Villarreal B: Raba y Samu, más arsenal para el minisubmarino

Rc Sala de Juegos

El Villarreal B es el último obstáculo del Elche para regresar a Segunda División un año después. Parecía improbable, pero el destino ha querido que los franjiverdes se jueguen el ascenso contra un equipo al que ya se midió en Liga regular. Ambos duelos acabaron sin goles, pero una eliminatoria de playoff es otra historia. Reforzados con Raba, habitual del primer equipo, y la irrupción del juvenil Samu Chukwece, el talentoso filial amarillo cuenta con argumentos ofensivos para desarbolar a cualquier adversario, pero también ha mostrado cierta debilidad atrás que el cuadro ilicitano tratará de explotar.

Los groguets finalizaron la competición regular en el segundo puesto del Grupo III con 65 puntos, dos más que el Elche. Llegaron a la última jornada jugándose el subcampeonato con los franjiverdes, y tuvieron la fortuna como aliado en un tiempo añadido que lo cambió todo. Prácticamente en el mismo minuto, el Villarreal B marcó el gol del triunfo in extremis contra la Peña Deportiva (0-1) y el Elche vio cómo el Olot le empató (2-2). Concluyó en la posición que ocupó durante más de media competición, aunque a una considerable distancia del Mallorca.

En el playoff, el Villarreal B superó al Bilbao Athletic en la primera ronda gracias al valor doble de los goles a domicilio. Ganó 1-3 en la ida y perdió 0-2 en la vuelta. El filial vasco marcó sus dos goles en los veinte primeros minutos de partido y se quedó a uno de apear a los castellonenses. En la segunda eliminatoria, dejó por el camino al Fuenlabrada. Empate sin goles en el Fernando Torres y 2-0 en el Mini Estadi. Los dos encuentros tuvieron un desarrollo similar: dominio amarillo en la primera mitad y azul en la segunda. Primó el acierto y el espectacular nivel del guardameta Ander Cantero.

Hay que señalar que el conjunto amarillo se desmarca de las frases típicas para referirse a los filiales. “Capaces de lo mejor y lo peor”, “te la pueden liar si tienen un buen día, pero les puedes hacer un roto si tienen uno malo”. Ni mucho menos. Su regularidad le permitió estar asentado en la zona de promoción prácticamente toda la Liga regular. No sólo por demérito del Elche y el resto de los perseguidores. Para muestra, un par de datos: junto al Mallorca, fue el equipo con menos derrotas (cinco, sólo una en la primera vuelta) de toda la Segunda B en Liga regular, en la que también fue una de las escuadras con menos goles encajados (29). No obstante, bajó sus números en la segunda vuelta, con sólo dos victorias a domicilio. Ambas contra equipos ya descendidos: Deportivo Aragón (0-4) y Peña Deportiva (0-1).

El ‘amo’ de la posesión

¿Cuál es la clave de este Villarreal B? Fundamentalmente que tiene futbolistas de mucha calidad que, individual y colectivamente, manejan la pelota como muy pocos en Segunda B e incluso en Segunda A. No es casualidad que sea el equipo con mayor porcentaje de posesión del grupo y el segundo de toda la categoría, por detrás de otro filial que marcha segundo en su grupo, la Real Sociedad B. Quitarle la pelota es una empresa muy difícil y que exige un alto desgaste físico. Pero si su rival lo consigue, puede hacer sufrir mucho a los groguets, poco acostumbrados a defender sin balón.

Su técnico, Miguel Álvarez, reemplazo de Javi Calleja tras su promoción al banquillo del primer equipo, mantuvo el esquema 4-1-2-1, o 4-4-2 en rombo. Este dibujo (también moldeable a 4-1-3-2) da superioridad en el centro del campo y deja las bandas más libres a las subidas de los laterales. Como todo equipo que quiere dominar los partidos, el ‘motor’ se encuentra en la medular, una zona primordial para el filial.

Los tres jugadores ofensivos del rombo tienen para moverse por el centro y tres cuartos de campo, intercambiándose incluso. Sobre todo, a los de los costados, que pueden tanto aparecer por banda como por zonas más interiores. Una manera de atacar que puede parecer desordenada, pero muy bien trabajada para tener verticalidad, distribuir el esférico con rapidez y desbarajustar a las defensas rivales. Y además, ejercen una presión muy rápida tras pérdida.

