Sepulcre, Anguix, Rocamora y Ramírez abren el juicio

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Primer día en el juicio sobre el Concurso de Acreedores del Elche con muchas horas de declaraciones y bastante tensión en el ambiente. La sesión se prolongó desde las 11 de la mañana hasta las 8 de la tarde, con un receso de hora y media para comer. José Sepulcre, Antonio Rocamora, Juan Anguix y Juan Carlos Ramírez ofrecieron sus respectivas declaraciones en un día en el que quedaron aplazadas las comparecencias de Javier Vidal, Manuel Rocamora y Tomás Alvarado.

Toda la sesión matinal la acaparó la declaración de Sepulcre, que se alargó más de lo esperado por la reiteración de un fiscal que fue llamado varias veces al orden por parte del juez a lo largo del día. Tres horas de interrogatorio en el que el expresidente defendió su gestión al frente del club y achacó la mayor parte de los males a Anguix.

Sepulcre, arrepentido de dimitir

La primera sorpresa llegó con la petición del letrado de Sepulcre de solicitar que Anguix no estuviera presente en la declaración de su cliente. El valenciano tampoco pudo asistir a la de Rocamora. El juez Fortea insistió a lo largo del primer día, como hará en el futuro, en el hecho de que se está en un proceso civil y no penal, por lo que no fueron admitidas preguntas con causas abiertas o ya juzgadas, como las referentes a Eventos Petxina, Wakaso, Puerta Cero o Welby Control.

Sepulcre, ante las cuestiones del fiscal Francisco Marco, defendió en todo momento que durante su mandato siempre se cumplió con la Agencia Tributaria, aunque fuera con retrasos, motivo que, según él, propiciaron las diferentes sanciones (ambas durante 2014) que desembocaron en el descenso administrativo de 2015. El expresidente explicó que su preocupación era estar al corriente de pago y que desde la LFP nunca les advirtieron que podían descender al club por retrasarse en los pagos, sino por no pagar.

Ante las opciones que manejaba en su etapa final como presidente, Sepulcre aseguró que en el momento en el que se hubiese asegurado la permanencia matemática había acceso a más de 50 millones de euros: seis que quedaban por liquidar de ese curso, 43 de la campaña siguiente y lo que se hubiese podido sacar en campaña de abonos. «Yo ya no era presidente ni patrono, ojalá hubiera estado porque el Elche no hubiera descendido», aseveró en la sala.

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Sepulcre aseguró que antes de dimitir tenía avanzada con Toro Finance para la obtención de la financiación necesaria, misma mercantil con la que esa misma campaña se había hecho frente a un pago atrasado con Hacienda de 5,8 millones de euros, pignorando derechos televisivos desde febrero hasta junio. Ante la campaña mediática a la que, según él, se veía sometido, la presión de la alcaldesa Mercedes Alonso y la propuesta de Juan Anguix con el aval de UBS, decidió dejar paso a su sucesor en el cargo.

Por lo que respecta al desfase presupuestario de las temporadas en Primera División, Sepulcre se escudó en el hecho de que en la temporada 2013/2014 se venía del primer año con el control presupuestario de la LFP y que el club no tenía histórico en la máxima categoría, por lo que la patronal no les dejaba presentar una cifra superior al 10% del año anterior. Al tratarse de un presupuesto de Segunda, Sepulcre aseveró que no se podía competir en Primera con 10 millones de euros de presupuesto, de ahí el descontrol. También añadió que sólo con la prima de ascenso (4,5 millones) y los gastos del estadio (1,5 en amortización y 600.000 en mantenimiento) la cifra ya se iba a casi ocho millones de pérdidas. «Con un año más en Primera, el Elche estaría saneado», aseveró.

