Josico: “Seguro que los jugadores han empujado para mi salida”

Declaraciones de Josico en la rueda de prensa de despedida como entrenador del Elche, que ofreció únicamente acompañado del jefe de prensa del club ilicitano.

¿Te ha sorprendido la decisión?

Sí y no. No comparto los motivos del club para la destitución, por lo que he leído, por mala imagen en Ontinyent y posible desengancho de una parte de la afición. El equipo venía de una buena dinámica, fuimos a Ontinyent a hacer el partido que había que hacer, nada de juego directo, pero el rival te contrarresta tu propuesta. Vamos a por el partido siempre y nos quedamos con uno menos, pero se alega falta de actitud. Son ciertos motivos que no corresponden a la realidad. Además, se desengancha a la afición propiciado por ciertos medios. Los números son buenos, pero son decisiones.

¿Quién te comunica la destitución?

Me llama Diego García para decirme que esto es fútbol. Después, me llamó Jorge Cordero. Entendible o no, pero es su decisión.

Declaraciones ‘rajadoras’ de Provencio en zona mixta tras la derrota en Ontinyent

Hay que entenderlas en el contexto que uno quiera. Mi primera idea es tener el balón. Pero la presión del rival te incita a no arriesgar con el balón. En estos campos te tienes que adaptar a todo lo que conlleva. El jugador, en caliente, interpreta que se podría haber jugado más contra un rival que no te deja hacer tu fútbol. Pero teníamos el partido estudiado y la expulsan nos trastoca. No es normal los tres últimos arbitrajes que hemos sufrido.

¿Te vas resentido con alguien?

Me voy contento con el trabajo y orgulloso de lo que he hecho. Llegué a un equipo roto, sin alma y mal físicamente. Ahora hemos conseguido un equipo unido, sólido, que sabe manejar los partidos y que ha hecho méritos para sumar más puntos. Me voy orgulloso sabiendo que los que están ahí dentro pueden dar más.

¿Crees que seguirías en el banquillo si no se hubiera perdido en El Clariano?

Trabajamos a puerta cerrada porque Parras nos conoce y planteamos el partido, analizo el partido por la noche y escucho las declaraciones de Provencio. Collantes e Iván Sánchez no tuvieron su día y el rival no nos dejó hacer nuestro juego. Pero en actitud, ganas y hambre nos superaron. Cuando llego el lunes por la mañana, podía decir que todo estaba bien y que si ganamos al Llagostera seguimos en la pelea. Cuando llego al vestuario y doy la charla, varios jugadores titulares me piden entrenar con los suplentes. Ahí puedo soltarles todo lo que pienso, las cosas claras de que podemos dar un poco más, que hay que dejarse el alma en el campo y que estoy cansado de exigirles. Digo que el día clave es el domingo, donde hay que dejarlo todo. Que basta ya, que hay que quitarse las caretas y que todas las culpas son del entrenador. Llegaron dos entrenadores, Vicente Mir y yo, que metieron a equipos rotos en playoff la temporada pasada. Les mando el órdago de que deben unirse más. Yo no he podido sacar ese plus, sólo a chispazos. Sé que con lo que se está dando, es suficiente para meterse en playoff, pero no para ascender. La afición quiere que los jugadores den más, porque lo exigen y pueden. Les digo que si no creen en mí, que se lo digan al presidente, que yo me voy sin cobrar el resto de la temporada. Da igual que esté Guardiola o Zidane en el banquillo, el problema es la actitud. Me veía venir un Vicente Mir dos. Prefiero quedarme con los números, que en las siete últimas jornadas, solo el Lleida ha hecho más puntos y que José Juan es el portero que menos trabaja de la categoría. Mis equipos son ofensivos, juegan con dos delanteros puros, dos medios, uno defensivo y otro más ofensivo, y dos bandas natos. Le hemos dado al equipo un funcionamiento defensivo con el que pueden sentirse seguros.

¿Te arrepientes de algo?

Estoy muy tranquilo. Me quedo a gusto cuando le suelto eso a los jugadores a la cara. Ahora la pelota está en su tejado. Pensaba que Jorge Cordero se iba a poner de mi lado, porque sabe cuál es el problema y me obliga a jugar con un sistema. Con la confección de la plantilla, quiero salir a ganar con dos delanteros en Ontinyent. Y nos metieron la jugada en el tiempo añadido y nos vamos derrotados a casa.

¿Los jugadores provocan la destitución?

Es decisión de Jorge Cordero previa consulta con distintos estamentos, entre ellos los jugadores.

¿Cordero se lava las manos?

Es el que toma la decisión valorando ciertas cosas. Sus motivos tendrá. Que sean compartidos por números o sensaciones, allá cada uno.

¿Te sientes traicionado por algún jugador?

No lo sé. Cuando les invito a hablar, quiero que se pongan de acuerdo, sin que yo sepa nada. Que los defensas digan lo que aprietan los contrarios. Apretando como los rivales, el equipo será capaz de salir. Si no, no se puede abandonar este pozo que es la Segunda B.

¿Qué consejo le dirías a tu sustituto, Pacheta?

La gente que tiene dentro sabe los males del equipo. Si el Elche quiere subir, o nos unimos, entre ellos la prensa, y contagiamos a la gente de que se puede, o el equipo se pasará años en Segunda B.

¿Crees que el ‘caso Nino’ ha podido afectar a tu figura?

Se me cargó a mí el muerto. Nino sabe de dónde viene todo. Es un ejemplo para todos y le he sacado un buen rendimiento.

¿Crees que te han echado todas las culpas?

Nino ha sido un jugador importante conmigo. Tendríais que preguntarle a Nino y Jorge.

¿Hay unión en el vestuario?

Lo hemos mejorado mucho con los refuerzos invernales. Gente más profesional y concienciada, pero queda trabajo. Espero que el nuevo entrenador sepa dar con la tecla para que salga un mayor punto de ambición. Seguro que los jugadores han empujado para mi salida. No sé quién. Hay gente que juega más o menos, hay 22 jugadores en la plantilla y no puedes tener a todos contentos.

¿Crees que has sido líder?

Completamente. Las características de la plantilla me obligan a acoplarme a los sistemas. Hablo cada entrenamiento con mi analista, Sergio Mantecón y Jorge Cordero. Pero las decisiones las tomo yo.

¿Te arrepientes de que no se produjera alguna salida más?

Me dedico a entrenar. Sé lo que supone salir uno y contratar otro. Todos quieren la mejor plantilla.

¿Vas a perdonar las cantidades pendientes?

El club sabe lo que pienso. No vine por dinero, sino a conseguir el sueño de ascender. Íbamos en el buen camino, pero falta más.

¿Qué le dirías a la afición?

Que juntos somos más fuertes. Todos podemos conseguirlo. Parece que cuando llegue el playoff todos se van a poner el traje de Superman, pero eso no es así. El equipo tiene que hacerse fuerte en casa desde ya. Sería una catástrofe no llegar a la promoción, pero hay que llegar en buenas condiciones.

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