Un rombo con muchísima calidad

A Raba y Chuca les viene que ni pintada esta idea futbolística. El primero es un refuerzo de lujo para el filial en el playoff, tras convertirse en habitual del primer equipo. Calidad, velocidad y potencia física para un futbolista al que el Villarreal ya ha ‘blindado’ con una cláusula de 20 millones de euros. No está en plenas condiciones físicas (forzó para jugar la vuelta ante el Fuenlabrada), pero le basta para mostrar su nivel de superior categoría. Suma dos goles en la fase de ascenso, en la que ha jugado dos de los cuatro partidos. Chuca es más ligero y desequilibrante en el uno contra uno que Raba, que está arrancando por zonas más centrales en la promoción. Chuca ha aportado seis goles, varios de ellos con una de sus amenazas: los disparos con rosca.

Con Raba en dinámica de primer equipo, Manu Morlanes ganó peso en los planes de Miguel Álvarez. Uno de los grandes talentos del fútbol nacional. Internacional sub-19, tiene un poso y capacidad para dirigir a una escuadra puntera de Segunda B impropia de su corta edad. Su perfil se acerca más al prototípico de mediocentro organizador, pero también puede llegar a espacios trescuartistas.

Pero sin duda, la gran amenaza del Villarreal B junto a Raba es Samu Chukwece. El extremo nigerano de 19 años irrumpió con mucha fuerza desde el juvenil en la recta final de la Liga regular. Zurdo con calidad, potencia, velocidad endiablada e inteligencia para decidir sus movimientos. Suele actuar a pierna cambiada. Está siendo seguido muy de cerca por clubes de talla internacional por su deslumbrante playoff, y atarle es una prioridad para el club castellonense. Ha marcado dos goles, uno en cada eliminatoria.

Para abrir el campo, Miguel Álvarez también cuenta con la alternativa del extremo Pedrito. Actúa principalmente por la banda izquierda, pero su buen manejo de ambas piernas le permite situarse también en la derecha. Y aunque pueda destacar más pegado a línea de cal, puede tender a meterse por posiciones centrales para sacar a relucir su capacidad de tiro en la frontal del área.

Aparte de contar con Raba, una de las mejores noticias para le Villarreal B en el playoff es la recuperación de Leo Suárez. El talentoso futbolista argentino pasó por el quirófano en noviembre por una rotura de ligamentos y ha llegado a tiempo para la hora de la verdad. El Villarreal abonó cerca de dos millones de euros a Boca Juniors para firmarle. Un extremo desequilibrante a pierna cambiada que exige mucha atención a los rivales y con habilidad para decidir partidos él solo. Disputó algunos minutos en los dos encuentros ante el Fuenlabrada.

Para que este sistema tenga las menores grietas posibles, es necesario un pivote que equilibre y cubra los espacios, con el añadido de que debe estar capacitado de visión de juego para la salida desde atrás. Ese hombre es Imanol. Fichado procedente de Osasuna Promesas, se incorporó en principio para asumir un papel con mayor vocación ofensiva, pero la ausencia de Ramiro Guerra, primero por las convocatorias con el primer equipo y posteriormente su grave lesión, le han obligado a adaptarse al puesto de ‘6’. Y cumple a gran nivel.

Salida de balón por bajo como norma

La salida de balón desde atrás por bajo es una norma incuestionable en la filosofía Villarreal. No es extraño que los adversarios más osados dispongan una presión muy alta cuando se miden al filial amarillo, que, lógicamente, firma futbolistas que puedan asimilar y llevar a cabo esa idea. El Villarreal B trabaja ese posible escenario, que también se puede convertir en un riesgo para los rivales, ya que los groguets poseen mecanismos para sortear la presión y coger las espaldas. Su planteamiento principal es la posesión, pero también es todo un peligro a la contra con la rapidez de sus jugadores, sobre todo con resultado favorable.