LAS OBRAS Y LA HIPOTECA CON LOS SERRANOS

Al ser cuestionado sobre las obras de remodelación del estadio, Sepulcre defendió que se realizaron las necesarias para conseguir la licencia de apertura, algo exigido por la LFP para competir en la máxima categoría. Además, en el apartado de la hipoteca con Los Serranos, tanto el expresidente como Rocamora coincidieron al señalar que la empresa renunció a la garantía de los derechos de televisión, que el club necesitaba para afrontar pagos inmediatos, por la hipoteca del estadio. Rocamora añadió que él se opuso, en la negociación, a ceder locales de los bajos del Martínez Valero.

Al final de su comparecencia, tras tres horas de interrogatorio del fiscal que finalmente fue interrumpido por Fortea tras varios avisos, Sepulcre dio su versión sobre el retraso a la hora de solicitar la entrada en Concurso. Aseguró que en 2013 ningún consejero pidió entrar en proceso concursal y que el primer planteamiento llegó en diciembre de 2014, motivo por el que se presentó el 5bis en febrero de 2015, con la idea de echarlo abajo si se conseguía la permanencia.

Rocamora, en la línea de su presidente

La comparecencia de Antonio Rocamora sirvió poco más que para ampliar, en lo que eran sus competencias, las respuestas de Sepulcre. El exdirector general mantuvo las tesis de Sepulcre y echó la culpa tanto del descenso administrativo como de la precaria situación económica del Elche a Anguix.

Rocamora explicó, a preguntas del fiscal, cómo fue el proceso de ir buscando financiación para hacer frente a los continuos retrasos con los pagos a Hacienda. Entre otros temas, detalló como Javier Gómez, director general de LaLiga, nos les dio el visto bueno al certificado que les había presentado Romualdo Soriano para obtener el famoso préstamo de 20 millones de euros.

La mano derecha de Sepulcre también ofreció su versión sobre la auditoría de la LFP, a través de BDO, realizada en agosto de 2014 por sorpresa, ya que fue el encargado junto al director financiero de atender a los auditores. Matizó que se les ofreció toda la documentación requerida y que no hubo descubrimientos por parte de BDO. Sobre las sospechas levantadas por la existencia de una cuenta puente con la Fundación en la que había movimientos en los meses con más ingresos en efectivo, Rocamora explicó que quizás fue un método mal elegido, pero que utilizaban, entre otras cosas, para pagar las primas a los jugadores. Tanto Sepulcre como él insistieron además en el hecho de que las cuentas eran provisionales, no estaban auditadas y se arreglaron después para mostrar su disconformidad con el duro informe de BDO.

LA FECHA DE PAGAR PARA NO BAJAR, UN GALIMATÍAS

Si algo no quedó claro, al menos escuchando las diferentes versiones del primer día del juicio, es hasta cuándo podía pagar el Elche para no descender admnistrativamente. Sepulcre y Rocamora señalaron las fechas de finales de mayo y el 8 de junio. De hecho, ambos coincidieron en que el Getafe, en una situación similar a la del club ilicitano con sanciones previas, pagó antes de esas fechas y siguió en Primera. Anguix, por su parte, aseguró que haberse puesto al día antes con Hacienda no hubiese asegurado la continuidad de la entidad en la elite del fútbol.

Anguix defendió su honor… sin aval

Juan Anguix fue el tercero en prestar declaración y empezó reconociendo que no había presentado el aval de UBS. «No sé dónde está. Estará en el club«, afirmó. En torno al famoso aval y pagaré, Anguix aseguró que lo presentó en Hacienda y que estaba condicionado a una ampliación de capital que posteriormente no se realizó. Hay que apuntar que tanto Sepulcre como Rocamora aseguraron previamente que el aval era «a primer requerimiento y sin ningún tipo de condicionamiento».

Sin haber presenciado la comparecencia de Rocamora, el abogado de este último trató de poner contra las cuerdas a Anguix a la hora de aclarar cómo se presentó el pagaré en Madrid. «El 29 de mayo, Jerónimo Prado pidió dos pagarés en blanco al director financiero, cogió un coche de empresa y se fue a Madrid para dárselo a Anguix», aseguró Rocamora. Anguix confirmó que Prado le llevó esos pagarés y que se los presentó a un representante de los fondos que ejercían de intermediación, quien se los devolvió al día siguiente conformados por UBS. El expresidente dijo no recordar más que su despacho estaba en la Castellana y que el trato nunca fue directamente con el banco suizo.

