Numancia: Potencial anotador y endeblez defensiva

Rc Sala de Juegos

Acumula más de dos décadas consecutivas en el fútbol profesional, pero el Numancia es un club que continúa despertando una profunda admiración, e incluso envidia. Una entidad humilde, que representa a una ciudad de unos 40.000 habitantes (la mitad que Carrús) y una provincia de 90.000, que lucha temporada tras temporada equipos que le superan en historia, presupuesto y afición. Y les supera en numerosas ocasiones. Prueba de ello son sus tres ascensos a Primera, el último como campeón de Segunda. Y como logros recientes, la pasada campaña disputó la final del playoff contra todo pronóstico. Este verano, le tocó la enésima reinvención con la pérdida de su técnico y piezas clave. Y aunque sólo han transcurrido tres jornadas, los números y las sensaciones son poco halagüeños.

Jagoba Arrasate dejo el banquillo después de tres años ocupándolo para liderar el nuevo proyecto de Osasuna. A Pamplona se llevó a Íñigo Pérez, jefe de la medular soriana con el pago de la cláusula de 750.000 euros. También abandonaron la plantilla Aitor Fernández, traspasado al Levante por cerca de 1’5 ‘kilos’, Pere Milla, cedido por el Eibar, Saúl García, a préstamo por el Deportivo, y Manu del Moral, máximo artillero con ocho goles, fichado por el Nàstic de Tarragona. Bajas casi imposibles de reemplazar con los limitados recursos económicos.

Fragilidad atrás

El Numancia apostó por Aritz López Garai como entrenador. Joven, con amplia experiencia en Segunda como jugador y valorado positivamente por su debut en los banquillos con el Reus. Los fichajes llegaron a bajo coste procedentes de descartes de Segunda o ‘pescando’ en Segunda B. El míster vasco trata de importar sus ideas, como un fútbol más abierto, el esquema 4-3-3 y la salida de balón paciente, pero de momento, tiene la endeblez defensiva como su mayor quebradero de cabeza.

Los castellanoleoneses no se caracterizan por un estilo alocado y ultraofensivo, que recuerde al aficionado franjiverde a épocas ‘torilistas’, pero sus resultados dan pie a pensar en ello. Dos datos simples: es el conjunto más anotador, junto al Real Oviedo, con seis goles a favor, y el segundo más goleado, con siete tantos en contra. Encajó tres goles en sus salidas contra Córdoba (3-3) y Lugo (3-2), y empató frente a un Cádiz (1-1) que jugó más de media hora en inferioridad numérica. Cabe señalar que el Córdoba es la escuadra más goleada de Segunda, con la friolera de diez dianas recibidas en tres jornadas. Cinco de sus siete tantos recibidos llegaron de cabezazo tras centro. Y en los citados partidos, se puso por delante en el marcador.

La derrota sufrida ha hecho mucha ‘pupa’ por el cómo: dejándose remontar un 0-2 favorable y confirmando la debacle con un gol en el minuto 95. Un marcador doloroso, pero que reflejó la inseguridad que está transmitiendo el Numancia en el inicio del campeonato. Demasiadas facilidades en una categoría tan dura, que además, cuenta esta temporada con gran nivel. Con un balance de dos puntos de nueve posibles, los sorianos afrontan la visita del Elche con ganas de resarcirse y sumar el primer triunfo del curso. El mismo objetivo que los franjiverdes.

Cambios en defensa, misma inseguridad

Juan Carlos tiene la tarea dificilísima de que el Numancia eche poco de menos a Aitor Fernández. El exportero del Elche posee buenos reflejos y cualidades para el mano a mano, compensando su falta de ‘valentía’ para los balones aéreos. Principal damnificado de la fragilidad de los sorianos.

La defensa puede presentar variantes, ya sea por el nivel ofrecido o por estado físico de sus integrantes. Markel Etxebarria y Marc Mateu arrancaron la Liga como los laterales diestro y zurdo. El segundo, un extremo adaptado por la falta de alternativas. Futbolistas de carácter ofensivo para sumarse al ataque. La semana pasada, López Garai reemplazó a ambos por Unai Medina y el exfranjiverde Ripa, recuperados de sus lesiones. Ambos posiblemente tengan mejores prestaciones defensivas, pero el cambio de nombres no trajo consigo una mejora. Sobre todo por la izquierda, donde más daño hizo el Lugo. Luis Valcarce depende de la evolución de sus molestias para ser una opción para el lateral zurdo.

Como centrales, ‘Pichu’ Atienza parece el único fijo. Con la baja por lesión de Escassi, quien retrasó su posición de pivote a la defensa en el Anxo Carro, su acompañante dependerá de la recuperación de Carlos Gutiérrez. El líder de la zaga soriana. Espigado, seguro por arriba y por bajo, férreo en el marcaje y peligroso a balón parado. Marcó un gol en Córdoba. Las otras opciones son Grego Sierra, con minutos en Lugo por la lesión de Escassi, o Dani Calvo. Con la llegada de López Garai al banquillo, los centrales están más exigidos con la pelota y más expuestos. Todavía necesitan ajustar.

‘Triángulo’ en la medular y arriba

El Numancia emplea un ‘triángulo’ en la medular similar al del Elche, con un pivote defensivo y dos interiores/mediapuntas. Escassi realizó la función de ‘seis’ en las dos primeras jornadas. Vital en la salida de balón para el apoyo con los centrales y crear espacios. Su puesto apunta a volver a ocuparlo Pablo Larrea, quien tiene esta faceta muy interiorizada por su formación en el Villarreal. Tiene más manejo de pelota que Escassi, aunque menos presencia física.

Por delante, actúan Diamanka y Fran Villalba con cierta libertad. El primero es un mediocentro africano con potencia, trabajo y llegada. Más ofensivo que defensivo, pero sin la capacidad para ser el ‘cerebro’ del equipo. Y el segundo da el salto a Segunda procedente de la cantera del Valencia, donde apuntaba muy alto por su talento. Le marcó al Elche con el Mestalla la temporada pasada. Alejandro ‘Kako’ Sanz o Noguera, alternativas desde el banquillo.

En las bandas, Yeboah y Alain Oyarzun aspiran a repetir la titularidad de los dos partidos iniciales. El ghanés, baja en Lugo por unos trámites administrativos en su país, aporta ‘electricidad’, rapidez y regate por la derecha. Difícil de defender para los laterales. El vasco, veloz y fino zurdo, ha iniciado el campeonato con dos goles y dos asistencias. Jugó a pierna cambiada el pasado sábado por la ausencia de Yeboah. Dani Nieto, revulsivo para Arrasate, está lesionado.

Y como referencia, el exfranjiverde Guillermo. Un delantero peleón, que sabe jugar lejos del área para pelear y aguantar balones y asociarse. Potente para el remate y con habilidad para manejar la pelota con los pies. Marcó once goles la temporada pasada, los tres de penalti. Y ya ha estrenado su casillero anotador. Nacho, quizás más extremo que delantero, Borja Viguera, potente y habilidoso, e Higinio, delantero ‘tanque’, asumen el papel de revulsivos.

Posible alineación

Foto: LaLiga

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