En busca de la estabilidad

Juan Carlos ha ido aplacando poco a poco las voces críticas y se está convirtiendo en uno de los valores seguros del Elche. Y eso a pesar de estar sometido a un tiroteo casi permanente por parte de los rivales, que continúan generando demasiadas ocasiones de gol sobre la meta ilicitana. El portero alcarreño, en plena madurez personal y profesional, huye de los extremos y pide tranquilidad y pausa para analizar la situación del equipo.

No hay que volverse locos porque la temporada es muy larga. Hay que ir sumando para llegar a la recta final con opciones”, señala Juan Carlos, quien apela a su etapa en el Córdoba, cuando su equipo logró contra pronóstico el ascenso a Primera a pesar de estar peleando a diez jornadas para el final por la permanencia. “Ni pesimistas ni optimistas, lo que nos dará estar arriba es la estabilidad. Ni somos la hostia cuando ganamos, ni una mierda cuando perdemos. Hay que trabajar fuerte cada día con la cabeza fría”, insiste.

Juan Carlos reconoce que la victoria en Zaragoza, tras una mala racha de resultados, “fue bonita”  por el escenario y el potencial del rival, aunque repite que “no podemos volvernos locos”. Recuerda que el sábado visita el Martínez Valero el Córdoba, uno de sus ex equipos, donde saboreó el éxito junto a Armando, Pedro y Pelayo. “Es un equipo con aspiraciones muy altas que nos lo va a poner difícil”, añade.

El portero reconoce que el encuentro ante el conjunto andaluz es emotivo ya que vivió “algo muy especial e inesperado” tras devolver a la ciudad a Primera tras 42 años. Sin embargo, la realidad es ahora otra, menos atractiva. «Tengo amigos y compañeros en Córdoba y vendrán con ganas de resarcirse tras perder ante el Sevilla Atlético, pero nosotros también deseamos hacernos fuertes en nuestro campo”, indicó el portero.

El alcarreño deseó que su el Elche acabe por encontrar la “regularidad” y el equilibrio entre la defensa y el ataque, algo que considera “lo más importante y difícil” en un equipo. Quizás sea la gran asignatura pendiente del equipo, capaz de someter al rival con juego, pero también de recibir demasiadas opciones de gol.

El equilibrio es posible porque ni los defensas evitan los goles ni los delanteros los meten. El primero que defiende es el delantero y el primero que ataca el portero. Ser un bloque es la mejor manera de ser un buen equipo”, argumenta el portero de Ciudad Real.

«Cuando atacas mucho es normal que te descubras atrás y te generen ocasiones, pero el portero está para parar», añade el meta.  «Hemos recibido goles por errores puntuales y cuando corrijamos eso estaremos más seguros», argumenta el guardameta del equipo franjiverde.

Juan Carlos dijo estar en su mejor momento en el Elche, «cómodo y satisfecho», y negó haberse sentido cuestionado por la grada. También elogió a su entrenador, Alberto Toril, del que destacó que transmite “tranquilidad, naturalidad y es una persona muy positiva”. “Sabe lo que quiere y es de agradecer que tu jefe sea una persona seria y no un loco que se pase el día dando voces. Tiene clara la idea de fútbol que quiere y tratamos de plasmarlo en el campo”, explicó Juan Carlos.

Por último, el portero deseó acabar ya con la mala racha del Elche como local, que se prolonga durante tres partidos de Liga y uno de Copa. “Un equipo debe crecer y consolidarse siempre través de buenos resultados en casa. Tenemos que hacer que los rivales sientan que es difícil ganar en Elche”, explica. «El equipo tiene que comenzar a asentarse. Al principio es normal cierta incertidumbre, pero hay que comenzar a crecer ya», sentencia.

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