Durante casi dos horas, Anguix evidenció ante el juez sus diferencias con Sepulcre. «Se me tira porque destapo todas las vergüenzas del club y van a por mí. Jamás he sacado un euro del club», dijo. El valenciano, llevando la contraria a los dos declarantes anteriores, afirmó que el día a día del club lo llevaban Sepulcre y Tomás Alvarado, en primer lugar, y Rocamora, después. Según él, el resto del Consejo no estaba al tanto de las decisiones diarias, igual que ocurría en el Patronato de la Fundación.

Sobre su breve etapa presidencial, Anguix aseguró que se enteró del tercer expediente de la LFP a los pocos días de entrar al club y que Sepulcre le había mentido asegurando que hacían falta 4,5 millones cuando la realidad, según su versión, es que habían que pagar 22 millones de euros antes del 30 de junio para cumplir con todas las obligaciones y mantenerse en Primera. También acusó a los anteriores gestores de tener a jugadores de manera ilegal en España, de que las cuentas estaban embargadas, de que faltaban dos millones de euros del traspaso de Carlos Sánchez y del pago de comisiones para un préstamo que nunca llegó.

Para hacer frente a ese pago tan alto, Anguix aseguró que tenía un acuerdo con un fondo de cabecera de la LFP para poner 22 millones de euros a 31 de julio, siempre que se les pudiera asegurar la continuidad en Primera, algo que Javier Tebas siempre le negó. Anguix se quejó de que el presidente de la LFP tuviera ese trato con el Elche cuando un año antes sí les había permitido adelantar cantidades a cobrar en agosto para ponerse al día el 31 de julio y poder inscribir al equipo en Primera.

LOS LÍOS CON EL AVAL Y LOS PAGARÉS

Juan Anguix no logró convencer a gran parte de los presentes en la sala en el famoso tema del aval y los pagarés de UBS. «Era un pagaré nulo de pleno derecho, no había por donde cogerlo. No tenía ningún tipo de regularidad», le acusó el fiscal. Al ser cuestionado por un segundo aval de 2,9 millones de euros y el pagaré de 3,5 millones, el expresidente aseguró que lo aportaban un grupo de empresarios interesados en entrar en Elche, pero dijo no recordar el nombre de ninguna persona física. Anguix también reconoció que el certificado positivo se consiguió con recursos del Elche, aunque añadió que él puso dinero de su bolsillo para pagar al Ilicitano y estar al día en fecha 30 de junio con la Federación.

Ramírez, breve y a por el fiscal

Juan Carlos Ramírez, ex máximo accionista del Elche (hasta el préstamo del IVF) y ex consejero delegado, se encargó de cerrar el primer día del juicio, en una intervención rápida que apenas duró un cuarto de hora. Ramírez no dudó a la hora de echarle en cara al fiscal Marco su presencia en la sala y las fuertes acusaciones realizadas en su escrito.

Ramírez aseguró que a su llegada al club había 24 millones de deuda y que tras su marcha esa cifra quedó en 7/8 millones, unos cinco suyos, y que se mantuvo en el Patronato para proteger su deuda, aunque el IVF les dictaba qué votar. «Mi error fue prestar dinero al Elche, nunca tuve que dejarle tanto. No entiendo que hago yo aquí y por qué algún político y alguna política no se va a sentar aquí«, le echó en cara al fiscal.

Para finalizar, Ramírez recordó que accedió a reconvertir un contrato de publicidad y merchandising en un contrato a 10 años, con un millón de euros de prima por el ascenso a Primera, pero en el que renunció a una parte de la deuda y en el que no recibió una gran cantidad de entradas y abonos pactados en caso de ascenso a la máxima categoría.

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