Reus: Un proyecto muy mermado

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El presente mercado de fichajes de Segunda División está marcado por los problemas de varios equipos con el límite salarial. Una medida impuesta por LaLiga para evitar el descontrol de los clubes, pero que a algunos les ha dejado con poco margen de maniobra. Dificultades para reforzarse o imposibilidad de inscribir todas las fichas del plantel son las principales circunstancias negativas. Bien lo sabe el Elche, que arrancó la competición con cinco jugadores sin estar dados de alta. Pero de todas las escuadras de la categoría de plata, el Reus se lleva la palma. Lo que apuntaba a un proyecto destinado a dar un paso hacia adelante, sostenido sobre una base y forma de juego, ha quedado muy mermado por el aspecto económico.

A un día del cierre del periodo de incorporaciones, el club catalán tiene hasta siete jugadores sin inscribir: Olmo, Shaq Moore, Tito Ortiz, Karim Yoda, Vítor Silva, Dejan Lekic y Linares. Ocho incluyendo a Isaac Cuenca, que no ha sido oficializado como fichaje. El organismo presidido por Javier Tebas pide una inyección económica de tres millones de euros para dar de alta las fichas de los siete primeros citados.

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Una situación que podría afectar sobremanera a la composición de su plantilla. Según Diari de Tarragona, los agentes de los siete futbolistas dieron al Reus 48 horas para encontrar una solución con LaLiga y dar de alta a sus representados, con la amenaza de solicitar la carta de libertad. Ese plazo ha expirado sin encontrar remedio. La consecuencia puede ser que los rojinegros pierdan a casi un tercio de sus efectivos del primer equipo. No obstante, desde tierras tarraconenses se apunta que la directiva ha encontrado los recursos económicos para solventarlo.

Las ‘secuelas’ del límite salarial ya se han notado en el campeonato. Su entrenador, Xavi Bartolo, se vio obligado a convocar a seis futbolistas del filial para completar la convocatoria de los dos primeros partidos. El Reus perdió frente a Las Palmas (2-0) y empató contra el Real Zaragoza (0-0). Y si nada cambia durante este viernes, tendrá que volver a hacerlo para la cita en el Martínez Valero. Cabe señalar que si el Reus inscribe a todo su plantel, Olmo y Shaq Moore causarán baja al arrastrar una sanción del pasado curso.

Idea continuista

Toda la problemática con la plantilla ha bajado la ilusión por el proyecto más ambicioso del Reus, que afronta la tercera campaña de su historia en el fútbol profesional. Tras salvarse de forma cómoda en las dos anteriores, el humilde club catalán se reforzó con el objetivo de subir el nivel y pelear por cotas más altas que la permanencia. Todo ello sobre un modelo de juego continuista. Mantiene la línea marcada que le llevó a Segunda a pesar de los cambios en el equipo y en el banquillo.

La apuesta de Xavi Bartolo como entrenador es una gran muestra de ello. El ilerdense formó parte del cuerpo técnico rojinegro en las cuatro temporadas anteriores, la última como segundo de López Garai. Se incorporó coincidiendo con la llegada de Natxo González, el técnico que lideró al Reus a su primer ascenso a la división de plata.

La rocosidad defensiva es la idea fundamental del fútbol del Reus. Un conjunto incómodo para los rivales. Bien trabajado, solidario y coordinado en la presión al receptor del balón y las líneas de pase. Mantener la portería a cero y aprovechar las ocasiones. Finalizó la temporada de su estreno en Segunda como el conjunto menos goleado (29 tantos en contra). La siguiente, como el séptimo (42). Ninguna casualidad.

Bartolo ha empleado un esquema 4-3-3, con un mediocentro de talento escorado a una banda pero con libertad para acudir a zonas centrales, y un ‘falso nueve’. También moldeable a un 4-4-2 en rombo. En ataque, quiere darle un poco más de velocidad al fútbol paciente que caracteriza a los catalanes. Propone un juego que se inicia desde atrás sin precipitación, buscando los espacios para progresar. La cualidad con el balón de los dos centrales y el centrocampista que se acerca para dar apoyo resulta primordial para su buena ejecución. Si no sale, suele contar con un delantero referencia para fútbol directo. Cuando supera la línea de presión, busca la asociación y movilidad y la profundidad en los laterales en campo rival. También hace hincapié en las jugadas de estrategia.

Defensa remodelada

En la portería, el Reus tiene una garantía con Edgar Badia. Considerado uno de los mejores guardametas de Segunda por su regularidad, seguridad que transmite, reflejos y valentía para las pelotas aéreas. Con su progresión, apunta a dar un salto a un conjunto de mayor renombre más pronto que tarde.

La defensa queda integrada por cuatro caras nuevas: Ángel Bastos y Borja Herrera en los laterales y Catena y Mikel Villanueva como centrales. Bastos y Herrera tienen recorrido para sumarse al ataque, cobrando todavía más fuerza ante la ausencia de extremos puros en el dibujo. Se sitúan abiertos en la disposición de salida de balón, en la que Catena y Villanueva ostentan un papel clave. Ambos están en 1’9 metros de altura. En el último choque, el Reus sufrió y cometió pérdidas con la presión alta del Real Zaragoza, evidenciando que todavía necesita ajustar.

Dentro de la faceta del inicio del juego desde atrás, Gustavo Ledes tiene una notable importancia. No es un pivote defensivo al uso, pero realiza la función de ‘ancla’, formando un triángulo con los centrales para recibir de cara en la salida del balón. Habilidoso, con criterio y buen golpeo con la izquierda. Sus cambios de juego ayudan a los rojinegros a romper líneas de presión y avanzar. Y genera mucho peligro a balón parado.

Movilidad en la medular y arriba

Por delante, o junto a él, actúan Mario Ortiz y Juan Domínguez. Ambos tienen un perfil más ofensivo que defensivo, aunque el primero aporta más sacrificio. Mario Ortiz tiene más costumbre de realizar la función de Gus Ledes, acudir a campo propio a recibir y distribuir, mientras que Juan Domínguez es más fino ‘mediapuntista’. Hombres capacitados para dotar al Reus de una circulación fluida en un escenario de dominio de la posesión. Ricardo Vaz, alternativa desde el banquillo. Si se solucionara el problema con las fichas, Vitor Silva entraría en el once.

En la zona más adelantada, arrancan Alfred Planas y Àlex Carbonell por las bandas y Fran Carbia por el centro. El primero es el único canterano que ha sido titular en las dos primeras jornadas, dejando buenas sensaciones. El segundo es un centrocampista producto de ‘La Masia’, asociativo y con calidad. Y el tercero es un menudo extremo con gol al que las circunstancias le han llevado a jugar de ‘falso nueve’. Si el Reus consigue inscribir a toda su plantilla, Karim Yoda y Linares apuntarían a la titularidad. David Querol, otra variante ofensiva, está lesionado.

Posibles alineaciones

Foto: CF Reus

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