El ‘modus operandi’ es centrales muy abiertos, con el pivote apoyando, y laterales en línea de cal. Aquí goza la ventaja de tener en sus filas a Pau Torres, a quien Vicente Mir calificó como “un central de Primera División”. Categoría en la que ha debutado esta temporada, como también en Europa League. Pocos centrales de Segunda B tienen su habilidad para avanzar desde atrás con la pelota. Con el valor añadido de ser zurdo. Juan Ibiza o Roger Riera se reparten la otra plaza en el eje de la zaga. El segundo la ha ocupado en los cuatro compromisos del playoff. Donde puede pecar la pareja de centrales amarillos es en falta de fortaleza para las disputas. Arietes corpulentos, como Benja o Sory, pueden sacar provecho.

Los laterales se caracterizan principalmente por su profundidad, siempre en campo rival durante la fase ofensiva y con mentalidad para llegar a línea de fondo y combinar en jugadas dos contra dos. El derecho tiene dueño asentado, Miguelón, pero se ha perdido tres de los cuatro choques de la promoción por motivos físicos. Ante la falta de opciones naturales para sustituirle, Miguel Álvarez ha tenido que colocar a Roger Riera como lateral. Una zona por la que el Elche puede hacer daño con la velocidad y desborde de sus extremos ante un central situado fuera de sitio. En la izquierda, Enric Franquesa y Xavi Quintillà permutaron en Liga regular, pero el segundo se ha adueñado del puesto en el playoff. Enric tiene un estilo más ‘ágil’, mientras que Quintillà, quien también puede actuar de central, es más sobrio.

La defensa está custodiada por detrás por el portero Ander Cantero, recientemente renovado por el Villarreal con miras a un salto al primer equipo. Con buena planta y valiente para las salidas, ha pasado por las categorías inferiores de la selección española. Esta temporada, ha ido convocado con el primer equipo en varias jornadas por las lesiones de gravedad de Sergio Asenjo y Andrés Fernández. Viene de una eliminatoria espectacular contra el Fuenlabrada, con paradas de muchísimo mérito para poner el cerrojo total a su portería.

Un perfil de delantero

Los delanteros del Villarreal B tienen un perfil concreto para el estilo: con calidad, capaces de conducir el balón y atacar el espacio, intuitivos, asociativos y amenazantes desde fuera del área. Nada de ‘tanques’, lo que puede suponer una desventaja si se necesita juego directo. Y todo un quebradero de cabeza para los centrales que sufren mucho cuando les sacan de zona.

El cuadro amarillo no deja de ser un equipo formativo, y en la punta del ataque es donde más rotaciones suele realizar Miguel Álvarez. Adrià Dalmau, Mario y Rubén Mesa son las principales opciones, con Simón Moreno en un papel habitual de revulsivo. Con la presencia de Raba, Darío cuenta más como delantero, dejando su puesto habitual de mediapunta durante la temporada. Dalmau, quien llegó tras dos cursos en Segunda con Numancia y Mallorca, es el máximo realizador con once goles, uno de ellos en la fase de ascenso.

Datos

  • 2º del Grupo III con 65 puntos (16 victorias, 17 empates y 5 derrotas)
  • Acabó la Liga regular a ocho puntos del primero, dos puntos por encima del tercero, cinco por encima del cuarto y nueve por encima del quinto
  • 4º equipo más goleador de su grupo junto al Cornellà (46 goles a favor)
  • 2º equipo menos goleado junto a Sabadell y Alcoyano (29 goles en contra)
  • Sumó dos victorias, dos empates y una derrota en las cinco últimas jornadas de Liga regular
  • Superó al Bilbao Athletic en la primera ronda del playoff: 1-3 en la ida y 0-2 en la vuelta
  • Superó al Fuenlabrada en la segunda ronda del playoff: 0-0 en la ida y 2-0 en la vuelta
  • 2º mejor local con 39 puntos (11 triunfos, 6 empates y 2 derrotas)
  • 2º mejor visitante junto al Alcoyano con 26 puntos (5 victorias, 11 empates y 3 derrotas)
  • Adrià Dalmau es su máximo anotador con 11 goles, seguido de Chuca con 6 y Raba y Darío con 5

Posible alineación

Foto: Villarreal CF

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