos podría pasarle factura de cara a ser el elegido. Ya ha actuado en el eje de la línea defensiva a lo largo de su carrera y su corpachón (192 cm) le ayuda a manejarse también por dentro.

Un caso similar, pero con menos experiencia en el centro es otro lateral, el zurdo Domingo Cisma. El sevillano también tiene talla (184 cm) y su reubicación parece lejana, habida cuenta de que Edu Albacar terminó el encuentro de Vigo tocado y su puesto podría estar en la izquierda.

Otro que ha acumulado minutos como central durante su trayectoria profesional es el centrocampista Carlos Sánchez. Sin embargo, sus carencias en el juego aéreo y el buen rendimiento que ha demostrado en la medular hacen al colombiano partir con desventaja, una vez cumplido su castigo de una jornada.

El único de esta terna acostumbrado a la posición que demanda el Elche es el canterano Charlie Dean. El inglés de veinte años es uno de los centrales titulares en el Ilicitano de Vicente Mir junto a José Ángel, aunque éste supera los 23 años y no puede alternar Segunda B y Primera. Charlie ya fue convocado a Vallecas en la primera jornada de Liga y completó la pretemporada con los ‘mayores’. Su principal pro es que, al contrario que el resto, el corazón de la defensa es su hábitat natural, pero su inexperiencia y el hecho de que no haya debutado en partido oficial con el primer equipo, ni siquiera el año pasado en Segunda, pueden ser lunares decisivos.

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